Josep Borrell, expresidente del Parlamento Europeo, ha criticado duramente el manejo político que ha hecho la UE de la crisis del euro en una entrevista concedida a 'EurActiv'.
Las continuas dudas de los líderes europeos para hacer frente a las crisis están
debilitando la Unión, agravando así la fatiga de la integración económica. "Fue la falta de voluntad
política para enfrentar el problema la que convirtió la crisis griega en la
crisis del euro”, afirma Borrell. "Europa ha jugado una partida de póker con el
mercado y ha perdido". Borrell asegura que los líderes de la UE "se han
estrellado” por no hacer frente a la crisis financiera fingiendo que era un
problema de Estados Unidos exclusivamente. Criticó la incapacidad persistente
de los políticos para resolver rápidamente los problemas contemporáneos antes
de que degenere en crisis a más largo plazo.
"Si hubiéramos mostrado más
solidaridad para defender el bien común, la crisis griega no habría degenerado
en la crisis del euro", señalando que dicho comportamiento había traído la
integración de la UE a un alto y ha exacerbado índice de fatiga. Según Borrell,
si los países de la UE hubiesen garantizado la deuda griega se habría evitado
la especulación y no habría habido ningún contagio en otros países.
Borrell argumenta que con la
introducción del euro, los políticos nacionales han perdido parte de su
capacidad para hacer política en el país. "Ellos no quieren perder
influencia o instrumentos en la acción política", reconoció, tratando de
ofrecer una explicación para su comportamiento.
Ahora, con la última crisis de los
inmigrantes llamando a las puertas de Europa a raíz de las revueltas del norte
de África y el levantamiento de Libia, la cosa se complica. Para resolver esta
crisis migratoria, la UE está dispuesta a cambiar el Tratado de Schengen, de la
misma manera que permitió la crisis en un país pequeño como Grecia, para
provocar una crisis más amplia del euro, y señaló que los 25.000 inmigrantes
que han llegado a la isla italiana de Lampedusa no es nada comparado con el
medio millón de africanos que han dejado Libia para volver a sus países de
origen. "Hemos adoptado una actitud punitiva en lugar de actuar en el
nombre de nuestro bien común. Y esto es preocupante de verdad. No hay que
ocultar la verdad". El exministro reconoce que una de las razones de la falta de
liderazgo y compromiso por parte de los líderes de la UE proviene de la
carencia de sentido europeo de los mismos, bien por escepticismo o bien por el
auge de partidos de extrema derecha en varios países de la UE. Cree que los
ciudadanos europeos se mueven por el miedo, como en el caso de las últimas
elecciones en Finlandia, donde los nacionalistas ganaron un terreno
considerable.
"Es un cóctel explosivo:
envejecemos y necesitamos abrirnos al exterior para importar mano de obra
barata, la de los inmigrantes, esos que ahora amenazan nuestra identidad, por lo que
cerramos de nuevo nuestras fronteras. Estas actitudes darán lugar a la negación
de la Unión Europea, pura y simplemente”.
Borrell es claro, los líderes de la
UE han fracasado en el intento de construir una Europa más fuerte para seguir
cultivando los mitos de la independencia. El problema aquí es que "si los
griegos van mal, los bancos alemanes irán mal. Carecemos de la capacidad
pedagógica para explicar cuáles son los beneficios de Europa y cuáles son las
consecuencias de la no Europa".
"El mundo está avanzando mucho
más rápido que Europa y no podemos permitirnos el lujo de trabajar igual que en
el pasado", concluyó, haciendo alusión a la necesidad de hacer "más
Europa".
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