El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla enfrenta un nuevo e “interesante” complicado reto en la oposición, después de que su partido haya gobernado la ciudad durante más de 30 años. Aún así, Juan Espadas se considera confiado en la “sabiduría” de los ciudadanos y en “su necesidad de cambio”, aunque no oculta su decepción por las ‘armas’ utilizadas por el PP para conseguirlo. Sus principales prioridades son activar políticas locales de empleo y ejercer una oposición abierta y participativa junto a los ciudadanos, sin olvidar los criterios de buena gestión en el gasto, capítulo en el que cuestiona la austeridad anunciada por el alcalde.
PREGUNTA. ¿Cómo valora la derrota electoral cosechada en
el Ayuntamiento de Sevilla el pasado 22 de mayo?
RESPUESTA. Los
resultados, en general, no han acompañado al PSOE. Es cierto que la situación
de desgaste de un partido comprometido con tomar decisiones difíciles en
momentos difíciles, genera desafectos quizá irresponsablemente alimentados por
quienes han visto en la crisis la oportunidad de coger atajos para llegar al
poder.
En Sevilla hemos vivido un
clima excesivamente enrarecido con un PP cegado por hacer de la promesa a
cualquier precio el ‘modus vivendi’ y con unos niveles ácidos de demagogia. Con
todo, la ciudadanía es sabia, ha entendido que era necesario cambiar el modelo
de gestión de la ciudad y ha decidido que sea el PP quien lo haga. Nuestra
inamovible postura será del mismo corte que si hubiéramos conseguido la Alcaldía: hacer lo que
mejor consideremos en cada momento para el interés general de los sevillanos.
P. ¿Cómo se siente después de haber perdido una de las
alcaldías más emblemáticas del PSOE en Andalucía y en España?
R. Los resultados
expresan la voluntad de los ciudadanos y eso es sagrado. Los demócratas
convencidos aceptamos los resultados y en la misma noche electoral nos
reposicionamos para seguir adelante con proyecto, ilusión y ganas. El trabajo
en la oposición te da una perspectiva interesante para poder volver a recuperar
el terreno.
P. ¿Considerara oportuno el adelanto de elecciones
generales? ¿Y de las autonómicas en Andalucía?
R. El adelanto
electoral tiene que ser una herramienta de manejo serio que sume más que reste
a los intereses del país o de la Comunidad. No puede conjugarse ni por presiones y
ni prisas partidistas o mediáticas. Desde ese punto de vista, el presidente Zapatero
ha dado todas las explicaciones oportunas para que la cita electoral sea el
20-N. Y, con el mismo grado de respeto, el Presidente Griñán estima que lo
oportuno para Andalucía es agotar la legislatura para seguir poniendo medidas
de blindaje y resistencia al tijeretazo social que la crisis y los que la toman
como aliados, persiguen.
P. ¿Sobre qué pilares basarán la oposición al Partido
Popular?
R. Yo he venido a la primera línea política a sumar en la
construcción de la sociedad. La oposición conlleva unos niveles lógicos de
crítica y fiscalización a la labor de Gobierno, pero siempre he creído que los
ciudadanos esperan además que esa labor venga acompañada de alternativas
reales, de propuestas de mejora. Pretendo huir del grito que aleja a los
ciudadanos de la política y creo que hemos dado muestras de esta línea
propositiva y positiva en el primer Pleno municipal. La primera iniciativa
sobre empleo de este mandato que se ha discutido y aprobado en Pleno es la que
trasladó el PSOE. Aunque me resulte decepcionante que el Gobierno de Zoido no
fuera el que planteara ninguna medida de empleo al Pleno, lo cierto es que
quedó bien claro quién lleva la iniciativa en estos momentos.
P. ¿Propondrá medidas contra el desempleo a nivel local?
¿y cuáles serían?
R. Por supuesto. Como
le acabo de comentar, es nuestra prioridad y también debería ser la del
Gobierno municipal, aunque no lo parece si se analizan sus primeras decisiones.
Creo que el Ayuntamiento tiene recursos propios, y debe ser capaz de atraer
ajenos, como para no quedarse quieto en el tema más importante que hoy por hoy
debemos abordar, como es el desempleo. En el PSOE hemos tomado la iniciativa en
forma de moción en el primer pleno del Ayuntamiento en el que pedimos al
alcalde que pusiera en marcha un Plan de Choque dotado con 10 millones de euros
que contratara de forma urgente a 3.000 sevillanos en serio riesgo de exclusión
por carecer ya de prestaciones sociales. La moción fue aprobada por el PP, pero
la ha dejado en el limbo durante todo el verano y ahora le exigimos cada día
que la lleve a efecto. Los sevillanos no pueden esperar a que se cumpla lo que
aprobó el Pleno.
En segundo lugar, también
hemos anunciado que presentaremos al próximo pleno de septiembre un Plan
Estratégico de Activación Económica y la Generación de Empleo, una iniciativa aglutinadora
que pretende enseñar al PP a aprovechar al máximo las potencialidades
industriales, culturales, turísticas y comerciales de Sevilla y encaminarlas al
único objetivo que nos debe mover: la creación de empleo. La exención de
impuestos para los jóvenes emprendedores, es una de las propuestas que incluirá
ese Plan. 
P. ¿Cuál es la situación financiera real del
Ayuntamiento?
R. Manifiestamente
mejor que la del Ayuntamiento de Madrid, que estando 10 veces más endeudado que
el de Sevilla ha sido tomado como ejemplo de gestión por Zoido. Como
comprenderá, eso no me congratula, pero sí sirve de botón de muestra del fondo
del asunto, es decir, de cuál es la realidad del común de los municipios de
España en una trayectoria en la que se han ido asumiendo servicios y
competencias por encima de las posibilidades de ingresos. La crisis ha azotado
también a las administraciones locales y limitado esos ingresos, lo que se
traduce en la necesidad de priorizar gasto y gestionar al euro. Y precisamente
en tiempos de dificultad y escasez es donde más claros tienen que estar los
límites del Estado del Bienestar, es decir, qué recortes no estoy dispuesto a
asumir (Educación, Servicios Sociales, Igualdad, Salud, …).
Lo que no es de recibo es que
esta realidad económica conocida por todos sea usada permanentemente como
excusa por un Gobierno de Sevilla que empieza a dar muestras evidentes de
inactividad. Un ejemplo: el alcalde afirmó que sólo disponía de 8.000 euros para obras en colegios e inmediatamente
después se gastó más de 10.000 en una campaña de promoción de Sevilla con
motivo de la visita del Papa que nadie ha visto y que ni siquiera fue
presentada. Gobernar es tomar decisiones y priorizar el gasto. Desde este punto
de vista, el Gobierno del PP es ahora mismo un Gobierno en prácticas.
P. ¿Cómo valora las medidas de austeridad propuestas por
el nuevo equipo de gobierno?
R. Decidir que altos
cargos elegidos a dedo cobren sueldos de 134.000 euros es un difícil argumento
para sostener que el Gobierno de Zoido es un Gobierno austero. Los ciudadanos
deben saber que sólo el aparato de comunicación cuesta más de 300.000 euros al
año en sueldos. No me parece ponderado. La situación económica ha cambiado y
exige no sólo gestos de cara a la galería. Zoido ha perdido la oportunidad de
demostrar la austeridad que ha repetido una y otra vez. Y eso que se lo pusimos
fácil con una propuesta socialista comprometida en campaña para hacer que
ningún directivo tuviera retribuciones por encima del sueldo de alcalde
estipulado en 60.000 euros, lo que supondría un ahorro al Ayuntamiento de
500.000 euros anuales. Evidentemente, el PP rechazó la iniciativa.
Sinceramente, creo que estamos ante una gran oportunidad perdida para disponer
de ingresos adicionales en una situación difícil y de dar verdadero ejemplo de
austeridad y transparencia. Yo lo hubiera hecho.
P. ¿En qué grado ha afectado el asunto del ‘fondo de
reptiles’ al Ayuntamiento de Sevilla?
R. No creo que este
asunto, que se encuentra bajo investigación judicial y que fue denunciado por
la propia Junta de Andalucía, tenga incidencia sobre el Ayuntamiento de
Sevilla.
P. ¿Qué opina sobre los ‘indignados’ y el ‘Movimiento
15-M’?
R. Me tomo el
movimiento con máximo interés ciudadano y político. Creo que el 15-M ha tumbado
a todos aquellos que pensaban que la gente no estaba interesada por la
política. Es verdad que el movimiento debe cristalizar en lo concreto, aunque
desde luego ha sido una auténtica llamada de atención a la clase política que
en el PSOE recogemos con el compromiso de hacer que la organización sea capaz
de virar como pide la calle.
P. ¿Quiere añadir algún tema?
R. Pues enlazando con
la anterior pregunta, me gustaría trasladar que estamos dispuestos a realizar
un nuevo tipo de oposición, abierta y participativa, en la que el principal
objetivo es convertirnos en cauce de las preocupaciones y demandas ciudadanas.
Hemos entendido el mensaje de las urnas y, por encima de los discursos
grandilocuentes y las grandes proclamas, los sevillanos nos piden que estemos
con ellos, a pie de calle, detectando y trasladando sus preocupaciones. Que no
queda duda de que, aunque a algunos no les guste, el PSOE en el Ayuntamiento de
Sevilla va a hacer su trabajo y lo va a hacer bien.
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