El icono de la globalización económica impuesta por Estados Unidos se tambalea apenas dos décadas más tarde de su implantación.
La fricción entre las distintas capas de la economía terrestre
ha provocado un terremoto económico de consecuencias imprevisibles. La aparición
del euro, así como la creación de una eurozona de 27 miembros, ha provocado que
el dólar se resienta y su sistema económico - surgido tras las Segunda Guerra
Mundial y reforzado tras el fracaso del comunismo escenificado con la caída del
muro de Berlín- esté siendo juzgado económicamente, no solo por toda Latinoamérica,
sino también discretamente por China, que observa cómo sus inversiones en la
divisa verde han sufrido violentos vaivenes en los últimos años en perjuicio de
sus grandes depósitos que apoyan la economía norteamericana.
El nacimiento del euro, criticado por algunos en sus
comienzos y alabado posteriormente por los mismos, se vio como una mayor garantía,
menos especulativa que el dólar. Dólar por otro lado que no quiere competencia
alguna en la geoestrategia económica política mundial.
El camino ha sido dirigir las iras de los mercados a través de
la deuda soberana de los países periféricos de la UE, más endeudados, como
culpables de una posible quiebra de la economía global, cuando todo el mundo
sabe que la deuda soberana de Estados Unidos es alarmantemente superior a la
deuda de toda la UE. La geoestrategia económica empleada por EEUU contra el
euro es lo más parecido a una guerra económica abierta. Los agentes implicados
han sido los mercados, con sus jinetes del apocalipsis, representados por las
agencias de calificación, como punta de lanza.
Todos conocemos este tablero. La pregunta es, ¿qué hay
detrás de todo esto? Está claro, el control de la deuda soberana, convertida
hoy en una materia prima de incalculable valor, no solo económico, sino también
estratégico y político. Y sobre todo facilitado por la torre de Babel que es Europa,
causa de la grave falta de gobernabilidad política y fiscal que no le permite consolidarse
como una de las tres potencias mundiales dentro de las grandes áreas desarrolladas.
Así, Europa se debate estos días ante la incertidumbre de
cómo salir de esta crisis fortaleciendo su moneda. Los líderes de la Unión se
reúnen a comienzos de esta semana para marcar la agenda de la próxima cumbre
europea del 8 y 9 de diciembre. Mientras, España se prepara para un largo
puente.
Con el control de la deuda, se ajustarán todos los resortes
oxidados de la economía del becerro de oro mediante recortes que de otra manera
no se podrían acometer sin la nueva arma de los poderes económicos. Controlar la
deuda es la verdadera razón de la crisis para seguir dominando el sistema del becerro
de oro.
La trama del control de la deuda ha necesitado de
todas las ecuaciones económicas del sistema financiero y fiscal, incluyendo la
quiebra de Lehman Brothers como disparo
de salida, contagiando a una buena parte de la banca europea y arrasando a los
países intervenidos con cargo al Estado de Bienestar. De igual forma, todo el
movimiento de la Primavera Árabe tiene el mismo origen, nada se ha hecho de
manera descoordinada. Aparentemente se reclamaba la libertad, cuando en
realidad ha sido todo un frenazo a la democracia real. |