Hoy lunes, 19 de diciembre, Mariano Rajoy pronunciará su discurso de investidura justo 30 días más tarde del 20-N, cuando el Partido Popular ganó las elecciones generales holgadamente consiguiendo el mayor apoyo popular de su historia.
Por fin Rajoy desvelará su proyecto de Gobierno, en el que marcará
las líneas de su política para hacer frente a la grave crisis económica que
tiene a los españoles sumidos en el pesimismo, especialmente a los más de cinco
millones de parados que cerrará este año (5.150.000), dato que se confirmará en
la tercera semana de enero.
Con este horizonte, se da por descontado que Rajoy tomará las medidas necesarias con recortes de
gastos y ajustes en los presupuestos para afrontar la reducción de déficit
hasta alcanzar el 0,4% en 2020. Compromiso por otra parte recogido en la reciente
reforma de la Constitución.
También conoceremos al final del día quiénes formarán el
Gobierno de Rajoy y pobre del que filtre a la prensa su candidatura. El pasado lunes,
ABC apostó (foto incluida) en su portada por el "más que probable presidente
del Congreso” Jorge Fernández. Posiblemente esta foto le costó el sillón de la
Cámara Baja. Rajoy no quiere filtraciones hasta que el no dé el paso
oficialmente, ya que el día 21 tendrá que jurar el cargo ante el Rey en la
Zarzuela, donde la foto oficial del nuevo Gobierno será pública.
Volviendo a las medidas, el recorte del gasto puede afectar
a la reducción de ministerios, tales como unificar Interior y Justicia, Hacienda y Administraciones Públicas o la creación de un macroministerio de Economía y
Trabajo, ya que el inventario de reformas necesita un acoplamiento especial.
El paquete de reformas necesarias se dirigirá principalmente
hacia el mercado de trabajo y la reforma del sistema financiero, que acumula
activos tóxicos en sus balances por 325.000 millones de euros derivados del
ladrillo. La reforma fiscal, la reforma de las administraciones públicas y la
difícil situación financiera en la que se encuentran los ayuntamientos serán
otras arduas tareas del Ejecutivo. Un paquete de reformas imprescindibles y
necesarias para salvar esta crisis.
En definitiva, hacer el trabajo que no ha hecho el Gobierno
de Zapatero. Se espera la subida del IVA y de impuestos indirectos (tabacos,
licores y carburantes). Estas serán las medidas más fáciles de aplicar para
incrementar los ingresos de las arcas públicas, tan depauperadas por la escasa
actividad de la economía. El resto de medidas que exige la austeridad expresada
por Rajoy a lo largo de los últimos meses se refieren a temas de mucho consenso
y de riesgo político a pesar de gozar de una mayoría aplastante para llevarlas
a cabo.
Rajoy, desde su tranquilidad gallega, quiere controlar y no depender
de nadie. Se espera mucho de el, lo sabe y puede sorprender y vencer a las
vaguedades que ha tenido que sortear durante la campaña electoral y después del
triunfo del 20-N.
Hoy se desvelarán lo que Rajoy nos tenía guardado. |