Mucha agua están recibiendo los tres pilares del Estado del Bienestar, que van camino de terminar aguándose y desnaturalizándose...
Las reformas emprendidas por el Ejecutivo de Rajoy van
camino de desviarse hacia el precipicio social. Para las reformas económicas,
por duras que estas sean - recortes salariales y subidas de impuestos-, la
sociedad española esta mentalizada. Pero cuando se habla de tocar los pilares fundamentales
de la sanidad y la educación pública no tanto. Estos recortes supondrán un
deterioro en la calidad de ambas que creará un conflicto innecesario.
Desmantelar sustancialmente ambos pilares, a pesar de decir
lo contrario desde los correspondientes ministerios, no está siendo bien
recibido por la calle. Por ese camino el PP puede encontrarse con problemas innecesarios.
Rajoy ha recibido una "herencia” que le ha permitido obtener la mayoría
absoluta, por lo que no necesita cargar contra estos dos pilares fundamentales.
Lo mismo pasa con el tercer pilar, la pretendida reforma de
la Justicia de Gallardón. En Tribuna Municipal se dijo que el ministro haría
historia, como recordarán nuestros lectores. Juristas de reconocido prestigio
han afirmado que la reforma del exalcalde está repleta de errores, análisis que
coincide en gran parte con un artículo escrito por Gregorio Peces Barba publicado
en El País y titulado ‘la justicia con Gallardón’. En su duro análisis, dice
que las reformas de Gallardón son "reaccionarias y denotan una ignorancia de la
esencia de la justicia”.
Tres reformas que puede lamentar Rajoy y que se alejan
sustancialmente de ese centro político en el que aspira posicionarse el Partido
Popular. |