Y con ello plantear más trasvases.
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha afirmado
que no está dispuesto a aceptar cambiar "agua limpia" de la cabecera
del Tajo por las "aguas sucias" procedentes de la depuración de Madrid
"y con ello plantear más trasvases".
Así lo ha expresado Barreda en el VII Congreso Ibérico sobre
Gestión y Planificación del Agua en Talavera de la Reina, junto
al alcalde de Talavera, José Francisco Rivas, y la presidenta de la
Fundación Nueva Cultura del Agua, Nuria Hernández-Mora, donde ha
rechazado la "propuesta" del Plan Nacional de Reutilización del Agua
para cambiar dichas aguas.
De esta forma, ha aseverado que con esta iniciativa se
pretende "camuflar la realidad" del río Tajo, y ha declarado que
"resulta ofensivo que crean que vamos a aceptar cambiar agua sucia por
limpia, porque lo que vendría del Jarama al Tajo no tiene nombre, es
otra cosa".
Además, el presidente de Castilla-La-Mancha ha señalado que
"lamentablemente" el agua continúa siendo una cuestión que está
generando "enfrentamientos y rivalidades", y ha apuntado que se
"deberían evitar, pero el mal uso que se hace del agua provoca esto,
puesto que nadie quiere limitar las posibilidades de desarrollo en torno
a este tema".
El presidente regional ha manifestado que no considera que el
diseño de la política hidrológica lo tengan que hacer siempre
ingenieros, "porque solo piensan en el cemento y en obras públicas, si
buen ha reconocido que algunas de estas son necesarias, pero a su juicio
hay que volver a los orígenes y hacer cosas".
En ese sentido, ha precisado que congresos e iniciativas como
el celebrado en Talavera "son compromisos para defender nuestros ríos,
por eso como presidente de Castilla-La-Mancha, veo difícil cambiar los
intereses de todos, aunque debe prevalecer el sentido común". |