El retraso en la ampliación de las depuradoras de San Claudio y Villaperi supone en la práctica la cancelación de las obras.
El
viceconsejero de Fomento, Juan Vega, "miente y oculta a los ovetenses su
intención de paralizar las obras de ampliación de las depuradoras de San
Claudio y Villaperez escudándose en argumentos económicos y técnicos que
manipulan la realidad y que de aplicarse, no producirían sino la pérdida de los
fondos europeos y estatales para dos proyectos considerados imprescindibles para
el desarrollo de Oviedo y la zona central de Asturias".
"El viceconsejero, Juan Vega, miente sobre la redacción
de un nuevo anteproyecto cuando su intención es pararlo definitivamente".
| Hasta tal
punto la actuación del viceconsejero Juan Vega está siendo irresponsable, que
el propio Ministerio de Medio Ambiente se ha visto obligado a salir a la
palestra para recordarle que "una actuación tan temeraria solo conduce a la
perdida de los fondos europeos y estatales comprometidos para la ejecución de
las obras".
Tal como ha
destacado el concejal socialista Feliz Fernández, "la posición del Principado
es suicida. A estas alturas tirar los anteproyectos pactados entre las
distintas administraciones a la basura, es llevar al Principado a un camino
ciego, sin salida, cuando del total de los 73,6 millones de euros, al
Principado le corresponde poner 16,1 millones, que empezaría a pagar a través
de un crédito blando, a largo plazo, a partir del año 2015”.
Por lo tanto, para el
concejal socialista la propuesta se cae por su propio peso "no necesitan
paralizar estas obras para garantizar el equilibrio presupuestario, así que deberían
dejar de manipular y engañar a las familias asturianas, cuando lo que
verdaderamente esconden es la paralización del proyecto por venganza”.
En la
propuesta que ahora plantea el viceconsejero de volver a redactar los
anteproyectos, las obras superarían ampliamente el plazo en el que la Unión
Europea y los fondos estatales podrían financiar la operación (2015).
De hecho,
con el proyecto actual ya sería necesario licitar la depuradora de Villaperez
en diciembre o enero próximo para acabar en el primer trimestre de 2016. Por lo
tanto, todo retraso implicaría que las facturas emitidas a partir de 2015 no
entrarían en la financiación comunitaria. Por su parte, la de San Claudio,
debería ser licitada en enero de 2012 para acabar en diciembre de 2015.
En cuanto a
la polémica suscitada por la tecnología de membranas que ya estaba aprobada para
la depuradora de San Claudio, los socialistas señalan que no se ha elegido por
azar, sino tras un análisis exhaustivo de las alternativas.
Se eligió esta por
ser la más adecuada para garantizar los niveles de calidad exigidos por la
Confederación Hidrógráfica para los vertidos. Además, "el viceconsejero vuelve a
mentir sobre el alto coste de esta tecnología ya que mientras que la depuración
convencional cuesta 0,051 euros por metro cúbico, la de membranas supone 0,069
euros".
"La calidad
de las aguas depuradas, el mantenimiento de los puestos de trabajo y el
desarrollo de la zona central de Asturias bien merecen una actuación más
responsable y competente por parte del wjecutivo asturiano. Nunca unas
infraestructuras tan necesarias deberían utilizarse como arma arrojadiza en
venganzas personales. Algo a lo que ya nos tiene acostumbrados el señor Cascos
en Oviedo".
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