“Nuestra alternativa pasa por ‘humanizar’ la ciudad”. Y es que la portavoz leridana de ERC tiene muy claro cuáles son sus prioridades: mejorar la accesibilidad a la vivienda, la política participativa, la mejora de la situación de la inmigración y las ayudas a las mujeres en el terreno laboral, entre otras. “Nuestra preocupación es cómo ayudar a las familias, jóvenes, pensionistas, mujeres, familias monoparentales y colectivos más débiles, para que lleguen a final de mes o para que no se queden al margen de los servicios básicos”.
PREGUNTA. ¿Qué temas son los que le preocupan más en estos
momentos como oposición?
RESPUESTA. En
primer lugar la crisis, pero desde el punto de vista local y familiar. En
Lleida hay 27.000 personas que están en el paro, cuando hace apenas cinco o
seis años los índices de paro eran cero. Nuestra preocupación es cómo ayudar a
las familias, jóvenes, pensionistas, mujeres, familias monoparentales y
colectivos más débiles, para que lleguen a final de mes o para que no se queden
al margen de los servicios básicos.
Otro tema que nos preocupa es la dificultad para acceder a una
vivienda, sobretodo por parte de los jóvenes. Hoy en día, lo tienen muy difícil
para independizarse, por los que desde ERC hemos planteado varias propuestas en
este sentido, como que el Ayuntamiento avance los 210 euros mensuales de ayudas
para el alquiler que el Estado debe desde hacer casi un año.
También nos preocupa la nula política participativa que practica
el equipo de gobierno de mayoría absoluta del PSC, ya que está propiciando una
mayor desafección. La inmigración y como mejorar su integración; la degradación
del centro histórico; y las dificultades que tiene el colectivo de mujeres para
trabajar y acceder a puestos de responsabilidad, son otras de nuestras
preocupaciones.
P. ¿Qué balance hace de la gestión de gobierno en lo que va de
legislatura?
R.
Nuestro balance respecto a la gestión del gobierno es negativo. Y
lo es porque en estos tres primeros años de mandato sólo se han impulsado
"grandes obras”, muchas de las cuales se habían aprobado en anteriores mandatos.
Es decir, hemos asistido al mandato del cimiento, en detrimento de las obras
intangibles, proyectos más sociales y destinados a mejorar el día a día de las
personas.
Además, el alcalde ha "dejado” morir equipamientos que funcionaban
y daban vida a miles de leridanos, como, por ejemplo, la piscina municipal de
los Camps Elisis, un equipamiento utilizado por niños, personas mayores, etc.
Hoy está cerrado y abandonado, igual que el Mercat del Pla, un edificio
modernista situado a las puertas de la Seu
Vella. En cuanto a los problemas más graves, siguen sin
solución: el traslado de la nueva mezquita ha quedado en papel mojado; el
Centre Histórico es un barrio olvidado, de segunda o tercera categoría; los
mercados municipales están en la "UCI”… Podríamos resumir todo esto diciendo
que la ciudad, en general, aprueba en grandes obras, pero suspende en lo
cuotidiano.
Nosotros siempre hemos hablado de la importancia de las "pequeñas
grandes obras”, aquellas "intangibles” que no dan titular, pero que solucionan
de inmediato la vida cuotidiana de las personas.
P. ¿Cómo se lleva el alcalde con ustedes? ¿Tiene en cuenta sus
propuestas?
R.
La relación es correcta y es la que corresponde al funcionamiento
democrático de las administraciones. No obstante, siempre hay los
correspondientes rifirrafes a causa de las diferentes sensibilidades que
tenemos. Dicho esto, sí que tenemos que decir que el alcalde de hoy no es el
mismo que el del pasado mandato, cuando gobernaba con un gobierno de coalición.
El alcalde, en cuanto puede, margina a la oposición y la ridiculiza.
El del anterior mandato era mucho más dialogante. Por lo que
respecta a las propuestas, desde ERC "lanzamos” una media de dos propuestas
(entre mociones, preguntas…) mensuales. Durante los primeros dos años de
mandato, el gobierno nos aprobó algunas propuestas, pero de poco ha servido
porque no las ha llevado a cabo. Es decir, una cosa es aprobar en un pleno una
propuesta, pero la otra es llevarla a cabo.
Un ejemplo; en el 2009 aprobamos una propuesta para que Lleida
tuviera una red de huertos urbanos para la gente mayor, pero a día de hoy no se
sabe nada de este proyecto. También se nos aprobó la construcción de
aparcamientos disuasorios conectados con el transporte público, una medida que
brilla por su ausencia.
P. ¿Qué opina acerca de la sentencia dictada sobre el Estatuto de
Autonomía de Cataluña?
R.
Supone el fin del pacto entre España y Catalunya y el agotamiento
del modelo autonomista, por lo tanto, desde Esquerra creemos que la única vía
posible es la independencia, como otros
países de la UE
han conseguido en los últimos años. Podemos decir que la sentencia ha abierto
un periodo de transición hacia la independencia de Catalunya. Nuestra
estrategia es convocar un referéndum vinculante para que sea el pueblo quien lo
decida.
P. ¿Cómo está afrontando el Ayuntamiento la crisis?
R.
Los planes de austeridad están siendo un fracaso, ya que en
principio se esperaba ahorrar (en palabras del propio alcalde) un millón y
medio de euros y, finalmente, sólo se ha conseguido llegar a los 500.000. El
equipo de gobierno combate la crisis a golpe de titular.
Un ejemplo: las concejalas de Economía y Movilidad anuncian que
los concejales viajarán en bus urbano y se fotografían utilizando este medio de
transporte. El viaje sólo dura ese día, ya que en el siguiente todo el equipo
de gobierno, además de altos cargos y gerentes, sigue utilizando el
aparcamiento privado que hay en el centro de la ciudad y que cuesta a las arcas
municipales 70.000 euros anuales.
Otro ejemplo lo encontramos en las ayudas sociales; en el pasado
pleno de los presupuestos exigimos que se aumentara la partida presupuestaria
destinada a ayudar a familias, jóvenes, colectivos necesitados. No se ha hecho,
lo que obliga a modificar el presupuesto cada dos por tres.
P. ¿En qué temas está trabajando prioritariamente ERC desde la
oposición? ¿Cuáles son sus alternativas?
R.
En el primer año de mandato nuestro objetivo principal fue mejorar
la accesibilidad a la vivienda. Propusimos que la Empresa Municipal
de Urbanismo promocionara pisos de alquiler con opción de compra; o que se
hiciera un pacto local para saber la demanda real y la situación actual del
sector.
En el segundo año de mandato nuestra prioridad fue la crisis y los
colectivos con más dificultades: jóvenes, mujeres, parados… Presentamos un
paquete de 15 medidas anticrisis, además de propuestas como que las familias
monoparentales también tuvieran bonificaciones a la hora de pagar impuestos. La
identidad ha sido otro de nuestros puntales, exigiendo, por ejemplo, la
dignificación de las fosas históricas del cementerio, que todavía hoy presentan
un estado de abandono lamentable.
En los tres años de oposición también hemos conseguido que el
ayuntamiento construya una residencia de cien plazas para la tercera edad. Para
no extenderme, citaré otro de los puntos principales, el Centre Histórico. En
lo que llevamos de año hemos presentados una veintena de propuestas para
dinamizar y potenciar esta zona.
Nuestra alternativa pasa por "humanizar” la ciudad y por ello
hemos iniciado una campaña bautizada con el nombre de: "Especialistas en
Lleida”. Esta campaña tiene cuatro ejes: La Lleida Útil; la Lleida Republicana;
La Lleida amb
Veu de Dona; y la Lleida Patrimonial.
Cada uno de estos ejes cuenta con proyectos de todos los ámbitos, pero que
tienen como común denominador a las personas.
P. ¿Está su Ayuntamiento muy endeudado?
R.
Si algo se hizo bien durante el pasado mandato fue aplicar el plan
de contención municipal, que ha contribuido a que hoy el ayuntamiento pueda
afrontar la crisis con relativa tranquilidad. No obstante, la mayoría absoluta
del PSC, después de tres años, empieza a notarse, ya que no se han continuado
con los deberes hechos por el anterior tripartito.
La deuda por habitante es de 1.000 euros el doble, por ejemplo,
que la que deben los vecinos de Girona o Barcelona. El ayuntamiento tiene hoy
una deuda viva de casi 131 millones de euros, un 45% de la deuda acumulada en toda
la provincia. Nos preocupa la situación para generaciones venideras, ya que la
hipoteca crediticia de hoy, la deberán pagar generaciones venideras. La
obsesión por lo faraónico del alcalde puede dejar un legado económico imposible
de asumir para futuros gobiernos.

P. ¿Cómo llevan el tema de tasas e impuestos? ¿Temen subidas?
R.
Con los impuestos se ha intentado, a través de propuestas
conjuntas de todos los partidos, congelar las tasas sociales y rebajar el tipo
impositivo del IBI. Aún así, impuestos como el IBI o el de Circulación siguen
siendo muy elevados. En el último pleno de las ordenanzas fiscales, Esquerra
consiguió que las familias monoparentales pudieran acogerse a rebajas de
impuestos.
P. ¿Cree que la
Construcción tienen un excesivo peso en la economía y el
desarrollo de su municipio?
R.
Lleida todavía está "pagando” las consecuencias del "boom”
inmobiliario y de la construcción y esta factura la podemos ver con promociones
de pisos paradas; planes de actuación urbanísticos estancados; o concursos para
construir pisos que quedan desiertos.
Durante estos años, y desde la oposición, hemos insistido y pedido
al alcalde que revise el Plan de Actuación Municipal, ya que prevé la
construcción de 15.000 pisos nuevos, una cifra desmesurada, ya que hoy existen
unos 3.000 pisos vacíos.
P. ¿Cuál sería la alternativa de ERC a este asunto?
R.
Como avanzaba antes, nuestra alternativa es corregir a la baja el
número de pisos nuevos; elaborar un censo de pisos vacíos; y llegar a un pacto
local entre promotores privados, administración y otros agentes para dar salida
a los pisos vacíos que hay en Lleida.
P. ¿Qué opina de la política de sostenibilidad del Ayuntamiento?
R.
La política de sostenibilidad sólo es de aparador, no llega a la
trastienda. Por ejemplo, Lleida se encuentra a la cola de capitales donde menos
se recicla. Los residuos no se separan, por lo que debería existir una mayor
pedagogía y campañas de sensibilización bario por barrio.
Hemos mejorado en limpieza de las calles, pero todavía se sigue
utilizando agua potable para limpiar las calles y no existe una apuesta clara
por las energías renovables.
P. ¿Qué introduciría en la
Ley de Financiación de municipios?
R.
La situación actual del sistema de financiación municipal provoca
que los entes locales no tengan garantizados los ingresos necesarios para hacer
frente a las competencias que hoy tienen las administraciones locales. Por lo
tanto, se hace necesario abordar esta problemática y asegurar que los ingresos
se corresponden con los servicios que prestan los ayuntamientos, pero hay que
hacerlo sin aumentar la presión fiscal hacia la ciudadanía.
Además, mientras no se reforme la ley, Esquerra apuesta por
medidas complementarias como crear un fondo de retorno del IVA sobre las
inversiones municipales, o crear un fondo extraordinario destinado a los gastos
ordinarios. Los ayuntamientos soportan, casi injustamente, todo el peso de la
crisis y deben buscar recursos para hacer frente a políticas sociales y de
inmigración, por ejemplo.
P. En cuanto a las competencias municipales ligadas a lo anterior,
¿cuáles cree que serían los asuntos en los que los ayuntamientos deberían
intervenir más o asumir a partir de ahora, y en cuáles no?
R.
Los ayuntamientos podría intervenir en todas aquellas políticas de
proximidad, siempre y cuando exista una reforma de esta ley. Por ejemplo,
podrían intervenir más en inmigración, porque, en definitiva, son los
ayuntamientos los que deben "lidiar” diariamente con esta situación.
También podrían asumir más competencias en materia de carreteras,
porque todavía hay viales "urbanos” que pertenecen al Ministerio de Fomento y
no reciben la inversión necesaria para su mantenimiento. La situación de muchos
ayuntamientos es hoy dramática y se encuentra al borde del colapso.
P. ¿Cree que las inversiones totales y la creación de empleo en
los últimos años han sido suficientes?
R.
No sólo no han sido suficientes, sino que muchas han sido
erróneas. Los fondos de inversión local del Estado sólo han servido para poner
un parche en un pinchazo enorme. La pregunta es: ante tal cantidad de obras,
muchas de ellas injustificadas, aumentará el gasto en mantenimiento de las
mismas, por lo tanto, los ayuntamientos deberán hacer frente a un nuevo gasto
que antes no tenían.
Está demostrado, también, que estos planes no han servido para
crear empleo, ya que la mayoría de las obres han sido adjudicadas a empresas
con personal activo y no se ha contratado personas que estaban en el paro.
P. ¿Hasta qué punto consideran la emigración un problema o una
ventaja? ¿Cómo abordan este asunto y cómo lo ven con perspectiva de futuro?
R.
La inmigración debe ser una ventaja, aunque sino existe una
política eficaz, que vele por la integración a partir de la pedagogía,
posiblemente se convertirá en un problema. Lleida es una ciudad con un
porcentaje de inmigración elevado (entre el 15 y el 18 por ciento). Hay que
afrontar este fenómeno desde la normalidad y con absoluta transparencia.
Los inmigrantes tienen unos derechos, pero también unos deberes
con la sociedad leridana. Y el equilibrio entre estos ambos aspectos no debe
romperse. Cuando Esquerra estuvo en el gobierno de coalición del pasado mandato
creó la Regidoría
de Inmigración, ya que antes ni existía.
Desde esta concejalía se afronta la inmigración con espíritu
pedagógico, desde que llega a la ciudad, hasta que ya está plenamente
integrada. También combate la "guetización”, uno de los aspectos problemáticos.
P. ¿Qué opina de la prohibición del velo integral?
R.
Estamos en contra del velo integral (burka o niqab), pero a favor
de las mujeres. Prohibir, sin antes contar con una diagnosis sobre la
situación, creemos que es un error ya que puede enclaustrar a las tres mujeres
que lo llevan en nuestra ciudad. Con la prohibición del velo se estigmatiza a
la mujer, cuando se la debería ayudar desde otro nivel, pero no desde el nivel
sancionador.
Además, se ha hecho una utilización electoralista de este tema que
ha ultrapasado todos los límites de la razón humana. Insisto, estamos en contra
del velo integral, pero a favor de las mujeres. Nos ha sorprendido el
espectáculo del PSC/PSOE en este tema, ya que en Lleida hemos visto un alcalde
en contra, pero el propio presidente de la Generalitat, José
Montilla, ha manifestado que prohibir esta prenda no es el camino ni la
solución.
P. ¿Cree que han sido suficientes las inversiones y lo que se ha
desarrollado en cuanto a Educación, Cultura, Deporte, políticas de igualdad,
etc.?
R.
Todo lo contrario, han sido insuficientes. En el caso de
Educación, este año se han quedado sin plaza de guarderías el 50% de los niños
y niñas inscritos. El ayuntamiento tampoco ha desbloqueado la paralización de
un nuevo Instituto de Secundaria en Cappont.
En Cultura, claramente se han dado pasos de cangrejo, ya que el
gobierno ha eliminado festivales internacionales como el "Senglar Rock”, un
evento que reunía a casi 30.000 jóvenes. También continúa sin fecha de
construcción el nuevo museo Morera y la oferta de ocio no es la deseada, ya que
muchos fines de semana no existe ningún evento al que asistir.
Y en cuanto a Deporte, el ayuntamiento se ha dado
cuenta que debe cuidar mucho más la base y no tanto al deporte de élite, al que
ha desembolsado grandes cantidades de dinero. |