Desde el discurso de investidura hasta la fecha, el Gobierno de Rajoy está siguiendo el guión a la perfección y según la hoja de ruta marcada por su presidente. Un diez sobre diez para Rajoy. Frente a este diez, el PSOE da señales confusas, inteligibles y de poca solvencia ante su menguado e indignado electorado…
El principal partido en la oposición hace aguas y las dos
plataformas presentadas la semana pasada como abanderadas de la regeneración
socialdemócrata tienen demasiadas grietas en la base de sus contenidos.
La primera, ‘Mucho PSOE por hacer’, admite ‘el roto’ que han
hecho algunos de sus firmantes a su partido y a España mediante su colaboración
directa en la faena. Menos José Borrell y algún otro, todos estuvieron allí y
son responsables en mayor o menor medida
de este roto y de sus funestas consecuencias. Es más, todos han vivido del PSOE
y precisamente no pueden ser las ‘células madre’ utilizadas para regenerar el
Partido Socialista Obrero Español.
Tanto Carmen Chacón como Cristina Narbona están
descalificadas de antemano, insistimos, por haber estado allí y no haber hecho
nada para evitar ‘el siete’ que han hecho a su partido. Callaron lo que ahora critican,
como escudo de una sesuda reflexión sobre los fallos de estos últimos ocho años
en los que formaron parte del zapaterismo.
Por su parte, el segundo manifiesto de los 20
exsubsecretarios de Estado con su eslogan ‘Yo si estuve allí’, en defensa de
Zapatero y su gestión, también están totalmente desacreditados. Fueron otros cómplices
del fracaso socialista, tanto en su acción de Gobierno como en el batacazo de las
últimas elecciones generales del 20-N, más allá del amparo de la grave crisis
económica mundial. Los más de 4,5 millones de votos perdidos y los cerca de
cinco millones de parados son una consecuencia directa de las confusas
políticas de Zapatero y de su partido, que han quebrado la solidez de un partido
histórico y la confianza, no solo de su electorado, sino de un país entero.
Mucho que reflexionar sí, pero con otras formas y con otras
pancartas. Insistimos en que Chacón ni Narbona son buenos ejemplos a seguir. La
primera, por su ineficacia conocida y falta de altura política, y nos remitimos
a los pésimos resultados obtenidos por el PSC en las últimas elecciones catalanas
de 2010 las y municipales de 2011. La segunda estuvo mendigando para formar
parte del equipo de trabajo del primer programa electoral del PSOE de 2004, a
pesar de que se ganaron las elecciones, todos sabemos por qué. Las dos han
estado comiendo ocho años del PSOE y callaron ante los errores sucesivos que
cometió hasta el último día Zapatero.
Ahora quieren liderar la regeneración con su plataforma
‘Mucho PSOE por hacer’ cuando son culpables colaterales de la gestión de
Zapatero y fervientes defensoras de sus políticas erráticas. Su travestismo
actual de ideas y formas no sumará para recuperar el tiempo perdido y la
confianza de sus militantes.
Tribuna Municipal ha entrevistado a muchos simpatizantes de
altísima reputación intelectual y académica, defensores de las políticas socialdemócratas,
y ha percibido el temor de que se pongan de nuevo al frente los mismos que
fueron los cómplices del fracaso.
Los mismos entrevistados aseguran que confían Alfredo
Pérez Rubalcaba, que hizo y defendió un programa electoral para el 20-N con la
que estaba cayendo, por estar preparado para hacer frente durante los próximos
cuatro años a la fuerza del Partido Popular, no solo por su mayoría absoluta,
sino también por las alianzas que tendrá con CiU. Entre estas alianzas el apoyo a los presupuestos del Ayuntamiento de Barcelona, que son los más altos de
Cataluña después de los presupuestos de la Generalitat. Un guiño claro del PP a
CiU, a pesar del ‘no’ de los nacionalistas catalanes a la investidura de Rajoy.
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