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La Entrevista |
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| Juan María Calles, portavoz del PSOE de Castellón |
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| ‘Alberto Fabra antepone los intereses del PP a los del Ayuntamiento’ |
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El impulso de la economía municipal y de la recuperación de los sectores productivos, así como la generación de empleo son los puntos principales en los que trabaja el PSOE, desde la oposición del Ayuntamiento de Castellón. “El Partido Popular está sumido en un desgobierno permanente. Los tres años de mandato han sido tres años perdidos para el progreso de Castellón” asegura el portavoz socialista, y añade que “el alcalde desecha todas las propuestas que vienen de la oposición (…) lo que está haciendo el PP es sobreactuar y agitar un electoralismo patético”.
PREGUNTA. ¿Qué temas son los que
le preocupan más en estos momentos como oposición?
RESPUESTA.
La economía municipal centra la labor del grupo socialista de Castellón. La
responsabilidad ante la crisis nos obliga a plantear iniciativas dirigidas a
impulsar la recuperación de los sectores productivos. El Ayuntamiento de
Castellón tiene capacidad para estimular la economía local y generar empleo,
aunque el equipo de gobierno no tenga claro que su principal objetivo debe ser
gobernar para ayudas a los trabajadores y a las empresas.
P. ¿Qué balance hace de la gestión
de gobierno en lo que va de legislatura?
R.
El Partido Popular está sumido en un desgobierno permanente. Los tres años de
mandato han sido tres años perdidos para el progreso de Castellón.
La deuda de
más de 100 millones de euros ahoga la hacienda municipal, el urbanismo ha
estado paralizado dos años por la anulación judicial del PGOU, las inversiones
municipales han caído a niveles ínfimos, los tributos locales se han
incrementado en un 20% y el alcalde se somete a la Generalitat Valenciana y
renuncia a exigir la deuda histórica de 300 millones con la ciudad de
Castellón. El balance no puede recibir otro calificativo que decepcionante.
P. ¿Cómo se lleva el alcalde con
ustedes? ¿Tiene en cuenta sus propuestas?
R.
La actitud es de una hostilidad permanente. Desde el primer minuto quedó claro
que su intención iba a ser la de la confrontación, quizá porque los resultados
electorales de 2007 fijaron que la posibilidad del cambio está cerca. Los
medios y recursos municipales son tercermundistas, insuficientes e inadecuados,
como han certificado el Defensor del Pueblo y el Síndic de Greuges de la
Comunitat Valenciana.
El alcalde desecha todas las propuestas que vienen de la
oposición, por sensatas y racionales que sean. Alberto Fabra antepone los
intereses del PP a los del Ayuntamiento. Y así nos va.
P. Recientemente, desde el
Ayuntamiento han declarado que los recortes en inversiones por parte del Estado
central tienen como principal damnificado a Castellón, ¿hasta qué punto estos
recortes afectan a la ciudad?
R.
Lo que está haciendo el PP es sobreactuar y agitar un electoralismo patético.
Un Ayuntamiento como el de Castellón, que en dos años ha recibido 50 millones
de euros del Plan E, el del Gobierno central, y sigue sin recibir ni un céntimo
del Plan Confianza, el de la Generalitat Valenciana, debería agradecer a diario
el esfuerzo que se ha hecho desde Madrid para aportar ingresos extraordinarios
ante la crisis.
Por cada 38 euros que recibe Castellón del Estado, sólo recibe
dos de la comunidad autónoma. Es cierto que Castellón ha estado desatendido
históricamente en lo que respecta a las grandes infraestructuras, por todos los
gobiernos, de uno y otro signo, pero no es menos cierto que ha sido en esta
legislatura cuando se ha puesto el AVE a las puertas de Castellón.
El ministro
de Fomento se ha comprometido a mantener el ritmo de ejecución de la alta
velocidad ferroviaria y ha apostado por el acceso sur al puerto de Castellón.
Los retrasos en el desdoblamiento de la Nacional 340 son responsabilidad del
alcalde, que lleva cuatro años de oposición a una inversión millonaria y ahora
quiere que se ejecute de un día para otro.
P. ¿Cómo está afrontando el
Ayuntamiento la crisis?
R.
Con resignación. El equipo de gobierno conservador no ha aplicado ni una gran
medida para cooperar con la sociedad civil de Castellón contra la crisis. Los
socialistas llevamos dos años intentando la puesta en marcha del Pacto Local
por el Empleo.
Al final, hemos conseguido que saliera adelante, aunque a un
ritmo extraordinariamente lento, y llegaremos a 2011 sin que desde el
Ayuntamiento se haya propiciado una verdadera política de creación de empleo.
Otro de los objetivos que se trazó el PSPV-PSOE fue el de frenar el derroche y
el dispendio de los populares, que son una sangría millonaria para las arcas
municipales.
Es increíble que con la que está cayendo el vicealcalde de
Castellón pague 300 euros por una comida en un restaurante de carretera, que se
compre un sillón de piel de 1.100 y que se adquieran tres nuevos coches
oficiales, mientras suben los impuestos y las tasas municipales.
P. ¿En qué temas está trabajando
prioritariamente el PSOE desde la oposición? ¿Cuáles son sus alternativas?
R.
El grupo socialista ha presentado decenas de iniciativas dirigidas a estimular
la economía local. Han sido enmiendas presupuestarias, mociones y proposiciones
para recortar el gasto público y reorientar los fondos municipales hacia el
empleo. De forma sistemática se nos ha dicho que no, lo que demuestra la
voluntad inequívoca del equipo de gobierno se querer sacar rédito electoral de
la crisis.
Alberto Fabra ha puesto la maquinaria institucional al servicio de
la estrategia del PP para aupar a Mariano Rajoy, cuando su responsabilidad le
debería llevar a centrarse en la economía. El grupo socialista defendió en
febrero la necesidad de impulsar un plan de promoción económica, el PP lo
respaldó, pero desde entonces no se ha movido ni un dedo para captar
inversiones empresariales e institucionales.

P. ¿Qué opina del caso contra
Carlos Fabra, presidente de la Diputación y del PP castellonense?
R.
El caso Fabra es la consecuencia de la
confusión que muchos dirigentes populares hacen de lo público y lo privado.
Fabra representa una forma de hacer política al margen de las exigencias
democráticas. La investigación judicial ha acreditado que utilizó la
institución de la Diputación para lograr beneficios económicos y Hacienda ha
constatado que ha estado defraudando al fisco desde 1999.
Con el millón de
euros que Fabra ha podido defraudar a Hacienda, Castellón podría tener una
escuela infantil.
Desde
el grupo municipal socialista hemos tratado de reprobar la actitud deshonesta
del concejal Carlos Fabra, pero el alcalde ha actuado como escudero y cómplice
de quien es uno de los grandes imputados de la democracia española.
Y lo único
que hemos conseguido es que Fabra haya llevado a los tribunales a este
portavoz. De momento, la Justicia nos está dando la razón, como no podía ser de
otra manera. El fabrismo está condenado a extinguirse.
P. ¿Está su Ayuntamiento muy
endeudado?
R.
La deuda municipal alcanzó los 76 millones de euros en 2007 y en los últimos
tres años ha llegado a los 103 millones. La gran preocupación que tenemos desde
la oposición sobre el incremento desaforado de la deuda es que los préstamos y
créditos que está pidiendo el Ayuntamiento de Castellón no se han solicitado
para acometer inversiones de obra pública, sino para aumentar el gasto
corriente. El equipo de gobierno está dilapidando el dinero de todos los
ciudadanos en autobombo, propaganda y marketing.
P. ¿Cómo llevan el tema de tasas e
impuestos? ¿Temen subidas?
R.
La voracidad recaudatoria del PP parece no tener límites. Los tributos
municipales se han incrementado en más de un 20% en los últimos tres años. Los
socialistas hemos alertado cada año del acoso fiscal que estaba perpetrando el
equipo de gobierno, insensible ante la situación de crisis.
El PP se ha negado
a aprobar un cheque fiscal para compensar a los ciudadanos del incremento
abusivo, al haberse aplicado un incremento superior al IPC. En el próximo pleno
presentaremos una moción para garantizar la congelación absoluta de las tasas e
impuestos. Los socialistas queremos no se aplique ni la revisión del IPC.
P. ¿Cree que la construcción tiene
un excesivo peso en la economía y el desarrollo de su municipio?
R.
Castellón no ha escapado del modelo económico ligado al furor inmobiliario de
la última década. El Gobierno valenciano no ha atendido las llamadas a la
sensatez que en los últimos años planteábamos los socialistas y el resultado ha
sido catastrófico.
La economía de Castellón depende en gran parte del sector
cerámico, estrechamente vinculado a la construcción. La crisis inmobiliaria ha
tenido un efecto dominó sobre otros ámbitos de la economía y la destrucción de
empleo en la provincia de Castellón y en la capital ha sido catastrófica. Los
indicadores económicos han certificado el final de la recesión, pero está por
ver cuánto tiempo pasará hasta que Castellón vuelva a la senda del progreso.
P. ¿Cuál sería la alternativa del
PSOE a este asunto?
R.
La alternativa ha de venir de la mano del diálogo y del entendimiento con los
agentes sociales. Hay que repensar el modelo económico ligado a la especulación
y apostar por la economía del conocimiento. La sociedad valenciana ha de
redefinir su estrategia empresarial y plantear políticas empresariales ligadas
a las oportunidades tecnológicas y enmarcadas en el ámbito de la globalización.
Castellón tiene un potencial extraordinario en el turismo, aunque el Gobierno
local no lo asuma. El desprecio del PP por el turismo está teniendo
consecuencias lamentables, como la pérdida de la Bandera Azul en la playa del
Gurugú. Puede parecer una anécdota, pero es la demostración de la actitud del
PP ante el turismo.
P. ¿Qué opina de la política de
sostenibilidad del Ayuntamiento y de su apoyo al trasvase del Ebro?
R.
El PP sólo postula el trasvase del Ebro con animosidad política. Castellón no
tiene problemas de agua. La política hidrológica debería asentarse con un pacto
de Estado, porque no puede estar al vaivén de los cambios de gobierno, pero el
PP dice una cosa en la Comunitat Valenciana, otra en Castilla-la Mancha y otra
en Aragón.
Con intereses electoralistas tan acentuados no se puede abordar un
problema que supera los localismos. Además, no se puede despreciar la opinión
de Europa. La UE ha mostrado ya su rechazo por los trasvases como el del Ebro
por su insostenibilidad ambiental y económica.
P. ¿Qué introduciría en la Ley de
Financiación de municipios?
R.
La principal demanda que cabe hacer a una ley de estas características es que
precise y defina los servicios que son competencia de la Administración local.
Los ayuntamientos han asumido la gestión de servicios delegados por otras administraciones
públicas, básicamente por las autonomías, sin que esa delegación se acompañe de
la necesaria vía de financiación.
Es primordial que se detalle cuáles son las
competencias municipales y que se establezca una financiación municipal acorde
con la gestión de los servicios.
P. En cuanto a las competencias
municipales ligadas a lo anterior, ¿cuáles cree que serían los asuntos en los
que los ayuntamientos deberían intervenir más o asumir a partir de ahora, y en
cuáles no?
R.
Los ayuntamientos son las administraciones más cercanas a la ciudadanía, por lo
tanto son los principales conocedores de las demandas sociales.
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