Desde su dilatada experiencia como sindicalista y político activo de la izquierda progresista, Antonio Rodrigo Torrijos cree que el cambio producido en el gobierno del municipio supone una claro retroceso en derechos sociales. Afirma que su partido ha sufrido una campaña de desprestigio desde lo que califica el ‘Tea Party local’ y apuesta por el carácter solidario y progresista de las políticas, sobre todo en materia social y de empleo, de la izquierda. De estos y otros temas habla en esta entrevista concedida a TRIBUNA MUNICIPAL.
PREGUNTA. ¿Cómo valora la derrota
electoral cosechada por la izquierda en el Ayuntamiento de Sevilla?
RESPUESTA. Los sevillanos y sevillanas han
votado y han decidido que la derecha política –el PP-- gobierne su Ayuntamiento. En este sentido,
vaya por delante todo el respeto a la decisión y, por supuesto, el
reconocimiento a la legitimidad institucional de tal elección. Otra cosa es la
valoración que hago de las políticas que el PP está llevando a cabo y que
profundizarán en los próximos meses, ya que suponen una clara involución social
en términos de sostenibilidad, equidad y equilibrio territorial.
Pienso
que el cambio de gobierno, y sobre todo la salida de IU del mismo, significa un
retroceso (de hecho, ya se vislumbra) en asuntos claves para resolver ciertas
desigualdades. Lo hemos visto ya con la desaparición del Parque Social de
Viviendas, el desmantelamiento de la Oficina de la Bicicleta, la eliminación
del programa de alfabetización Yo, sí puedo, o con el abandono de las
políticas de movilidad sostenible y de las acciones de apoyo a la cultura de
base (Festival de Perfopoesía, Alamedeando), etcétera.
P. ¿A qué atribuye esta derrota
‘histórica’ en la capital dado que su partido ha perdido también un concejal?
R. Nadie negará que Izquierda Unida,
un grupo que tenía 3 concejales en el Gobierno, ha sufrido durante estos cuatro
años una auténtica campaña de descrédito dotada de ingentes recursos económicos
y mediáticos por parte de lo que yo llamo el ‘Tea Party local’, dado el papel
clave que representábamos frente a la especulación y a favor de una Sevilla con
menos desigualdades. Y, a decir verdad, no hemos podido y creo que tampoco
sabido contrarrestarla.
Esta
ciudad era hasta el 22 de mayo más habitable, más igualitaria y más sostenible.
Sólo hay que recordar, por ejemplo, la importante apuesta realizada con
nosotros en el Ayuntamiento en cuanto a viviendas sociales, carriles bici o
inversión pública.
Por
supuesto, resulta evidente que hemos cometido algunos errores. Pero nuestro
retroceso electoral, y el cambio de gobierno, entiendo que en lo sustancial se
debe a lo primero, sumado también a la campaña populista, con grandes recursos
y muy bien acompañada mediáticamente, que ha desarrollado el PP a lo largo del
mandato anterior.
P. ¿Cree que el
resultado electoral del pasado 22 de mayo es la antesala de lo que sucederá en
las próximas elecciones generales y autonómicas de Andalucía?
R. No necesariamente, aunque se
están creando las condiciones para que así sea. En cualquier caso, IU trabajará
en estos procesos para explicar que otras políticas de carácter solidario y
progresista son posibles para sacar a este país y a Andalucía de la crisis por
la izquierda.
P. ¿Consideraría
oportuno un adelanto de elecciones generales y autonómicas en Andalucía?
R. No me ha parecido oportuno el
adelanto de las elecciones generales y no comparto que suceda lo mismo en las
autonómicas.
P. ¿Sobre qué
pilares basarán la oposición al Partido Popular?
R. Sobre los pilares de la responsabilidad,
la oposición constructiva y políticas propositivas, sobre todo, en materia
social y de empleo. Todo ello basado en la defensa argumentada del modelo de
ciudad que hemos desarrollado en los últimos años.

P. ¿Propondrá
medidas contra el desempleo a nivel local? ¿y cuáles serían?
Fue lo
primero que hicimos, tal y como habíamos dicho en campaña electoral y aún
estamos, desgraciadamente, a la espera de la respuesta del Gobierno local. En
julio presentamos un compendio de 70 propuestas distribuidas en torno a 12
grandes bloques y encaminadas a favorecer la creación de empleo en la capital
hispalense.
Entre
estas medidas destaca la creación de un Plan de Choque al que optarían parados
y paradas de larga duración que no reciban ni prestación ni subsidio por
desempleo. Para ello, planteamos destinar, en principio, 15 millones del
presupuesto municipal de este año a dicho cometido e ir dándole continuidad en
el futuro. Este proyecto facilitaría la contratación de 3.000 personas en
actividades y obras generadas por el propio Ayuntamiento durante seis meses.
P. ¿Cuál es la
situación financiera real del Ayuntamiento?
R. En el marco de la actual crisis
financiera global y como consecuencia de la reducción en la recaudación fiscal,
tanto del Estado como autonómica y local, la situación económica de todos los
ayuntamientos es bastante precaria, un problema general que también concierne
al de Sevilla.
No
obstante, el Consistorio de la capital hispalense es el menos endeudado de las
grandes ciudades del país. Nada que ver con el de Madrid, Barcelona, Valencia,
Málaga...
De todos
modos, la situación es muy seria y requiere de políticas austeras y de una
reorientación del gasto desde lo superfluo a lo fundamental para así garantizar
las imprescindibles políticas sociales que los sevillanos más desfavorecidos
necesitan.
P. ¿Cómo valora las
medidas de austeridad propuestas por el nuevo equipo de gobierno?
R. Creo que dichas medidas
supuestamente de austeridad son una auténtica falacia, algo así como el ‘chocolate
del loro’, como quedará demostrado en muy poco tiempo de manera rigurosa e
incontestable.
P. ¿En qué grado ha afectado el
asunto del ‘fondo de reptiles’ al Ayuntamiento de Sevilla?
R. Por lo que conozco, ha afectado
al ERE de la empresa pública de Mercasevilla.
P. ¿Qué opina sobre
los ‘indignados’ y el ‘Movimiento 15-M’?
R. Frente a la pasividad y
resignación con que la sociedad civil española
venía soportando las consecuencia antisociales de la crisis, el rumbo
neoliberal de los gobiernos y el descrédito de ciertas élites políticas, el
Movimiento 15-M significa movilización, ilusión, capacidad de propuestas y, en
este sentido, me parece un fenómeno de enormes potencialidades transformadoras.
Máxime cuando muchas de sus demandas las viene defendiendo Izquierda Unida
desde hace años: modificación de la actual Ley electoral, democracia
participativa, tasas a las grandes transacciones financieras, intervención de
la banca, políticas fiscales progresivas, impuestos a las grandes fortunas...
P. ¿Quiere añadir
algún tema?
R. Sí claro. Me gustaría aprovechar
la oportunidad que me brindáis en vuestro medio de comunicación para trasladar
de manera seria pero firme a la ciudadanía sevillana el compromiso del Grupo de
IU, y el mío propio como su portavoz, de que vamos a continuar defendiendo las
políticas sociales, medioambientales, públicas, sostenibles y avanzadas que
habíamos desarrollado desde el Gobierno y que convirtieron a nuestra ciudad en
referente municipalista en tantos temas.
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