Tras tres meses gobernando la ciudad de Cuenca, el nuevo alcalde afirma categóricamente que su prioridad es solucionar la “grave” situación financiera del Consistorio que, según confiesa, tiene 6.300 facturas sin pagar y ha multiplicado su déficit corriente por 27 en los últimos cuatro años. Además de ello, potenciar la generación de empleo y la actividad económica son otros pilares de su programa electoral, para lo que favorecerá los ‘empleos verdes’ y la industria de las nuevas tecnologías, la producción audiovisual y el turismo idiomático. De estos y otros temas habla Juan Ávila en esta entrevista concedida a TRIBUNA MUNICIPAL.
PREGUNTA.
¿Cómo se siente después de ser el único alcalde en arrebatar una capital de
provincia al Partido Popular?
RESPUESTA.
La
verdad es que este hecho levantó más expectación mediática de la que
esperábamos pero ni mi equipo ni yo le damos más importancia de la que tiene.
Lo importante para nosotros es que hemos conseguido que los ciudadanos confíen
en nuestro proyecto y ahora tenemos que trabajar para demostrarles que
merecemos esa confianza.
P.
¿Considera que el cambio de gobierno en la Junta de Castilla la Mancha le
pondrá las cosas más difíciles?
R.
Esta es la pregunta que más me han hecho desde el 23 de mayo, el día después de
las Elecciones, y la respuesta es no. La Junta de Comunidades tiene una
presidenta que se presentó a las Elecciones por el PP y el alcalde de Cuenca se presentó por el PSOE pero los dos estamos
ahora al frente de las instituciones y nuestra obligación es trabajar juntos
para ofrecer respuestas y soluciones a los ciudadanos. La manera de abordar este
trabajo es mediante el diálogo y yo voy a ponérselo muy fácil al gobierno
regional para que haya una comunicación fluida con el Ayuntamiento de Cuenca. Vivimos en un sistema democrático y tenemos
que abordar esas diferencias políticas con naturalidad, de lo contrario
caeríamos en el absurdo, y en lo perverso, de que un partido tendría que
gobernarlo todo para que la maquina rodara.
P.
¿Cómo ha sido el traspaso de poderes? ¿Ha habido cordialidad y buenas formas?
R.
Un Ayuntamiento, como cualquier institución, en una máquina complicada que no se
detiene nunca. Aún estamos cogiendo las riendas aunque la verdad es que estoy
satisfecho con el ritmo de trabajo que hemos mantenido durante estos dos tres
primeros meses.
P.
Lo conseguido no es fácil, pero ahora vienen cuatro años de trabajo muy duro.
¿Nos podría explicar las prioridades de su gobierno municipal y los proyectos
más ambiciosos para esta legislatura?
R.
No voy a engañar a nadie: la situación económica general es difícil y la del
Ayuntamiento de Cuenca lo es aun más
si cabe, por eso ésta no va a ser una legislatura de grandes proyectos e
inversiones, aunque por supuesto que vamos a trabajar para mejorar la vida de
los ciudadanos. Nuestra prioridad en estos momentos es pagar a los proveedores
las más de 6.300 facturas pendientes por un importe superior a los 22 millones
de euros. Estos proveedores son pequeñas
y medianas empresas de Cuenca que
sostienen muchos puestos de trabajo y cuya continuidad depende de que saldemos
esta deuda. Además, queremos favorecer la generación de empleo, modernizar el
transporte público, apostar por las energías renovables y el ahorro energético,
facilitar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones, etc.
P.
¿Cuál es la situación financiera real del Ayuntamiento?, ¿Tienen prevista la
subida de algún impuesto?
R.
La situación, como he dicho, es muy grave. El déficit corriente del
Ayuntamiento de Cuenca se ha
multiplicado por 27 en los últimos cuatro años, pasando de 979.906 a 26.600.000
euros. Esto quiere decir que, en los últimos cuatros años, el Ayuntamiento ha
gastado 26,6 millones de euros más de lo que ha ingresado. Por otra parte, la
deuda a largo plazo contraída con las entidades financieras ha pasado de 14 a
38,9 millones de euros, por lo que no sólo se ha gastado más dinero del que se
ha ingresado, sino que además se ha pedido más dinero a los bancos. Además,
como he dicho antes, tenemos 6.200 facturas pendientes. Creo que es importante
que los ciudadanos conozcan estos datos pero no soy partidario de sembrar el
miedo porque para la recuperación es imprescindible la confianza. Por eso
quiero lanzar un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos: Mi equipo y yo
sabemos lo que hay que hacer. Será complicado, pero sabemos lo que hay que
hacer. Lo primero es ahorrar para poder pagar, luego atraer inversiones y,
finalmente, mejorar los ingresos municipales. 
P.
¿Pondrá en marcha medidas contra el desempleo a nivel local? ¿y cuáles son?
R.
El fomento del empleo es uno de los pilares de nuestro programa electoral y el
objetivo central de nuestra acción de gobierno, pero tenemos que hacerlo de
manera inteligente. Si algo nos ha enseñado esta crisis es que nuestro modelo
de crecimiento, basado en la construcción fundamentalmente, no es sostenible y
que hay que hacer cosas nuevas. Nosotros vamos a apostar por dos cuestiones
fundamentalmente: los empleos verdes, pues Cuenca
tiene una riqueza forestal tremenda que nos brinda muchas posibilidades; y la
industria de las nuevas tecnologías, la innovación, la producción audiovisual.
Estos son sectores emergentes en los que, si se hacen las cosas bien, hay
futuro.
P.
El turismo en Cuenca ha decrecido
según el último informe de Coyuntura Turística Hotelera (INE), ¿cómo piensan
potenciar esta importante actividad económica?
R.
El sector de turismo es un pilar clave en la economía de una ciudad Patrimonio
de la Humanidad y desde luego que desde el Ayuntamiento de Cuenca vamos a trabajar para potenciarlo y sobre
todo para aprovechar la oportunidad que supone una infraestructura como el AVE.
Para ello queremos trabajar de la mano de los profesionales y coordinar
nuestras actuaciones para conseguir tres objetivos fundamentales: seguir
promocionando Cuenca como destino,
alcanzar la excelencia en nuestros servicios y alargar la estancia para
incrementar las pernoctaciones. Pero en el ámbito del sector turístico también
se pueden hacer cosas nuevas y en este sentido nuestra vista está puesta en
fomentar el turismo pedagógico e idiomático. Creemos que Cuenca
puede ser la pequeña Irlanda de España, es decir, una ciudad a la que venga
jóvenes de otros países a aprender español, como nuestros hijos viajan a
Irlanda. Vamos a trabajar para ello porque tenemos todo lo que hay que tener:
somos una ciudad segura, bien comunicada gracias al AVE, con una rica oferta
cultural, etc.
P.
Ahora que la política y los políticos no están muy bien valorados por la
ciudadanía, ¿no cree que debería recuperarse esta confianza desde el nivel
político más cercano al ciudadano, es decir, el Ayuntamiento y sus
representantes?
R.
Es muy triste ver en los estudios del CIS la clase política es un problema para
los ciudadanos porque, yo que sido presidente de la Diputación, conozco a
muchos alcaldes y concejales a los que les cuesta dinero trabajar por su
pueblo. Pero los responsables de eso somos los propios políticos y somos
nosotros los que tenemos que hacer un esfuerzo para cambiar esta percepción. Creo
que el camino a seguir es trabajar en la resolución de los problemas reales de
los ciudadanos, abrir la administración a la
participación vecinal y huir de las polémicas y los enfrentamientos
estériles que para nada mejora la vida de nuestras ciudades.
P.
En relación a esto, ¿qué opina sobre los ‘indignados’ y el ‘Movimiento 15-M’?
R.
Creo que el movimiento 15M es un síntoma del descontento de los ciudadanos
respecto a la situación económica, social y política, que vivimos en la actualidad.
Estos ciudadanos, y muchos más, han intuido que esta crisis que estamos
viviendo es tan profunda que para salir de ella tenemos que cambiar nuestras
actitudes y la forma de afrontar los problemas.
P.
¿Es partidario de la fusión de municipios? ¿Y de la supresión de las
diputaciones provinciales?
R. He sido delegado provincial de Servicios Sociales y
presidente de la Diputación de Cuenca,
lo que me ha llevado a conocer todos y cada unos de los pueblos de mi
provincia. Desde esa experiencia, considero en provincias como Cuenca, donde la inmensa mayoría de los pueblos no
alcanzan los 200 habitantes, es necesaria una institución supramunicipal que ayude a los ayuntamientos en la
prestación de servicios básicos a los ciudadanos y en la mejora de las
infraestructuras locales. |