Repite como cabeza de lista del PSE y lo hace con el objetivo de continuar el ascenso iniciado hace cuatro años y convertirse en una alternativa clara al PNV de Iñaki Azkuna. Participación ciudadana, transformación sostenible de la ciudad, una apuesta por la investigación y el desarrollo tecnológico y la recuperación de la dimensión internacional de Bilbao son los ejes de una política 'honesta y transparente'. De hecho, obligará a todos sus concejales, tal y como ya ha hecho en su blog, a publicar sus bienes e ingresos. De todo ello, ha hablado para TRIBUNA MUNICIPAL.
PREGUNTA. ¿Cuáles son los temas que más le preocupan en estos momentos
en relación al municipio de Bilbao así como los grandes retos a los que se
enfrenta la ciudad en los próximos años?
RESPUESTA. Lo que me preocupa en este momento coincide con las
preocupaciones de todos los ciudadanos y ciudadanas que viven en Bilbao. Me
preocupa que la pérdida de puestos de trabajo esté originando una situación muy
difícil para muchas personas, para familias que están perfectamente
estructuradas, pero que sin embargo, la crisis las ha colocado en una situación
muy compleja.
Por eso tenemos un reto como colectivo, como ciudad, y es
conseguir la creación de empleo y para ello hay que cambiar la forma de crecer.
Tenemos que apoyar nuestro desarrollo basándonos en las industrias del
conocimiento, de las nuevas tecnologías, que es donde se encuentran los grandes
yacimientos de empleo a futuro. Tenemos
que apoyar a los emprendedores y retener el talento, porque ese es el futuro.
También me preocupa la creciente inseguridad que va avanzando
en la ciudad, los problemas de convivencia que se están dando en algunos de
nuestros barrios y me preocupa que el proceso de transformación de la ciudad,
que se ha hecho correctamente durante muchos años, se esté resintiendo por
algunas decisiones bastante discutibles. Creo que los grandes retos a los que
se enfrenta Bilbao en los próximos años pasan fundamentalmente por conseguir
que la consolidación de nuestro proceso de transformación dé lugar a un mayor
equilibrio entre los diferentes barrios y las zonas de oportunidad. No es
lógico que una ciudad, que ha sido capaz de construir el Guggenheim, la
Alhóndiga, el Metro, el Palacio de la Música, etc., no tenga respuesta para
solucionar la accesibilidad o la movilidad en algunos de los barrios más altos
de la ciudad, para dar respuesta a lo cotidiano de muchas personas que viven en
esos lugares.
Pero también tenemos que resolver el problema de la vivienda,
todos los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a una vivienda digna.
En definitiva, la ciudad tiene que volver a reflexionar sobre
cuál es su futuro y tiene que adaptar sus estructuras a una situación moderna
cambiante, competitiva, en la que los grandes núcleos urbanos tienen que ir
poco a poco especializándose y generando
nuevas sinergias, actividades y nuevos proyectos. Y todo ello sin olvidar la
necesidad que tienen las personas al esparcimiento, el ocio y la cultura.
P.
¿Cuáles son las asignaturas pendientes que ha dejado el actual
equipo de gobierno? ¿Y cuáles serían sus alternativas al respecto?
R. La primera asignatura pendiente es diseñar una nueva forma de
consolidar el proceso de transformación. Durante muchos años el equipo de
gobierno se ha limitado a construir viviendas para con las plusvalías pagar las
obras públicas, y esto ha generado una importante deuda en alguna entidad, como
por ejemplo, Bilbao Ría 2000, con más de 230 millones de euros de deuda. Creo
que la alternativa pasa por cambiar este modelo. Crecer de una forma mixta, en
la que la vivienda tenga un peso, pero que haya reservado un espacio para
actividades económicas, para las nuevas tecnologías, la innovación, el
desarrollo y la investigación.
En segundo lugar hay un reto fundamental, y es que esta
transformación de la ciudad tiene que tener incorporada el alma de la
transformación. Dicho de otra forma, sus barrios. No es lógico ni razonable que
muchos de nuestros barrios se encuentren todavía con equipamientos
imprescindibles pendientes. Esto no puede ser cuando la ciudad ha obtenido tan
alto índice de desarrollo en los últimos tiempos. Por tanto, conseguir un
equilibrio entre los diferentes barrios bajo el principio de que un ciudadano o
ciudadana viva donde viva debe tener los mismos derechos y los mismos servicios.
Esa es la alternativa que el PSE-EE presenta. Un crecimiento equilibrado de la
ciudad.
Igualmente hay un reto fundamental, una asignatura pendiente,
gobernar escuchando las opiniones de la gente, atendiendo esos puntos de vista,
e incorporándolos al debate y a la reflexión. A menudo, lo que hemos observado
en los últimos tiempos ha sido que el gobierno municipal toma las decisiones en
los despachos, desatendiendo las opiniones de la calle. Esto debe cambiar
porque gobernar una ciudad no es sólo cosa del alcalde y sus 28 concejales,
sino que nos concierne a todos y todas.
P.
El nivel endeudamiento del Ayuntamiento es un aspecto clave
de cara a los próximos años, ¿sabría decirnos cuál es la situación concreta del
Ayuntamiento de Bilbao en este sentido?
R. El Ayuntamiento de Bilbao no tiene en este momento una deuda
contraída con ninguna entidad bancaria, es decir mantiene eso que se ha venido
en denominar deuda cero. Sin embargo, esta situación no acaba de ser cierta ya
que esconde compromisos económicos importantes que debemos atender en los
próximos años. Tenemos que hacer frente en primer lugar a una deuda muy
importante que se ha generado en Bilbao Ría 2000 y que está originada, en
parte, por obras que se han efectuado en nuestro término municipal, como son
los nuevos edificios de la Policía Municipal y los bomberos, el centro cívico
de Zankoeta, el traslado de los servicios de salud, la construcción de un
boulevard, el soterramiento de las vías del tren, etc.
Todas estas actuaciones han generado una deuda de 230
millones de euros que el Ayuntamiento tiene que avalar y que supone una deuda
de 34,5 millones de euros para el futuro. Pero, además, hay una importantísima
cantidad de dinero que debemos devolver a la Diputación por el exceso de
recaudación en los últimos años y que nos va a condicionar la política
municipal en el futuro próximo.
En este capítulo, tampoco podemos olvidar que el Ayuntamiento
ha conseguido sanear sus cuentas también en parte, gracias a la ayuda que ha
recibido de otras instituciones como ha ocurrido con los planes del gobierno
central que han venido muy bien para consolidar algunos de los procesos de
desarrollo de la ciudad.
Creo por tanto que el Ayuntamiento en los próximos años
deberá volver a endeudarse en términos razonables para asumir inversiones,
porque sino la alternativa, será repetir los errores del pasado. Es decir, que
para mantener esa aparente economía saneada, se reduzcan las inversiones allí
donde más se necesita, en este caso en los barrios.
Una ciudad como Bilbao tiene que recurrir al endeudamiento
para sufragar las inversiones que algunos de los equipamientos pendientes
exigen. 
P.
En relación a esto, ¿qué opina de las restricciones en cuanto
al endeudamiento municipal impuestas por el Gobierno central? ¿Cómo cree que
afectarán estas restricciones al Ayuntamiento de Bilbao?
R. Yo entiendo que en situación de crisis sea necesario realizar
ajustes. Todos nos hemos visto concernidos y las administraciones municipales
no son una excepción. Ahora bien, creo que el Ayuntamiento de Bilbao se
encuentra en una situación de partida mucho mejor que otros municipios con unas
deudas tremendas, como es el caso de Madrid o Valencia, donde las políticas han
sido tan erróneas que hoy en día se encuentran en una situación roza el colapso.
Para resolver muchos de estos problemas es necesario que se
apruebe de una vez la Ley Municipal, que lleva 30 años de retraso en nuestro
país y que me consta que el actual Gobierno Vasco, liderado por el Lehendakari
Patxi Lopez, va a hacer realidad en los próximos meses.
P.
Hablando de financiación municipal, ¿cuáles serían sus
propuestas en relación a un sistema más coherente y equitativo?
R. La respuesta aquí es bien sencilla:
Establecer cuáles son las obligaciones y las competencias que tiene cada ayuntamiento
y a continuación resolver cual debe ser su adecuado nivel de financiación.
Desde mi punto de vista debemos hacer el debate al revés, es decir, debatir que
servicios queremos tener y una vez que los hemos determinado, buscamos nuestro
sistema impositivo, nuestro sistema de financiación. En cualquier caso hay un
concepto que se denomina competencias impropias, actividades que no son propias
de los ayuntamientos, y que una institución como la nuestra está teniendo que
resolver. Creo que debemos despejar esa duda y establece claramente cuáles son
las competencias de unos y otros.
EL PSE-EE propone la aprobación de
la Ley Municipal, que fije con claridad cuál es el nivel competencial que
tenemos que tener y establecer un sistema más equilibrado de distribución de
fondos desde la institución foral, respetando el concepto de capitalidad que
tiene Bilbao y apostando además por la aprobación de una carta municipal, al
estilo de las cartas de ciudad que tienen Barcelona o Madrid, que fijaría
cuales son nuestros niveles competenciales y cuál es nuestros nivel de
financiación.
P.
Hay un sentir general de desconfianza en la calle hacia la
política y los políticos en general. ¿Con qué argumentos piensa motivar a los
ciudadanos para que acudan a las urnas el día 22 de mayo?
R. Creo que hay que hablar a los ciudadanos y ciudadana con
absoluta sinceridad. La honestidad y la honradez son aspectos esenciales en
cualquier político, pero más si cabe en el político municipal, que todos los
días se cruza con sus vecinos, que les conoce, que puede ponerles cara y ojos,
y por tanto se trata con ellos de tú a tú. En este sentido he publicado
recientemente en mi blog personal mis ingresos, mis bienes y mis actividades,
para que todos los ciudadanos los conozcan. Todos los concejales del grupo
municipal socialista se comprometen a hacerlo igualmente en el momento que
tomen posesión de sus cargos. Tenemos que despejar cualquier duda que al
respecto pueda existir.
Pero es que además, los socialistas creemos que existe un
elenco de medidas para hacer todavía más transparente nuestra actividad. Por
ejemplo, apostamos porque en Bilbao las sesiones plenarias sean públicas, se
transmitan en directo a través de streaming, en la página web del Ayuntamiento,
las comisiones sean abiertas para que los medios de comunicación sepan lo que
se hace, y me comprometo a, sí soy elegido alcalde, comparecer en los consejos
de distrito dos veces al año, en cada uno de ellos.
Incluso tenemos la posibilidad de modificar nuestro
reglamento para establecer más medidas que permitan el conocimiento concreto y
exacto de todas las decisiones que se adopten y hacer públicas cuantas
resoluciones, contratos, subvenciones, etc., se aprueban en el ayuntamiento. Todo esto que sirva para que
los vecinos y vecinas sepan de verdad a que se dedican los políticos, cuáles
son sus ingresos, sus actividades, y cuales sus intereses.
P.
Háganos por favor un breve resumen de los principales ejes o
puntos fuertes de su programa electoral de cara a los próximos comicios
municipales.
R. Yo lo resumiría en 4 grandes ideas: La primera ya la he
mencionado, y es la participación ciudadana, que podríamos resumirla diciendo
que vamos a abrir las puertas del ayuntamiento. Para que todos los vecinos y
vecinas sientan que simbólicamente esa es su casa, que pueden entrar, pueden
decir lo que piensan y que su opinión además es tenida en cuenta. Pero también
para que el alcalde y los concejales, tengan que salir, tengan que estar en la
calle y tengan que estar en contacto directo con todas las personas.
En segundo lugar los socialistas nos comprometemos a
continuar con el proceso de transformación de la ciudad, buscando el mayor
consenso político e institucional posible, pero incorporando en ese proceso de
transformación el alma, que no es otra cosa que los barrios. Es decir, esto que
resumo en una frase; un ciudadano o una ciudadana de Bilbao, viva donde viva
tenga los mismos derechos y los mismos servicios.
En tercer lugar, estamos decididos a impulsar una nueva forma
de crecer. Apostando por las industrias tecnológicas, el desarrollo, la
investigación…, sectores económicos más dinámicos que generan empleo, actividad
económica y riqueza. Porque Bilbao tiene que buscar una actividad económica
puntera, como lo hizo en el pasado, y lo hizo bien.
Y en último lugar buscar debemos recuperar la dimensión
internacional que corresponde a nuestra ciudad. Bilbao es una ciudad que tiene
356.000 habitantes, pero que está llamada a liderar un entorno metropolitano de
cerca de un millón de habitantes. SÍ unimos nuestras energías, acabamos con los
localismos y buscamos el entendimiento con
ciudades como San Sebastián o Vitoria podremos liderar un marco más
amplio que nos permitirá convertirnos en una de las principales regiones de
España y de Europa. Esta dimensión internacional debe ser una vocación
fundamental de nuestra ciudad.
El programa electoral del PSE-EE busca fundamentalmente dar
un nuevo impulso a la ciudad, creyendo en un crecimiento más equilibrado,
sostenible, justo, que mejore la calidad de vida de sus vecinos y vecinas, y la
sitúe en el lugar que le corresponde en el ámbito internacional.
P.
¿Quiere añadir algún tema?
R. Un tema que nos afecta como ciudadanos y ciudadanas de
Euskadi. Los vascos hemos vivido muchos años con un problema muy serio de terrorismo,
con entidades enfrentadas. Creo que estamos llegando al final de un tremendo
camino de oscuridad que han supuesto todos estos años de terrorismo, y esto
exige que seamos tremendamente cautos en el futuro pero que confiemos en las
posibilidades de los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi y en la necesidad de
tener una sociedad plural, diversa, abierta, tolerante, solidaria. Una ciudad y
un país en el que podamos entendernos todos, independientemente de cuáles sean
nuestras ideologías y nuestros sentimientos de pertenencia. Porque todos y
todas somos ciudadanos de Euskadi y todos y todas estamos llamados a participar
en este ilusionante proyecto de construir una sociedad más justa.
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