Manifiesta que tiene que "cicatrizar determinadas heridas psicológicas".
El consejero de Cultura y Turismo de la Región de Murcia, Pedro
Alberto Cruz, ha lamentado que días después de que sufriera una agresión
a manos de unos desconocidos se siga "arrojando basura". No obstante,
ha reconocido que "jamás" ha odiado a nadie y que no guarda "ningún
ápice de rencor" porque sólo piensa en el futuro. "Todas las energías
que tengo las quiero utilizar en construir, como gestor, profesor o
escritor", ha advertido.
El consejero murciano ha señalado que su única voluntad en este
momento "es continuar" en su labor, aunque ha reconocido que se preguntó
qué necesidad tenía de permanecer en la política cuando "la vida podría
ser mucho más sencilla" al margen de ésta. "Quizá sea una reflexión
egoísta", ha apostillado.
"Seríamos unos absolutos irresponsables si, en este momento, lo
abandonásemos todo, porque entonces nada de lo que hemos hecho serviría
para algo", ha continuado. "Si hay y un antes y un después, espero que
lo haya también para mucha gente, para todas las personas que formamos
parte de la política y su entorno entendamos que la crítica es posible,
pero siempre de unos cauces civilizados".
En su comparecencia, Cruz ha explicado que siempre ha pensado que
"aunque las palabras se estiren, se manipulen, se hagan insidiosas,
nunca se van a salir del lenguaje". "Pero cuando eso sucede, y te das
cuenta de que puede ocurrir, se llega a un colapso", ha añadido.
En este sentido, ha reconocido que en los días siguientes a su
agresión "las sensibilidades han estado muy inflamadas" y que, como
miembro de un partido político, creía que "el pasado ha dado sus
consecuencias". "Pero a partir de ahora", ha subrayado, "tenemos que
construir futuro para que se den otras consecuencias".
Analizar todo lo que ha pasado, ha añadido, "en donde ha habido
tanto y tan malo, sería un hecho redundante que sólo conduciría al
dolor". "Lo único que me interesa -ha dicho- es ver cómo todas las
personas que tenemos algo de responsabilidad en esta región vamos a
encarar el futuro para que, desde su desavenencia, se pueda construir
algo importante".
En su primer acto oficial desde que fuera agredido el pasado
sábado día 15, Cruz ha sostenido que está convencido de que nadie que le
haya criticado en el pasado se ha alegrado por la agresión que ha
sufrido. "Nadie que me haya criticado injustamente durante todo este
tiempo querría verme así, porque si lo pensara sería un malnacido", ha
explicado.
Cruz, que ha evitado pronunciarse sobre cualquier cuestión que
tuviera que ver con la investigación policial, ha señalado sobre el
joven que fue inicialmente detenido por su agresión, que "lo que tenga
que decirle" quedará entre ellos. "No se puede permitir que los responsables de la seguridad y la
justicia hayan sido tan irresponsables de haber filtrado y ultrajado
determinadas imágenes, porque las personas están muy por encima de
cualquier interés o manipulación política", ha añadido.
El consejero, que ha reconocido que cada día está mejor aunque
ahora tiene que "cicatrizar determinadas heridas psicológicas", ha
comenzado su comparecencia señalando que se trataba de una rueda de
prensa que "jamás querría haber dado", y que lo hacía por primera vez
desde su agresión "con el permiso de los médicos" y en un intento de
"perder miedo escénico".
Cruz ha explicado que siente que el 15 de enero volvió a nacer.
"Hay determinadas cosas que no se pueden ver del mismo modo, aunque en
lo sustancial, en lo que soy y en lo que creo, nada va a cambiar", ha
reconocido Cruz. Además, ha señalado que él ve la protección como "un
sentimiento" y que, por esta razón, espera sentirse protegido sin
necesidad de contar con guardaespaldas.
"ACEPTO Y DEFIENDO LAS CRÍTICAS"
El consejero ha afirmado, en relación a las críticas que haya podido
recibir por su gestión, que "no sólo las acepta, sino que las defiende".
"Siempre he dicho que hay que creer en la cultura como transformación
social, y en toda transformación social debe haber debate y conflicto,
porque no todos podemos estar de acuerdo y porque el único absolutismo
sería el fascismo", ha argumentado.
Sin embargo, ha insistido en que una cosa son las críticas sobre
un proyecto determinado y otra la utilización de determinados conceptos,
como el de 'sobrinísimo' o el de despilfarro, a sabiendas de que eran
mentira.
"Hemos sido absolutamente transparentes en cifras, en información,
y nunca hemos ocultado nada", ha subrayado, mientras apuntaba que no
cree en la democracia como el derecho a la igualdad de todos, sino como
el derecho a la diferencia.
Recordado una frase que le dijo el exministro de Cultura, Cesar
Antonio Molina, ha señalado que las gentes de la cultura tienen la
capacidad especial para entenderse "por encima de ideologías, partidos
políticos", y que eso ha sido siempre lo que ha intentado aplicar.
"Lo que no puede ser es que la alternativa a un discurso sea la
insidia o la mentira", ha apostillado antes de reconocer que "estaría
feliz de ser derrotado por un discurso mejor, porque eso significaría
que esta sociedad marcha bien".
"El agresor tendrá un nombre y un apellido, pero no nos debemos
olvidar de que el lenguaje construye la realidad, y muchas veces no nos
damos cuenta de que todas las palabras suman, aunque vuelvo a decir, que
estoy absolutamente convencido de que ninguna de esas personas que
conscientemente han mentido sobre mí quisiera verme así, porque si lo
pensara sería un malnacido", ha concluido. |