Los duros enfrentamientos se producen tan solo a una semana de una visita de evaluación de expertos del FMI a Bucarest.
Miles de rumanos salieron ayer a las calles en todo el país balcánico por
cuarto día consecutivo para pedir la dimisión del Gobierno, uno de los más severos en Europa a la
hora de aplicar sus compromisos de austeridad con el Fondo Monetario
Internacional (FMI).
Cientos de personas protestaron por la tarde en el centro de la ciudad bajo
una leve nevada, en una manifestación no autorizada y entre estrictas medidas
de seguridad.
Las fuerzas del orden detuvieron a tres personas que portaban armas blancas,
según informó el canal de noticias Realitatea.
De momento no se han repetido los graves enfrentamientos que el fin de
semana dejaron más de 70 heridos y
decenas de detenidos.
Los manifestantes piden la dimisión del presidente de Rumanía, Traian Basescu, y del primer ministro, Emil Boc, ambos de centro derecha,
además de exigir elecciones generales anticipadas.
"Basescu, como Ceausescu",
gritaba la multitud en el centro de Bucarest, en referencia al exdictador
rumano, fusilado tras la revolución rumana de las Navidades de 1989.
Los manifestantes, reunidos según la agencia de noticia Medifax también en otras ciudades como Targu Mures, Timisoara, Cluj, Constanta y Pitesti, rechazan los
drásticos recortes sociales y las subidas de impuestos que las autoridades
rumanas han llevado a cabo en los últimos tres años.
Se trata de esfuerzos en el marco de un acuerdo crediticio con el FMI que
permitió a Rumanía acceder en 2009 a un préstamo de 20.000 millones de euros.
Los manifestantes, de todas las edades y condiciones, critican también el
estilo supuestamente autoritario de Basescu, a quien varias pancartas llamaron
"dictador", y la corrupción
generalizada en la clase política.
Se trata de las primeras protestas espontáneas y continuadas desde la
aplicación de las medidas de ahorro, en una sociedad que tras la caída del comunismo se ha caracterizado por la apatía.
Es también la primera vez que manifestaciones contra el Gobierno degeneran
en violencia, después de que el sábado y el domingo grupos de exaltados
atacaran a las fuerzas del orden con todo tipo de objetos y arrasaran el
mobiliario urbano del centro capitalino.
La Gendarmería y también las televisiones locales, que suelen ser muy
críticas con el Gobierno y con Basescu, aseguran que miembros de los grupos
ultras de los equipos de fútbol capitalinos están detrás de los violentos
incidentes.
Los duros enfrentamientos se producen tan solo a una semana de una visita de evaluación de expertos del FMI a Bucarest.
La misión supervisará durante dos semanas el
cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno para acceder a un
nuevo crédito acordado en 2011, por el que Bucarest tiene a su disposición 3.500 millones de euros en caso de
necesidad. |