El nombramiento del consejero de Presidencia como director general de IB3 levanta ampollas en el sindicato de periodistas de Baleares.
El nombramiento del consejero de Presidencia, Antonio Gómez, como director general de
IB3 puso "el Parlamento de las Islas Baleares al mismo nivel de una
república bananera”, según se expresa en la web del Sindicat de Periodistes de les Illes Balears (SPIB).
"Una expresión que se utilizaba para referirse en Estados
con regímenes dictatoriales y corruptos. Los bananeros eran iguales de
perniciosos, pero más chuscos. El SPIB
no ha encontrado a en ninguna parte más que en regímenes dictatoriales,
ejemplos de gestión de los medios de comunicación públicos por parte del
político de turno”.
"Ni si Antonio Gómez fuera un experto, una persona entendida
y preparada para dirigir el medio, profesionalmente avalado por su trayectoria
y socialmente reconocido por su talante, circunstancias que no se dan, se
justificaría este nombramiento”.
"Un medio público no puede ser juez y parte, ni tampoco se puede someter a sus
trabajadores a la presión de estar a las órdenes directas de un Consejero de
Presidencia, con poder de decisión sobre su trabajo y su puesto de trabajo”.
Según el sindicato de periodistas balear, este es sólo el
último ataque a unos medios de comunicación públicos en plena fase de
desmantelamiento. Al cierre de la Radiotelevisión de Mallorca, "el gobierno balear
añadirá el descrédito general de una IB3 que, ahora más que nunca, necesita
consolidarse”.
Cómo ya denunció el SPIB cuando se aprobó el decreto que
nombró Gómez director de IB3, "en la historia de los medios de comunicación
públicos hemos visto de todo. Muchas veces hemos tenido la certeza en el pasado
de la sumisión de radios y televisiones al gobierno de turno y al partido de
turno. Pero nunca hemos visto que el director general de un medio de
comunicación público formara parte del mismo gobierno”.
PALAZÓN, EL ÚLTIMO DE
LA LISTA
El "espectáculo” del nombramiento de Antonio Gómez, ha sido
el final de otro: ver como los criterios políticos van por delante de los profesionales.
A pesar de que Jacobo
Palazón formaba parte de la lista presentada por a Mesa del Audiovisual, el
SPIB quiere aclarar que la cabeza técnica de IB3 ocupaba el último lugar. "Antes
de él había otros profesionales que el
PP ni siquiera se planteó”.
El primer lugar lo ocupaba Mateu Ramonell, una propuesta del SPIB que fue aceptada,
mayoritariamente, por el resto de representantes a Mesa del Audiovisual.
Parece que la capacidad de adaptación de Jacobo Palazón y su
trayectoria, recordamos que llegó a IB3 de la mano de Maria Umbert, han influido en el gobierno para proponerlo como
mejor candidato.
UNA MALA LEY
Los últimos acontecimientos también han confirmado que la
Ley General de IB3, aprobada en la última legislatura, "es una mala Ley”.
El Sindicato de Periodistas lamenta, una vez más, que el gobierno
de Francesc Antich no escuchara al
SPIB cuando pidió reiteradamente que el director general de IB3 fuera siempre elegido por mayoría cualificada, dos
tercios de la cámara, y en ningún caso por mayoría absoluta.
El SPIB insistió mucho ante Gina Garcies, entonces directora de comunicación e interlocutora
del gobierno de Antich en la única reunión que invitaron al sindicato, para que
no se pusiera la cláusula de seis meses para poder elegir el director general
por mayoría absoluta.
Pero cuando la Ley estuvo en el Parlamento, el mismo día de
la votación, una negociación de minutos entre el entonces consejero de
Presidencia, Albert Moragues, y el
PP, con el apoyo de todos los partidos, acabó introduciendo la cláusula que
ahora permite en el gobierno nombrar de aquí a medio año el director general
que quiera."
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