El regidor de Las Rozas centra su preocupación es la crisis económica y sus devastadores efectos sobre las familias y las empresas del municipio. Asegura que lo más importante en tiempos de crisis es controlar el gasto y la presión fiscal sobre los ciudadanos así como de generar las condiciones óptimas que permitan a las empresas crear empleo y riqueza. Asimismo, exige poner orden al desbarajuste administrativo actual acometiendo la reforma urgente de la legislación de régimen local que permitiría a los ayuntamientos participar en los ingresos del Estado y también en los de las Comunidades Autónomas.
P.
¿Qué temas son los que le preocupan más en estos momentos y en cuáles se centra la
acción del gobierno?
R. Nuestra principal preocupación es la
crisis económica y sus efectos sobre las familias y las empresas: desempleo,
caída de la actividad económica, falta de liquidez, entre otras. Nuestra
principal ocupación, como supongo que les sucede al resto de las
administraciones públicas, se centra en "capear el temporal” tratando de
controlar el gasto sin que se vea sensiblemente afectada la calidad de los
servicios públicos, y reforzando los programas de asistencia a las personas y
familias que lo están pasando peor, principalmente los desempleados.
P.
¿Cuál es su valoración acerca de las medidas tomadas en el nuevo Decreto Ley
sobre el déficit de los ayuntamientos?
R. Estoy de acuerdo con que cada
administración asuma su parte de responsabilidad y actúe con austeridad y de
forma coordinada. Pero no comparto la filosofía del decreto: el endeudamiento y
el déficit de los ayuntamientos, que no son problemas desdeñables, sin embargo
son mucho menores que los del Estado o las Comunidades Autónomas. Hay
municipios que lo están pasando muy mal, que ni siquiera pueden pagar la
nómina. Lo que urge es reformar la legislación de régimen local y desarrollar
el pacto local, pero el gobierno ya ha dicho que de esto ni hablar hasta el
2012.
P.
¿Está su Ayuntamiento muy endeudado? ¿Puede cuantificarlo?
R. Hasta el año 2009, y desde que soy
alcalde, el ayuntamiento de Las Rozas no había recurrido a ninguna operación de
crédito, pero la crisis también nos ha acabado afectando. Tenemos un
endeudamiento para inversiones de 31 millones de euros, algo más de 300 euros
por ciudadano. No obstante somos, de entre todos los municipios de la Comunidad
de Madrid con más de 50.000 vecinos, el segundo con menor endeudamiento.
P. ¿Cómo llevan el tema de tasas e
impuestos? ¿Habrá subidas?
R. Estamos tratando por todos los medios
de evitar el aumento de los impuestos, a pesar de la sustancial reducción de
ingresos provocada por la crisis económica. Otra cosa son las tasas y los
precios públicos que, como indica la Ley, tienen que tender a cubrir el coste
del servicio por el que se pagan.
Aunque somos uno de los municipios
madrileños con menor presión fiscal hemos preferido tratar de controlar los
gastos, pues pensamos que las familias y las empresas ya están haciendo
importantes sacrificios y que un incremento impositivo tiene un efecto negativo
sobre el consumo, el empleo y la actividad económica en general.
P.
En general, ¿cómo está afrontando la crisis este Ayuntamiento y qué recetas
cree que son las más necesarias?
R. El concejal de hacienda, que es
hombre riguroso y prudente, nos decía hace ya tiempo que las arcas municipales
de Las Rozas estaban "un año” mejor -o menos mal- que las del resto de
ayuntamientos. Aunque fuimos madrugadores a la hora de empezar a adoptar
medidas restrictivas del gasto corriente la crisis ya dura dos años y también a
nosotros nos ha acabado afectando. No obstante, seguimos razonablemente
saneados: mientras el endeudamiento es bajo, igual que la presión fiscal, la
calidad y cantidad de los servicios públicos municipales no se han visto
afectadas y estamos al día en el pago a las empresas y contratas.
Sólo en el capítulo de inversiones
tuvimos que aplazar algunas para mejores tiempos, aunque otras muy importantes,
como el puente Puerta de Las Matas o la remodelación integral de Las Matas,
continúan a buen ritmo. Y naturalmente la contención del gasto corriente y la
reducción de algunas partidas (sueldos, gastos protocolarios, etc.).
P. ¿Qué peso tiene la construcción en
la economía y el desarrollo de su municipio?
R. Ha tenido un peso muy importante en
Las Rozas y en el resto de los municipios españoles. Piensen en todas las
inversiones en infraestructuras y equipamientos que han realizado los
ayuntamientos y en todos los servicios que prestan, muchos de los cuales no son
exigibles legalmente (competencias impropias). Esto ha sido posible gracias al
auge del sector inmobiliario: con el suelo obtenido de los desarrollos
urbanísticos se han financiado buena parte de las inversiones y con los
ingresos obtenidos de las plusvalías y el ICIO (Impuesto de Construcciones,
Instalaciones y Obras), una parte importante del gasto corriente. Pero todo eso
acabó con la crisis "del ladrillo” y la crisis financiera.
P. ¿Y la agricultura y la industria?
R. En Las Rozas, que en tiempos no
tan lejanos fue un municipio agrícola y
ganadero, el sector primario es básicamente residual. El secundario, la
industria, tampoco ha tenido en Las Rozas en ningún momento un peso relevante
(con la notable excepción de RENFE), aunque hay algunas industrias limpias
principalmente concentradas en Európolis. El peso fundamental lo representa el
sector terciario (comercio, hostelería, oficinas y viviendas).
P. ¿Qué medidas tienen o van a poner
en marcha como alternativa económica al crecimiento de los últimos años de los
temas relacionadas con el ladrillo?
R. En Las Rozas hace tiempo empezamos a
buscar un modelo de crecimiento alternativo al inmobiliario. Por eso
desarrollamos unas infraestructuras y
unos equipamientos de calidad que resultaran atractivos para el
establecimiento en el término municipal de nuevas empresas y familias. El
Parque Empresarial, que conjuga armónicamente viviendas, empresas y servicios,
es un ejemplo de ese modelo. La apuesta es por la I+D+i.

P. ¿Cómo aplican la sostenibilidad en
el municipio?
R. La mitad de nuestro término
municipal, que es uno de los más extensos de la Comunidad de Madrid, tiene la
calificación de zona protegida. También hemos huido de la construcción en
altura y de las densidades elevadas, sin olvidar nuestra apuesta por las
energías limpias y renovables, por un transporte público de calidad y por el reciclaje
selectivo de residuos. Como tampoco nos olvidamos de fomentar, ya desde la
escuela, hábitos de vida saludables y una conciencia ecológica. P. ¿En qué medida dependen de la
emigración en esta localidad, cómo abordan este asunto, y cómo lo ven con
cierta perspectiva de futuro?
R. El porcentaje de población inmigrante
de Las Rozas está por debajo de la media de la Comunidad de Madrid. Siempre
existió un porcentaje notable de residentes comunitarios de carácter técnico y
profesional de nivel medio y alto. Más recientemente hemos recibido una
población inmigrante muy concentrada en el sector de la construcción, el
comercio, la hostelería y el servicio doméstico, que habitualmente reside en
los cascos históricos de Las Rozas y Las Matas. Pero no hemos tenido nunca
problemas reseñables de integración, aunque existen programas específicos de
las concejalías de Atención Social e Integración, de Menor y Familia y de Educación,
dirigidos a estos colectivos.
P. Qué introduciría en la Ley de
Financiación de municipios?
R. Creo que la financiación debe estar
en función de las competencias. Por lo tanto previo a la reforma de las
haciendas locales es el debate sobre la organización y competencias. En España
actúan con carácter general tres administraciones públicas (local, autonómica y
central) y en algunas ocasiones hasta seis (mancomunidades y consorcios,
cabildos insulares y diputaciones provinciales).
Hay que poner orden en este
desbarajuste administrativo desde los principios de economía, eficiencia y
subsidiaridad (que no haga la administración más lejana lo que pueda hacer la
más cercana). La financiación vendrá después, aunque no es disparatado pensar
en una participación de las corporaciones locales en los ingresos del Estado y
también en los de las Comunidades Autónomas. Todo ello con criterios más
técnicos y racionales que políticos, justo al contrario de lo que se ha venido
haciendo en materia de financiación autonómica.
P. En cuanto a las competencias
municipales ligadas a lo anterior, ¿cuáles cree que serían los asuntos en los
que los ayuntamientos deberían intervenir más o asumir a partir de ahora, y en
cuáles no?
R. Me pide una respuesta que no se puede
improvisar y que en cualquier caso debería ser fruto de la negociación. En
principio no veo dificultades para que los ayuntamientos asumieran algún tipo
de responsabilidad (y por lo tanto los recursos adecuados) en materias en las
que han venido actuando sin tener competencias legales, por ejemplo en cultura,
deporte o servicios sociales. Mas discutible, pero habría que estudiarlo, serían
las políticas activas de empleo, la atención primaria en sanidad o las
guarderías. Habría otras materias, como la planificación urbanística, el medio ambiente, o el rigor presupuestario, en
las que probablemente habría que reforzar los controles de las administraciones
central y autonómica.
P. ¿De qué asuntos que haya llevado a
cabo en los últimos años se siente más orgulloso como alcalde?
R. Esto es como preguntarle a un padre a
cuál de sus hijos quiere más. En general estoy satisfecho con el diseño global
del municipio, lo que llamamos en su día Plan Estratégico "Las Rozas del Siglo
XXI”. En cuanto a las grandes inversiones, los equipamientos deportivos, los
culturales y los de atención social, son de primerísima calidad. Y hay otros
asuntos que, por haber sido particularmente complicados, se los quiere más,
como a los hijos más difíciles: la peatonalización de la calle Real, el recinto
ferial o la Federación de Fútbol.
P. ¿Cuáles han sido las inversiones
totales y la creación de empleo en los últimos años?
R. En el periodo 2008–2010 las
inversiones totales han superado los 80 millones de euros.
Los ayuntamientos, y en general las
administraciones públicas, no tenemos que crear más empleos directos, aunque sí
generar las condiciones para que lo haga la iniciativa privada. En esta materia
las posibilidades de una administración local son más bien limitadas. Podemos
aplicar políticas austeras que no incrementen el déficit y el endeudamiento.
Podemos tratar de aliviar la presión fiscal que sufren familias y empresas.
Podemos desarrollar infraestructuras y equipamientos que estimulen la actividad
económica. Podemos tratar de simplificar los trámites burocráticos para
facilitar la creación de nuevas PYMES. Podemos realizar programas de formación
ocupacional y orientación e inserción laboral. Y podemos también asistir
socialmente a las personas y las familias que con más dureza sufren la crisis:
los desempleados. Pero no debemos crear más empleo público. Un ejemplo muy ilustrativo
son los resultados del Plan E. En Las Rozas han sido 17 proyectos de inversión
por un montante superior a los 14 millones de euros. Ha tenido la virtud de
permitirnos mejorar algunas infraestructuras locales pero sus efectos contra el
paro han sido prácticamente irrelevantes: sólo 216 parados encontraron trabajo
a través de estos programas, y además de carácter temporal.
P. ¿Qué inversiones desglosadas han
ido a educación, cultura, deporte, políticas de igualdad?
R. En los últimos tres ejercicios
presupuestarios (2008 a
2010) han sido algo más de 23 millones de euros los dedicados a inversiones en
equipamientos e infraestructuras en esas 4 áreas, la mayor parte (18 millones)
a nuevas instalaciones deportivas o a mejorar las ya existentes.
P. ¿Cómo se lleva con la oposición?
R. En democracia cada cual tiene su
papel: los que gobiernan, proyectar, decidir y gestionar; la oposición, controlar,
criticar y ofrecer alternativas. Las relaciones personales han sido y son, en
general, muy buenas; y las formas casi siempre exquisitas. Lo cortés no quita
lo valiente. Tengo a gala que las roceñas y los roceños seamos gente pacífica y
civilizada. La educación, la convivencia y el diálogo son valores en sí mismos.
La lucha política nunca debería traspasar los límites de las relaciones
personales.
Me hubiera gustado que la oposición
hubiera sido más constructiva y haber conseguido su apoyo para los grandes
proyectos. Creo que en la política local lo principal es el interés general y
lo secundario la ideología. Pero no tengo ningún derecho a quejarme de una
oposición que ha sido en general leal y correcta.
P. ¿Cuánto tiempo dedica a hablar con
los vecinos y pulsar los problemas del municipio?
R. Todo el tiempo del mundo, y algo más.
Los alcaldes no tenemos horario, ni días festivos. Cualquier vecino de Las
Rozas podrá decirle que las puertas de mi despacho han estado siempre abiertas
a todo el mundo. Además me gusta asistir a todos los eventos, ya sea una
inauguración, una entrega de diplomas, una actividad deportiva, una procesión o
una verbena. Lo más atractivo -aunque requiera de mucho tiempo y esfuerzo- de
la política local es precisamente ese contacto directo y personal con la gente
y sus problemas, necesidades y aspiraciones.
P. ¿Quiere añadir algún tema?
R. Como alcalde del municipio en el que
se ubica la Real Federación Española de Fútbol y como español orgulloso de su
selección nacional me gustaría expresar mi felicitación y mi gratitud a ese
magnífico equipo que nos ha hecho vibrar de emoción y recuperar las ilusiones y
la alegría. Ya teníamos aquí en Las Rozas, en la Ciudad del Fútbol, la Copa de
Europa de selecciones y ahora, durante 4 años, le va a hacer compañía la Copa
del Mundo.
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