El Partido Popular cierra con el congreso celebrado en Sevilla su círculo político más completo desde su fundación y da el pistoletazo de salida para las elecciones autonómicas andaluzas, las cuales espera ganar tras 30 años de gobiernos socialistas…
Rajoy tiene todo el apoyo de su partido y de sus votantes
para aplicar todas las duras medidas, además de las ya tomadas, que a partir
del 25 de marzo coincidirán con la presentación de los presupuestos de 2012, que
le permitirán utilizar la ‘herencia recibida’ para terminar de aplicar el resto
de su severo programa de ajustes.
Mientras, los sindicatos y la izquierda convocan 57
manifestaciones en toda España en protesta por la nueva y polémica reforma
laboral, todas ellas con una masiva asistencia especialmente en Madrid, Barcelona,
Valencia y Sevilla. Y las que vendrán en los próximos meses. Los sindicatos
tienen una difícil papeleta y esperarán el momento oportuno para convocar la
huelga general, que será cuando aumente el número de desempleados.
Si Rajoy no encuentra la manguera del dinero para llenar los
tanques vacíos de las pequeñas y mediadas empresas, así como de las familias, para
impulsar el crecimiento, la creación de empleo y el consumo, su Gobierno comenzará
a tener sus primeros problemas.
Hasta entonces, la reforma laboral permanecerá ‘dormida’ a
la espera de entrar en acción, momento en el que se comprobará su eficacia a
favor o en contra del empleo. Pero si se confirma finalmente un déficit del 8%
en 2011, el Ejecutivo tendrá que sacar de debajo de las piedras 40.000 millones
en lugar de los 15.000 previstos inicialmente por Rajoy. Debajo de las piedras significa
recortar la asistencia sanitaria y los salarios, así como subir el IVA, por
mucho que De Guindos lo niegue. Si estos pronósticos se cumplen, los sindicatos
pasarían de manifestarse a convocar la huelga general, con lo que la paz social
empezaría a resquebrajarse.
En la otra orilla política, tras el congreso celebrado
también en Sevilla a comienzos de febrero, se confirma la quiebra del PSOE a
pesar de la versión oficial, así como que el ‘traidor’ no estaba solo, pues se
confirma que fue teledirigido por el mismísimo Zapatero. Por lo tanto, también
se confirma su bajura política como secretario general y coautor de la traición,
ya que mintió al no respetar la neutralidad por él manifestada y como le
correspondía a su cargo. Esta actitud le ha obligado a salir por la puerta
pequeña de la política, y también de Ferraz... |