Maestra de profesión y sindicalista desde sus inicios laborales, la portavoz de Izquierda Unida en el Consistorio asegura que su formación trabaja por la transparencia y la información, pero que no se quedan solo en la denuncia. Critica la grave situación económica y apuesta por generar "muchos" empleos en el mantenimiento de la ciudad y de las instalaciones municipales deportivas y culturales. De estos y otros temas habla Laura Rivera en esta entrevista concedida a TRIBUNA MUNICIPAL.
PREGUNTA. ¿Qué valoración hace de los
primeros seis meses de gobierno municipal?
RESPUESTA. Zamora sufre un
desgobierno del Partido Popular, en bancarrota económica y social, que no responde a las necesidades de la
ciudad, y actúa sin dirección política, incluso contra su programa,
improvisando y rectificando continuamente.
La ciudad
ha recibido una herencia envenenada, fruto del derroche, de malgastar el dinero
de los fondos europeos-cuando los había- y del último plan E del gobierno
anterior en obras inútiles que tienen un
elevado coste de mantenimiento y necesitan contratar personal para que se
pongan en marcha, que no quieren, ni pueden asumir.
Por citar
algún ejemplo, por la módica cifra de 2 millones de euros se construyó un
auditorio descubierto que se usa dos veces al año y sólo en verano, y que
acabará deteriorándose. Por la misma cantidad, 2 millones, se cubrió una
piscina descubierta y enorme que no pueden usar los zamoranos porque el
Ayuntamiento no tiene dinero para mantenerla, y por ello se ha traspasado su
gestión a los clubes deportivos que la
utilizan un rato al día mientras la gente se hacina en la piscina que ya
existía.
Sin
embargo, todas las asociaciones de todo tipo de la ciudad de Zamora se
encuentran sin un local donde poder ensayar, reunirse, participar… porque no
hay ni un solo Centro Cívico en una ciudad de 65.000 habitantes y con una gran
demanda de un sitio para trabajar en beneficio de la ciudadanía.
Al
derroche y al déficit económico –del que hablaré más delante- se une el déficit
democrático. Porque los vecinos de Zamora y sus asociaciones son los convidados
de piedra de la política municipal. Existe un reglamento en vigor –no ha sido
cambiado ni derogado- para regular la participación ciudadana, y no se ha
cumplido ni en los 4 años anteriores ni en los 9 meses del nuevo gobierno.
No sólo
no respetan su propio reglamento para la participación ciudadana, recortando
así los derechos de los vecinos, sino que se han recortado las subvenciones a
las asociaciones de vecinos para el funcionamiento habitual, y a todas las
asociaciones de todo tipo.
P. ¿Nos podría explicar las prioridades de su
partido de cara a la presente legislatura?
R. La mayoría absoluta del Partido
Popular nos lleva a trabajar aún más si cabe, al lado de la sociedad zamorana,
atentos a sus necesidades y sus demandas para apoyarlas y trasladarlas al
Ayuntamiento.
Un
objetivo de nuestro trabajo en el municipio es la transparencia y la
información: contar lo que pasa. Desde hace años venimos buzoneando una revista
con datos objetivos y reales de la situación del Ayuntamiento y de las
necesidades de la ciudad. Algunos la llaman "el panfleto” para intentar
desprestigiarla, pero sus contenidos son irrefutables, porque son ciertos, y
tiene credibilidad entre la gente de Zamora.
Dentro
del ayuntamiento, no nos limitamos a la denuncia, que como grupo de oposición
hacemos legítimamente, sino que presentamos muchas propuestas. Algunas con el
paso del tiempo son asumidas por los que mandan; sin reconocerlo, claro está.
Debido a
nuestras denuncias y a nuestra insistencia se ha conseguido convencer al PP de
que no siga adelante con la construcción de un nuevo edificio municipal para
oficinas, acordado por su partido con el alcalde anterior, que era una
verdadera estafa. También hemos conseguido que reviertan al Ayuntamiento unas
parcelas que se vendieron para hacer viviendas y que estaban paralizadas, o que
el ayuntamiento cobrase in extremis el ICO de una permuta de terrenos que se
hizo en La Vaguada para construir el estadio de fútbol Ruta de la Plata.
Son tres
ejemplos que se conocen en Zamora, y que se han llevado a cabo por nuestra
actividad política. Pero hay más, que demuestran que no obstruimos los buenos
proyectos para la ciudad –como nos acusa el PP-
ni nos limitamos a la denuncia, sino que aportamos muchas propuestas, la
mayoría sin que se nos haga caso, pero algunas siguen adelante.
P. ¿Cuál es la situación financiera real del
Ayuntamiento? ¿Se han subido impuestos o se piensan subir?
R. Mintieron en la situación
económica y de presumir de equilibrio presupuestario año tras año, han pasado a
reconocer un déficit de más de 15 millones de euros, que provoca que no se
pague a los proveedores o se haga con varios meses de retraso.
Siguieron
mintiendo, y pese a garantizar que no iban a subir los impuestos, han subido
más del 30% en conjunto el IBI, el agua, la basura, que se paga dos veces
(incluida en el IBI y ahora vuelta a pagar), y
el impuesto de vehículos para la mayoría de los coches. Esto supone un
aumento de unos 120 euros de media por familia zamorana.
A esta
subida hay que añadir el 40% del billete de autobús, que seguirá subiendo hasta
el 100%, y anuncian que subirá las entradas a las instalaciones deportivas y que
habrá que pagar hasta por visitar el Castillo, que siempre estuvo abierto a
todo el mundo, por ejemplo.
La subida
brutal de impuestos no va a revertir en los ciudadanos, sino que se utilizará
para pagar el déficit de años anteriores. Por ello, va unida a recorte de
subvenciones a las asociaciones –no se libra ni la Semana Santa- y del cierre
de los espacios culturales y deportivos y la reducción de los servicios.
Un
síntoma de la mala situación económica del Ayuntamiento es que quedan desiertos
los contratos de adjudicaciones de servicios, como ha pasado con el autobús, en
el que ninguna empresa ha participado. Yo creo que no se fían…con razón, si se
tiene en cuenta que el Ayuntamiento paga tarde y mal. 
P. ¿Qué medidas proponen para contribuir a
mejorar las condiciones de la creación de empleo en la ciudad?
R. La ciudad de Zamora, como capital
de la provincia, es una ciudad de servicios, tanto públicos como privados.
Por eso
es muy importante para crear empleo en la ciudad la mejora de los servicios
públicos dependientes de todas las administraciones, y también del
Ayuntamiento. Como decía antes, se pueden generar muchos empleos en el
mantenimiento de la ciudad y de las instalaciones municipales deportivas y
culturales, que se están cerrando por falta de personal. Un ejemplo muy
sencillo y muy necesario: conserjes en las escuelas, que permitirían
mantenerlas abiertas fuera del horario de clases para utilizar sus
instalaciones; otro, recuperar la patrulla de obras que mantenía las calles y
aceras en buen estado.
El
cuidado de la ciudad y del patrimonio histórico, artístico y cultural que tiene
Zamora, favorecería también a los sectores económicos predominantes en Zamora:
la hostelería, y el comercio, y con ellos también el turismo.
Colaborar
en un área metropolitana coordinada con los pueblos de alrededor, que han ido
creciendo con personas que se desplazaban a vivir en estos municipios donde las
viviendas eran más baratas que en la ciudad, pero que se mantienen ligados a
ésta por el trabajo y por los servicios que ofrece, también favorecería el
empleo. Se necesita inmediatamente un transporte urbano metropolitano.
También
que se promocionen conjuntamente los polígonos industriales del área
metropolitana para la instalación de las industrias que en toda la provincia
de Zamora se orientan principalmente a
dos sectores: el agroalimentario y el de las energías renovables. Los dos con
futuro en una sociedad preocupada por el medio ambiente.
Quiero
mencionar también, porque es necesario, la posibilidad de crecer a través de la
educación: más estudiantes para el Campus Universitario, supondrían más
actividad económica y más empleo. Ahí está la vecina Salamanca.
Recortar
en lo público, como hace el PP, es condenar al paro a provincias y ciudades
como Zamora, sin apenas tejido industrial.
P. ¿Cree que el turismo cultural e idiomático
podría ser un posible motor económico para la ciudad?
R. El turismo en Zamora pasa por uno
de los peores momentos. Se están "cargando” los dos iconos turísticos más o
menos consolidados desde hace años, la ciudad con más iglesias de estilo Románico
y la Semana Santa: las iglesias románicas están cerradas, se ha cerrado el
Museo de Semana Santa.
El
Ayuntamiento creó una Sociedad Anónima de Turismo financiada exclusivamente con
dinero municipal, que contrató a dedo a
empleados y empresas, cambió logos turísticos y mensajes a fuerza de talonario…
Y ha decidido disolver la Sociedad porque tiene un agujero en deudas de 300.000 euros.
La
solución que han buscado, además de disolver la Sociedad que IU votó en contra,
es cobrar entradas por ver las instalaciones turísticas que hoy están cerradas.
Sí, el
turismo cultural podría ser una solución, pero garantizando una exposición
decente de la cultura y del patrimonio.
El
turismo idiomático también. Nosotros llevamos en nuestro programa abrir una
oficina de turismo en Salamanca pata atraer ese turismo a Zamora, aunque lo
ideal sería una colaboración en el seno de la Universidad de salamanca, de la
que depende el campus Universitario de Zamora.
Es
importante también unir a los de la ciudad, los atractivos turísticos de la
Provincia, de carácter etnográfico y medioambiental, mucho más conocidos que la
ciudad de Zamora hoy por hoy. Lago de Sanabria, Arribes del Duero, fiestas
populares… Todo eso es también Zamora y su capital
P. En cuanto a sostenibilidad medioambiental
y ahorro energético, ¿cuáles son las líneas de trabajo del Consistorio?
R. La empresa suministradora,
Iberdrola, llegó a advertir al Ayuntamiento con sufrir un corte de luz si no
se le pagaba el más de medio millón
adeudado. Poco después, se empezó a hacer una auditoría para reducir el gasto
de electricidad en el alumbrado público, vendida a bombo y platillo como iniciativa
medioambiental.
Bien,
precisamente lo que no hay es iniciativa propia, y sólo se hace aquello que se
promueve desde el Estado o la Junta, pero tarde… mal y nunca. O sea, a rebufo
de programas generales subvencionados.
Así, no
hay placas solares en los edificios públicos, y el servicio de bicicletas, muy
reciente, se utiliza más para dar un paseo que para desplazarse sustituyendo a
otros medios más contaminantes.
Los
carriles-bici están al lado de los espacios de mayor valor medioambiental, pero
no permiten desplazarse cotidianamente por la ciudad.
El
servicio de autobús es lamentable, con un contrato caducado desde hace dos años
y medio, y objeto de continuas quejas de los escasos usuarios.
Las redes
de agua, fluviales y fecales, no están separadas; al menos hoy en día hay
depuradora. Un avance. Como lo es el reciclado de basuras o la existencia de un
Punto Limpio, claramente insuficiente.
Lo dicho.
Tarde, aunque algo se hace cuando otras administraciones toman la iniciativa.
En otro orden
de cosas, los espacios medioambientales de mayor valor, el río Duero y el
bosque de Valorio, están muy abandonados pese a las millonarias inversiones
europeas que se gastaron en su remodelación. Y los gobiernos municipales de la
derecha parecen estar en lucha permanente contra los árboles; los han desterrado de las plazas de la ciudad
y sustituido por marquesinas de madera. En fin.
P. ¿Cómo ve el futuro de los ayuntamientos?
R. Prefiero creer que se mantendrán
los ayuntamientos como administración cercana y participativa, aunque deberán
superar el escollo de la financiación.
No puedo
ni quiero imaginarme un futuro gobernado por instituciones lejanas, y mucho
menos por los famosos y desconocidos "mercados”. Mejor el ayuntamiento de mi
pueblo, que al menos lo elijo, lo conozco y exijo si hace falta.
Lo de la
administración más cercana no es un tópico. O no debería serlo. Cercana, sí,
pero con poder político, o ciudadano, para que se me entienda mejor. Para mí
significa lo mismo.
P. ¿Sería partidario de la fusión de los
municipios más pequeños? ¿Cree que se ganaría en eficiencia y eficacia?
R. Fusión a la fuerza o por decreto,
nunca. Cualquier fusión debería ser votada en referéndum. Lo que sí debe haber
es coordinación para la prestación de servicios entre municipios pequeños a
corto plazo. A medio plazo podrían constituirse Comarcas que garantizasen una
prestación completa de los servicios básicos a todos los pueblos.
Esto
supondría la desaparición de las diputaciones, que sólo actúan como "intermediarios”
entre el municipio y otras administraciones, a través de un aparato burocrático
innecesario, caro y poco democrático.
P. ¿Qué nos puede adelantar de la nueva Ley
de Financiación de municipios y cómo esta afectará a Zamora capital?
R. De la nueva ley de financiación
de los municipios no puedo aventurar más que calamidades en este momento, con
la mayoría parlamentaria actual, y con la excusa de la crisis económica.
Si la
distribución de los impuestos vigente y la exigencia de prestación de servicios
a los municipios han llevado a la ruina a todos los consistorios de España,
sólo un cambio para que se financien de manera estable y suficiente podría
resolver los problemas. Si hay poder político, es decir, ciudadano, tiene que
haber municipios con suficiencia y autonomía económica para funcionar. Lo demás
son declaraciones para quedar bien sin gastar.
P. ¿Quiere
añadir algún tema?
R. Viviendas
asequibles; coordinación entre instituciones para ocupar edificios públicos
vacíos; municipalizar los servicios
privatizados, y acabar con las barreras arquitectónicas.
El Ayuntamiento de Zamora ha vendido suelo por valor de 15
millones en los últimos años, y no ha dedicado ese dinero a aumentar el
patrimonio municipal de suelo y a intervenir en el mercado de la vivienda para
abaratarla. Así que en Zamora la vivienda se encareció, y no se construyeron
viviendas sociales ni en régimen de alquiler. Siempre han sido necesarias, pero
ahora que con la crisis en la construcción ya nadie compra las parcelas municipales
porque no hay negocio, es un buen momento para atender las necesidades que
sigue teniendo la gente: construir viviendas sociales y para alquilar a precios
asequibles.
En la ciudad hay muchos edificios vacíos de las administraciones
públicas: el antiguo Palacio de la Diputación, el Colegio del Tránsito, la
Cárcel, el Banco de España, las naves de la estación de tren… Y mucha gente que
necesita un lugar para realizar actividades culturales, sociales, humanitarias. El mismo ayuntamiento
necesita espacio para oficinas y se ve obligado a alquilarlo a una empresa
privada. ¿No pueden ponerse de acuerdo para utilizar los edificios vacíos, sean
de quien sean? Ahora también es un buen momento porque todas las instituciones
están gobernadas por el mismo partido… Aunque quizás no, por eso mismo.
Del empleo ya hemos hablado, pero hay que crear empleo de calidad,
estable y con derechos. Y eso es más fácil si en lugar de privatizar los
servicios municipales, se municipalizan para depender directamente en su gestión
y sus trabajadores del Ayuntamiento, o a través de empresas públicas
municipales. De transporte, por ejemplo, para resolver el problema de que
ninguna empresa privada haya participado para llevar el servicios de autobuses.
Y algo muy necesario y
pendiente: ni una barrera para las personas con discapacidad. Es un derecho. No
es una utopía. Hay que hacerlo ya. |