Doctorado en Ciencias Políticas, con dos másteres y profesor de universidad, este barcelonés de 48 años inició su carrera política en el año 2000. Orgulloso de la labor de su partido en la ciudad en los anteriores gobiernos de izquierdas, defiende un modelo social para salir de la crisis basado en la cohesión territorial, la inclusión social, la sostenibilidad y la participación ciudadana. Critica el “afán recortador” del actual alcalde y apuesta por el impulso de un ‘New Green Deal’ como eje de sus propuestas a lo largo del mandato. De estos y otros temas habla Ricard Gomà en esta entrevista concedida a TRIBUNA MUNICIPAL.
PREGUNTA. ¿Qué valoración hace de los
resultados electorales del pasado 22 de mayo? ¿Y de las generales del 20-N?
RESPUESTA. Las elecciones
municipales han configurado en Barcelona el primer gobierno de derechas desde
la transición. La prolongada trayectoria de los gobiernos plurales de izquierda
ha supuesto, sin duda, un desgaste que ha afectado de manera severa al PSC,
sumido en una crisis de proyecto que le ha supuesto también perder las autonómicas
y las generales.
Sin
embargo, y a pesar de haber ganado las elecciones, CiU no ha obtenido un buen
resultado en la ciudad, y Xavier Trias gobierna siendo el alcalde investido con
el menor apoyo político y social de la historia democrática.
Si
CiU ha pretendido hacer pasar sus sucesivas victorias electorales como el aval
a sus políticas de salvajes recortes sociales, estoy convencido de que nuestro
crecimiento electoral, tanto en las elecciones municipales como en las
generales, lo desmiente, y prueba que son cada vez más las personas convencidas
de que es posible otra salida a la crisis, en la que no se haga pagar a los más
vulnerables por los excesos del sistema.
P. ¿Nos podría explicar las prioridades de su partido de
cara a la presente legislatura?
R.
Las elecciones municipales han significado para ICV-EUiA el paso a la oposición
después de más de 30 años de compromiso con la transformación de la ciudad
desde el gobierno. Nos sentimos muy orgullosos de ese legado, y nos proponemos
continuar transformando la ciudad desde los mismos criterios de cohesión
territorial, inclusión social, sostenibilidad y participación ciudadana.
Estamos en condiciones de erigirnos
como la oposición más nítida para confrontar con contundencia y coherencia la
involución social y ecológica que supone el gobierno de Trias, del que ya hemos
vislumbrado las primeras amenazas: debilitamiento de las finanzas municipales,
incentivos a la movilidad privada, recortes educativos, urbanismo al servicio
de los intereses privados. Nuestra coalición, no sólo denunciará cualquier
regresión, sino que aportaremos también propuestas y alternativas.
Así lo hemos hecho en estos primeros
meses, consiguiendo que se aprueben, entre otras, medidas como la implantación
de ‘supermanzanas’ para ganar espacio público a costa del tráfico; el impulso
de la tarifación social en equipamientos y servicios municipales; la
preservación de garantías como el registro único y el sorteo público en el
acceso a la vivienda protegida; el compromiso de instar a la devolución
incondicional a la ciudad del castillo de Montjuïc y el cuartel del Bruc, o el
estudio de una nueva tasa para gravar las entidades financieras con cajeros
automáticos situados en las fachadas.
P. ¿Cuál es la situación financiera real
del Ayuntamiento?
R.
El nuevo gobierno ha heredado unas finanzas municipales saneadas, y es de una
preocupante irresponsabilidad por parte de CiU haber intentado ponerlo en duda,
una actitud que se explica sólo por la pretensión de justificar futuros
recortes. 
P. ¿Qué recortes ha puesto en marcha el gobierno municipal
y cuáles serán sus consecuencias?
El gobierno de Xavier Trias se ha
caracterizado por ahora por su aval acrítico a todos los recortes impulsados
por la Generalitat, que afectan de manera significativa a las familias de
Barcelona.
Su acción de gobierno ha sido escasa, pero ya
ha permitido apreciar que el afán ‘recortador’ planea también sobre los
servicios municipales, más aún cuanto su dependencia absoluta del apoyo del PP
ahonda en la deriva conservadora del gobierno municipal, abriendo la puerta a
la privatización de servicios públicos. Así se ha anunciado, por ejemplo, en
relación a las guarderías municipales, junto con la voluntad de paralizar la
construcción de nuevos centros.
La aprobación de unos presupuestos que
contemplan una caída dramática de la inversión se traduce también en la renuncia
a construir equipamientos pendientes para personas mayores, personas ‘sin
techo’ o ‘casales’ infantiles.
P. ¿Propondrán medidas contra el
desempleo a nivel local? ¿Y cuáles serían?
R.
En el mandato anterior, desde el gobierno de la ciudad, ya situamos estas
políticas en el centro de las prioridades de la acción municipal, constituyendo
el Pacto por la Ocupación de Calidad al que, por cierto, CiU no quiso prestar
apoyo.
La continuidad de los trabajos de esta mesa
es más necesaria que nunca en la coyuntura actual, junto con el desarrollo de
políticas de reactivación del tejido empresarial que primen aquellos sectores
que nos permitan salir de la crisis sin reproducir los esquemas que nos
condujeron a ella. El impulso de un ‘New Green Deal’
será el eje de nuestras propuestas a lo largo del mandato, con el
objetivo de fortalecer los sectores social y ambiental como palanca de
recuperación y creación de empleo. En estos meses, hemos logrado ya, por
ejemplo, el compromiso del gobierno municipal de elaborar un plan de promoción
del tejido empresarial en el ámbito de la economía verde y el comercio justo.
P. ¿Cómo ve el futuro de los
ayuntamientos?
R.
El principal lastre que afrontan hoy los ayuntamientos es la reforma pendiente
de su sistema de financiación, claramente insuficiente
para el volumen de servicios de proximidad que prestan, sobre todo en ciudades
de las dimensiones de Barcelona.
La reciente reforma de la Constitución
pactada por PP y PSOE ha supuesto, además, el mazazo definitivo a la situación
financiera local, al impedir el endeudamiento de estas administraciones, una
exigencia que no se aplica ni al gobierno central ni a los autonómicos, y que
desde nuestra coalición rechazamos de plano.
P. ¿Es partidario de la fusión de municipios? ¿Y de la
supresión de las diputaciones provinciales?
R.
El planteamiento varía enormemente si hablamos de pequeños municipios o de
grandes urbes como Barcelona. En nuestro caso, hay que seguir avanzando hacia
la constitución de un auténtico gobierno metropolitano, pues la división
segmentada de algunas competencias no tienen sentido en un continuo urbano en
el que confluyen diversas grandes ciudades. Hay que velar, sin embargo, por
evitar duplicidades y solapamientos, tendiendo a una estructura administrativa
más ágil. En este sentido, la existencia de organismos supralocales como el
Consejo Comarcal del Barcelonés o la Diputación de Barcelona son claramente
cuestionables.
P.
¿Qué opina sobre los ‘indignados’ y el ‘Movimiento 15-M’?
R.
Valoro como una gran noticia la irrupción del 15-M por lo que tiene de
cristalización de un malestar ciudadano creciente por las injusticias de un
sistema que nos ha conducido a una crisis económica que, pese a ser provocada por
las estructuras financieras mundiales, ha impactado esencialmente sobre quienes
menos tienen.
Además, el 15-M es mucho
más que un movimiento de protesta, ya que hay concentrada en él mucha vocación
transformadora, compromiso con lo público y altas dosis de creatividad e
innovación, que suponen todo un reto y una oportunidad para quienes ejercemos
la representación política en las instituciones. |