Reproducimos durante estos días las entrevistas realizadas a los alcaldes de las grandes ciudades de España que han conseguido reeditar los gobiernos municipales. En estas entrevistas se recogen los puntos fundamentales de los programas electorales que han conseguido la confianza de los ciudadanos y por ello las consideramos de interés para nuestros lectores. Por otro lado, comienza un nuevo ciclo y ya estamos preparando la nueva legislatura, por lo que instamos a nuestros lectores a que estén muy atentos a la nueva hornada de entrevistas con alcaldes y portavoces de las diferentes oposiciones que podrán leer aquí, en Tribuna Municipal, a partir del mes de julio.
PREGUNTA. ¿Qué balance haría de este último
mandato?
RESPUESTA. Debo destacar la puesta en marcha de dotaciones y
nuevos equipamientos por toda la ciudad (un nuevo puente, una pasarela, tres espléndidos centro cívicos, dos centros
de mayores, dos escuelas infantiles…), medidas de apoyo a la economía local,
una estrecha colaboración con otras administraciones, la difusión internacional
de la ciudad y, por supuesto, la incidencia de la crisis, que obliga a reforzar
políticas sociales ampliando la cobertura a diversos colectivos.
P. ¿Y las asignaturas pendientes?
R. Son fundamentalmente tres, y todas ellas requieren la
implicación de otras administraciones. La primera es la operación ferroviaria
para hacer realidad el soterramiento que marcha a un ritmo lento por la crisis
económica y el recorte presupuestario del Gobierno de España. La segunda es el
Palacio de Congresos, una infraestructura imprescindible para la ciudad que
tiene que ser financiada por el Estado, la Junta de Castilla y León –cuyo
compromiso está garantizado- y el Ayuntamiento, y que deberá ser una realidad
en el próximo mandato. La tercera corresponde a una mayor colaboración con la
provincia, sobre todo en materia de transporte público con el respaldo de la
Comunidad Autónoma, como ya se ha hecho en otras ciudades.
P.
El AVE llegó a Valladolid, pero ¿para cuándo el soterramiento y la nueva
estación?
R. La crisis económica está
condicionando la evolución de los trabajos, pues la partida del Ministerio de
Fomento en el presupuesto de este año para el desvío del ferrocarril se ha
reducida de 44 millones de euros a 400.000 euros. El Ayuntamiento ha logrado no
obstante que la Sociedad Valladolid Alta Velocidad adelante el dinero para que
la citada variante llegue hasta los nuevos talleres y tengan un acceso para
entrar en servicio a mediados de 2012, según las previsiones, lo que asegura el
mantenimiento del empleo. El soterramiento está garantizado y nadie lo puede
cuestionar. Aunque la coyuntura económica lo ha ralentizado, soy realista si
afirmo que puede empezar en 2014. Respecto a la estación intemodal, está en
marcha el concurso para la redacción de los proyectos. La iniciativa del
Ayuntamiento a la hora de facilitar los terrenos de los nuevos talleres –sin
coste para las arcas municipales- y conseguir financiación para su construcción
y puesta en marcha está dando sus resultados.
P.
La ciudad es referencia en turismo cultural, ¿cómo seguirán innovando en esta
materia y qué planes tienen?
R. Efectivamente, Valladolid no es una ciudad Patrimonio
de la Humanidad, por lo que carece de los fondos que la Administración central
y autonómica destinan a estas capitales, ni tampoco está situada en el Camino
de Santiago o en la Ruta de la Plata. Por eso la cultura representa un enorme
atractivo en diferentes vertientes, como las artes escénicas, la música y los
conciertos o los museos (una veintena donde sobresalen el de la Ciencia, el
Patio Herreriano y el Colegio de San Gregorio), y queremos explotar ese gran
recurso que supone el idioma. La SEMINCI, el Festival de Teatro de Calle, el
concierto Valladolid Latino el ciclo Valladolid Vive la Música son un reflejo
de esa interesante oferta, muy superior a la de capitales de nuestro tamaño.
P.
Hablemos de otros grandes retos de la ciudad de cara al futuro.
R. Si a la cultura añadimos el valor de nuestra
gastronomía, otra apuesta evidente del Ayuntamiento y los hosteleros, los
turistas encuentran otro encanto mayor, reconocido por el propio Gobierno de
España. Valladolid es hoy una referencia en el ámbito de las tapas y la
gastronomía de autor, formando parte de la Red Saborea España. La misma apuesta
se extiende al ámbito del idioma, porque entendemos que el aprendizaje del
español es un recurso insuficientemente explotado que puede reportar mayores
beneficios a Valladolid. Aprender castellano en la ciudad de José Zorrilla, de
Jorge Guillén, de Miguel Delibes, de Francisco Umbral, de Rosa Chacel o de
Gustavo Martín Garzo, en la que también residió
Miguel de Cervantes, representa un reclamo al alcance de muy pocas localidades. 
P.
Las últimas encuestas demuestran que la calle no valora positivamente a la
clase política, ¿no cree que los políticos están demasiado alejados de los
ciudadanos que los eligen?
R. Es probable. Yo soy médico ginecólogo de profesión y
me gusta aplicar un sistema de trabajo muy similar al que utilizaba en mi etapa
clínica: establecer un diagnóstico,. Un problema es como una enfermedad, hay
que observar, estudiar, preguntar y analizar para saber qué ocurre y, a partir
de entonces, determinar el tratamiento más adecuado desde una posición
realista. Si no sales a la calle para hablar con los ciudadanos, si te encierras
en un despacho al margen de la realidad cotidiana, muy difícilmente tendrás un
contacto directo con la sociedad. Afortunadamente, no es mi caso, ni el de la
mayoría de los alcaldes.
P.
¿Qué diagnóstico haría de la situación económica española y cuál sería su
receta?
R. Es necesario imponer criterios de sensatez y rigor en
el gasto público, apostando por una clara línea de austeridad y gestión
eficiente, unos principios que ya aplicamos desde hace años en el Ayuntamiento
de Valladolid. No tengo reparos en reconocer que el desarrollo de la España
autonómica y la descentralización hacia las comunidades ha conllevado una
reproducción mimética de la estructura del Estado en diecisiete regiones, lo
que supone un error de bulto desde el punto de vista administrativo y político,
y una sangría económica difícilmente justificable en época de crisis. La
indefinición de competencias municipales viene a complicarlo todo todavía más.
P.
¿Para cuando un nuevo modelo financiación local adaptado a las necesidades reales
de los municipios?
R. Esa es la reivindicación eterna de todos los alcaldes,
con independencia de su color político, que ninguno de los sucesivos gobiernos
de España ha atendido con interés. Los ayuntamientos no podemos seguir
asumiendo competencias que no son nuestras y que suponen un considerable gasto
económico. Hay que delimitar competencias, evitar duplicidades y reducir el
tamaño de la Administración. De lo contrario persistirá esta "locura” normativa
y competencial en la que nos encontramos, cuyos perjuicios termina pagando el
ciudadano.
P.
Cuatro legislaturas seguidas gobernando con mayoría absoluta, ¿cuál es el
secreto?
R. Seriedad en el trabajo, rigor en la gestión, muchas
horas de dedicación y patear muchos rincones de la ciudad para conocer su
situación. Llego cada mañana al despacho antes de las ocho, pero nunca sabes a
qué hora te vas a ir. La política municipal exige una entrega absoluta y quizás
por ello resulte también la más gratificante. Hay que escuchar al ciudadano,
tener un contacto muy directo con él, en la calle y a través de los medios de
comunicación, y responder a sus reivindicaciones con absoluta franqueza. Muchas
veces la contestación no es la que él querría, pero lo contrario sería pura
demagogia y eso no va con mi carácter. La ciudad es muy grande, lo que obliga a
distribuir las inversiones de una forma equilibrada por todos los barrios.
P.
¿Se ve algún día volviendo a la política autonómica o incluso dar el salto a la
nacional?
R. Mi compromiso es con esta ciudad, porque el mayor
honor que puede tener un político es gobernar su municipio. Estuve en política
autonómica en el inicio de mi carrera, como consejero de Cultura y Sanidad, en
lo que fue una experiencia muy positiva que no cambiaría a día de hoy por la
Alcaldía de Valladolid. Respecto a dar el salto a la política nacional, alguna
oportunidad ha habido pero he preferido quedarme aquí.
P.
Háganos por favor un breve resumen de los puntos fuertes de su programa
electoral.
R. Bajo el lema "Capacidad, experiencia, ilusión y
compromiso”, prestamos especial atención a aspectos como la eficiencia
energética, la puesta en valor del patrimonio municipal, práctica del deporte,
apoyo a los artistas locales y a emprendedores, promoción del parque
agroalimentario y del puerto seco, creación de la cuenta corriente tributaria,
puesta en marcha de la tarjeta de movilidad. En cuanto a actuaciones concretas,
debo citar el ya mencionado palacio de congresos, dos nuevas escuelas
infantiles en Delicias y Rondilla, la gran biblioteca en el antiguo depósito de
locomotoras de RENFE, un nuevo espacio joven en la zona norte o este,
rehabilitación del Mercado del Val, urbanización de la Plaza de San Pablo y su
entorno, renovación urbana en el Polígono "29 de Octubre” y en La Rondilla…
P.
¿Cómo ve el futuro de Valladolid?
R. A pesar de la recesión actual, soy optimista. Las
posibilidades de desarrollo que representa el AVE a Madrid que se ampliará a
todo el noroeste peninsular, la culminación del soterramiento, el
aprovechamiento del potencial agroalimentario en un polígono específico, la
existencia de suelo industrial destinado a la logística, las oportunidades que
representa el coche eléctrico (parque de proveedores de Renault, red de recarga
por la ciudad…), la colaboración público – privada en I+D+I, el posicionamiento
internacional de la ciudad…, sin olvidar otros elementos como la cultura, las
artes, la gastronomía, el idioma o el turismo nos permiten afrontar el futuro
con garantías.
|