La condena supone un hito sin precedentes en las democracias occidentales.
El
más alto tribunal de Rumania condenó a un exprimer ministro a dos años de
prisión por corrupción.
Adrian Nastase, quien fuera primer ministro entre 2000 y
2004, fue declarado culpable de utilizar más de 1,5 millones de euros recaudados
en una conferencia organizada por el Estado para financiar su propia campaña
para la presidencia -sin éxito.
Nastase dice que
apelará el fallo y asegura que el caso en su contra tiene "motivaciones políticas”.
Se trata de un caso
histórico, ya que muy pocos altos funcionarios, por no decir ninguno, han
sido condenados a prisión por corrupción, ya sea en Rumania o en cualquier otro
país "occidental”. |