Tribuna Municipal destapó lo que se cocía en Sevilla antes y después del 38º Congreso del PSOE. Los últimos acontecimientos protagonizados por el secretario general de los socialistas sevillanos certifican dicha información…
José Antonio Vieira ha denunciado las anormalidades,
presiones y coacciones a las que fueron sometidos los delegados andaluces,
especialmente en Sevilla, para inclinar el voto del lado de Carmen Chacón.
Griñán fue el ‘traidor’ en la sombra, manteniéndose hasta última hora como
neutral mientras sus más allegados estaban trabajando para la candidatura de la
exministra de Defensa. Vieira ha sacrificado su puesto para denunciar tales
hechos. Por cierto, coincidencias del destino, su segundo apellido es Chacón.
Griñán es el causante de la división en el PSOE andaluz, a
pesar de haber sido nombrado presidente del Partido Socialista Obrero Español
en el pasado 38º Congreso. Fuentes internas de toda solvencia aseguran que
Griñán está amortizado en el partido. La presidencia otorgada no es la
integración como se ha vendido oficialmente, es el panteón de los hombres
ilustres. Y también es el último intento a la desesperada del PSOE para tratar
de neutralizar al Partido Popular en Andalucía, empeño harto difícil.
Con la dimisión de Vieira, se han confirmado las informaciones
que publicó Tribuna Municipal en su día, que calificó de ‘pucherazo’ los
intentos de Griñán para darle la secretaria general en bandeja a Chacón. Mas de
lo mismo, como dijo Juan Carlos Ibarra: "un Zapatero con faldas”.
El monumental despropósito por parte de Griñán abre aún más
la brecha sin precedentes del PSOE andaluz. El candidato socialista a las próximas
autonómicas andaluzas propuso celebrar el Congreso en Sevilla solo para realzar
su persona y salir reforzado con el ‘previsible’ apoyo de Chacón, siendo ella
corresponsable de lo sucedido en la capital andaluza, y nos atrevemos a decir
que también Zapatero.
Un prestigioso militante socialista de Andalucía nos dice
que la época de los experimentos en el PSOE ha pasado a la historia. También confirma
que Griñán vetó a Alfonso Guerra para representar a Sevilla en el 38º Congreso.
La foto inédita del Congreso, pero real, fue la de Felipe Gonzalez, Alfonso
Guerra y Manuel Chaves en una habitación del hotel siguiendo la marcha de la
votación y cociendo el vuelco a favor de Rubalcaba, puesto que a la una de la
tarde del sábado tenía perdida la Secretaria General.
Lo sucedido en Sevilla en relación al 38º congreso ha
provocado una alarma en el partido y entre sus militantes y simpatizantes. Es
simplemente la continuación del roto que hizo Zapatero, por mucho que quieran
hacer creer lo contrario. |