Treinta años después de la primera intervención de Rumasa, José maría Ruiz Mateos ha vuelto a mofarse de la sociedad española y del sistema judicial…
José María Ruiz Mateos ha vuelto a llevárselo crudo y, como
siempre, sin ningún tipo de escrúpulos. Ha calcado el golpe que llevó a cabo
con la primera Rumasa. Por aquel entonces, Felipe gonzalez y Miguel Boyer fueron
los ‘culpables’ de una intervención que fue defendida en las cortes por el
presidente de Alianza Popular y jefe de la oposición, el recientemente
desaparecido Manuel Fraga.
Ruiz Mateos era el ejemplo a seguir por muchos españoles, un
empresario que creaba puestos de trabajo y padre de familia numerosa. Enemigo
número uno del ‘mago’ también desaparecido Luis Valls, presidente en aquel
tiempo del Banco Popular y también miembro de la obra, juntos cometieron una
serie de fechorías contra el Tesoro Público a través de la que se
enriquecieron. Hoy solo vamos a contar dos de las estafas que cometieron:
La primera fue el círculo de peloteo de letras, fórmula que
fue empleada para financiar la primera Rumasa, para lo que Ruiz Mateos utilizó
los numerosos bancos que tenía su holding. Una buena parte de los depósitos de
estos bancos se utilizaron para mantener el circuito de dicho peloteo.
La segunda fue a través de la falsificación de letras del
Estado (bonos) en una imprenta de Dos Hermanas (Sevilla) con las que se
descontaban enormes cantidades de dinero sin que el Estado viese ni un duro. El
ahorro de Rumasa era enorme al no pagar el timbre. Una vez intervenida la
primera Rumasa, Ruiz Mateos y Valls se prestaron raudos a desmontarla y a hacer
desparecer todo vestigio del fraude que durante años cometieron.
Treinta años más tarde se
repite la misma historia con la falsificación de pagarés y la desaparición
de miles de millones con un golpe calcado al de la primera Rumasa.
Convendría recordar a aquellos que durante muchos años
defendieron a Ruiz Mateos que Miguel Boyer tenía razones de peso para
intervenir la primera vez. Eran exactamente las mismas que hay ahora para intervenir
la segunda, ¿o no? |