El exalcade reconoce que los errores “propios” en la gestión, junto a la imagen asociada a las siglas socialistas vinculadas a la acción del Gobierno de España, han llevado a su partido a la oposición del Pleno tras cuatro años gobernando. Lazcoz reclama un proyecto de ciudad que “no existe” y un rumbo claro sobre los principales objetivos estratégicos de la ciudad. Asegura que han dejado una herencia financiera saneada pero ve con preocupación el futuro de los ayuntamientos si no se toman medidas para atajar la caída de la recaudación y de ajuste del Estado y de las comunidades autónomas. De estos y otros asuntos habla Patxi Lazcoz en esta entrevista concedida a TRIBUNA MUNICIPAL.
PREGUNTA. ¿Cómo valora
la derrota electoral del pasado 22 de mayo, tanto en clave local como nacional?
RESPUESTA. Es evidente que
los alcaldes y alcaldesas socialistas, especialmente en los municipios más
urbanos, afrontamos un doble examen: el de nuestra propia gestión y el de las
siglas socialistas vinculadas a la acción del Gobierno de España. Esto ya nos
ocurrió en 1995 pero no con la profundidad de un resultado que en Mayo de 2011
puede considerarse de desastroso.
Imagino
que la sensación que yo he tenido es la de muchos compañeros y compañeras en
las Alcaldías: hasta qué punto nuestros propios errores han determinado el mal
resultado y hasta dónde ha influido la aparente necesidad de la ciudadanía de
castigar a los socialistas por la grave situación económica.
Seguramente
nunca lo sabremos con exactitud, pero en todo caso una de mis mayores
preocupaciones es la de analizar lo que parecen errores propios para no
repetirlos en el futuro. Y, por supuesto, lo que más me importa es qué hacer
para recuperar el prestigio de la política y la confianza de la ciudadanía.
P. ¿Nos podría
explicar las prioridades de su política como principal partido opositor en el
Pleno?
R. Es muy
complicado resumir una respuesta sobre las prioridades; sin embargo en lo que
son las prioridades de la ciudadanía las cuestiones relacionadas con la lucha
contra el paro, las políticas de integración social y laboral, el mantenimiento
de los actuales estándares de calidad de vida y que no haya retrocesos en los
derechos de ciudadanía en el ámbito municipal son algunos de los objetivos
prioritarios en el trabajo que ahora toca hacer desde la oposición.
Ahora,
en concreto, estamos centrados en el debate de ordenanzas fiscales donde el PP
plantea subidas de hasta el 84% en la tasa de basuras y hasta el 40% en el agua
sin aplicar criterios de progresividad. En este ámbito estamos trabajando para
evitar subidas indiscriminadas y que sean las rentas más altas las que más
aporten a las arcas municipales.
P. ¿Qué aporta y
qué resta la presencia de Bildu en el Pleno?
R. Es pronto para
hacer un análisis exhaustivo al respecto. Lo cierto es que en Vitoria-Gasteiz
se han incorporado a la vida democrática con bastante normalidad, hasta el punto
que las principales decisiones tomadas por el gobierno del PP se han sustentado
en apoyos blindados con Bildu, como la paralización del Centro de Congresos y
Exposiciones y la Estación Intermodal. En todo caso el tiempo dirá si las
intenciones que expresan coinciden con los hechos. Yo, en todo caso, quiero
confiar en que efectivamente sólo quieren hacer política y no dar amparo a los
de siempre.
P. ¿Puede hacer
una valoración sobre la gestión del nuevo equipo de gobierno después de más de tres
meses en el poder?
R. Soy de los que
opino que un gobierno es imposible que lo haga todo bien ni todo mal. A estas
alturas de la Legislatura lo que más me preocupa es que no existe un proyecto
de ciudad, un rumbo claro sobre los principales objetivos estratégicos. Al
igual que en otros muchos municipios donde ha llegado el PP estamos sufriendo
la fase del revisionismo y crítica de todo lo anterior; es decir, estamos con
un gobierno que hace más oposición que gobierno. Espero que pase pronto.
El
dato más elocuente de la actual paralización de la Ciudad se centra en que
desde comienzos de año el paro en Vitoria venía bajando y ha comenzado a subir
desde Agosto. 
P. ¿Cuál es la
situación financiera del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a día de hoy?
R. Vitoria-Gasteiz
es uno de los municipios más saneados de España. Nosotros dejamos en caja un
total de 131 millones de euros, una deuda de 60 millones a la que hay que sumar
los 90 que heredamos del PP en 2007 y con una carga financiera que no llega al
4% anual. También es relevante que el pago a proveedores estaba por debajo de
los 60 días. En todo caso aquí también son necesarias medidas de rigor para no
colocarnos en el futuro en el colapso de otros municipios.
P. ¿Cómo valoran
las propuestas de austeridad del Partido Popular? ¿Supondrá recorte de
servicios públicos básicos?
R. Hay algunas que
considero correctas y otras no. Por ejemplo la reducción de los programas de
formación, la paralización de los programas de inversión, la eliminación de las
ayudas a los libros de texto son ejemplos de lo que no se debe hacer.
Lo
más absurdo que nos hemos encontrado es que parte del dinero destinado a ayudas
para libros (300.000 euros) se ha utilizado para pagar el déficit de la feria
taurina de agosto.
P. ¿Cómo ve el
futuro de los ayuntamientos?
R. Desde luego
complicado. La caída de la recaudación y las medidas de ajuste del Estado y de
las comunidades autónomas merman la capacidad económica de los Ayuntamientos, a
lo que se une en muchos casos la irresponsabilidad de cargar en las familias
con menos capacidad económica la subida de tasas e impuestos en vez de aplicar
criterios de renta. Además, el sobre-endeudamiento en muchos municipios y la no
resolución de la financiación de los municipios a nivel legislativo son
factores que se acumulan en una crisis que se está alargando más allá de lo que
muchos esperaban.
En
todo caso, creo que con una gestión económica adecuada y eficiente es posible
superar esta situación sin aplicar recortes en las políticas de empleo,
integración social y los servicios básicos a la ciudadanía.
P. ¿Es partidario
de la fusión de ayuntamientos? ¿Y de la supresión de las diputaciones
provinciales?
R. Decir sí o no es
muy complicado, todo tiene sus matices y condiciones, además de las
peculiaridades de cada caso. De lo que sí soy partidario es de hacer una
profunda reflexión sobre el actual entramado institucional local. Las
duplicidades y la falta de coordinación entre los diferentes ámbitos institucionales
es evidente que redunda en un inadecuado uso de una parte de los recursos
públicos. Y con la crisis se impone un rigor mucho mayor en estas cuestiones.
Que el resultado de esa reflexión lleve a la desaparición o transformación de
una parte del actual entramado local lo que sí requiere es un gran pacto de
Estado, y eso ahora lo veo muy complicado. En todo caso y "a priori” no se
puede descartar nada.
P. ¿Qué opina
sobre los ‘indignados’ y el ‘Movimiento 15-M’?
R. Que me encanta
ver a tanta gente joven movilizándose por la política, aunque sea en una
actitud muy crítica. Quienes pensaban que nuestra juventud estaba adormilada se
han equivocado. Por otro lado tengo la enorme preocupación de ver y sentir que
la política está tan alejada de esa parte de la ciudadanía y eso nos obliga a
hacer mucha autocrítica. Pero también me preocupa que ese movimiento se pueda
quedar en una amalgama de actos de protesta y no den el paso a asumir
responsabilidades.
P. ¿Quiere añadir
algún tema?
R. Sin duda no
puedo dejar de hacer mención a dos cuestiones. La primera, relacionada con los
recientes acontecimientos relativos al cese definitivo de la violencia en
Euskadi. Para los demócratas ha sido una fantástica noticia. La recuperación
plena de la libertad y la paz es nuestro principal anhelo, incluso en esta
situación de crisis. Pero no debemos olvidar que para las víctimas ha llegado
tarde, por eso les debemos de forma especial el respeto a su memoria y la
necesidad de hacer justicia a su sufrimiento. Ahora todos esperamos que la
nueva etapa que se abre llegue a buen puerto y se sustente en un amplio
consenso político y social que redunde en la recuperación definitiva de las
libertades y los derechos fundamentales.
Y la
segunda tiene que ver con que Vitoria-Gasteiz es Green Capital europea para
2012. Este próximo año vamos a ser una de las ciudades de referencia en toda
Europa y en el resto del mundo como sociedad urbana comprometida con el
desarrollo sostenible. Es la mejor oportunidad que hemos tenido en nuestra
historia para convertirnos en una de las ciudades relevantes a nivel
internacional. Tuve además el honor de recibir como Alcalde este galardón el 21
de octubre de 2010 –ahora hace un año- y espero que el nuevo gobierno ponga
todo su empeño en hacer de este acontecimiento una oportunidad para obtener
inversiones que generen riqueza y empleo como lo han hecho anteriormente
Estocolmo y Hamburgo.
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