Dentro de 18 años, la demanda global de alimentos habrá aumentado un 50%, la de energía un 45% y la de agua un 30%.
La gran pregunta es
cómo responderá la economía mundial a estas exigencias sin precedentes en la
historia de la humanidad y con un sistema
que ha demostrado varias fisuras.
Ésa es la meta
clave que debería concentrar desde ya la mente y la energía de gobiernos y
organismos internacionales, según un informe divulgado este lunes por el Panel de Alto Nivel sobre Sostenibilidad
Global.
El grupo de
expertos y funcionarios, que incluye a la actual ministra de Medio de Ambiente
de Brasil, Isabella Teixeira, y a la
exsecretaria de Medio Ambiente de México, Julia
Carabias, fue designado por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
El panel señala que
los actuales patrones de consumo,
fundamentalmente en Occidente, no son
sostenibles y es hora de cambiar la dirección de la economía.
"La salud y la
educación deben mejorar, los subsidios a los combustibles fósiles deben cesar y
los gobiernos deben considerar otros indicadores económicos, además del
Producto Interior Bruto”, advierte el panel.
El actual modelo
económico, "nos está empujando en forma inexorable hacia los límites de los recursos naturales y los sistemas ecológicos que
hacen posible la vida a nivel planetario”, señala el informe.
El panel recomienda
más de 50 medidas que deben ponerse en
práctica y advierte que la actual crisis financiera "fue causada en
parte por reglas de mercado que alientan la mentalidad cortoplacista y no
premian las inversiones sostenibles".
DESIGUALDAD
"Nuestro
informe deja en claro que el desarrollo sostenible es más importante que nunca
dadas las múltiples crisis que afectan actualmente al mundo", señaló
durante el lanzamiento del informe en Addis Ababa el presidente de Sudáfrica Jacob Zuma, quien copreside el panel
junto a la mandataria de Finlandia, Tarja
Hanonen.
Uno de los temas
centrales del informe es la necesidad de
mejorar los niveles de equidad. El documento señala que si bien los índices
de pobreza a nivel global han disminuido, tanto el número de personas con hambre
como la desigualdad en la distribución de la riqueza han aumentado.
El acceso a agua potable ha mejorado, pero al menos 2.600 millones de personas en el
mundo carecen de sistemas de sanidad aceptables.
Las mujeres, por otra parte, siguen siendo
"frecuentemente excluidas" de las oportunidades a nivel económico.
"Eradicar la
pobreza y mejorar la equidad deben ser prioridades a nivel mundial",
señaló Tarja Halonen, quien recalcó especialmente la "necesidad de reducir
la creciente brecha entre los grupos de
menor y mayor ingreso".
FIN A LOS SUBSIDIOS
El informe,
titulado "Personas con resistencia, planeta con resistencia: un futuro que
valga la pena elegir", incluye 56
recomendaciones concretas que de ser implementadas, tendrían implicaciones
profundas para todos. Los gobiernos deben incluir en el precio de los bienes el
verdadero costo ambiental de producirlos, lo que llevaría a un sistema
económico que "protege los recursos naturales", señala el documento.
Todos los productos
deben llevar en sus etiquetas información
sobre su impacto ambiental, para hacer posible que los consumidores tomen
decisiones basadas en datos reales.
El informe también
recomienda que los gobiernos cambien la regulación
del mercado financiero para promover inversiones más estables y
sostenibles.
Y los subsidios que
tienen un efecto prejudicial en el medio ambiente deben ser gradualmente
eliminados, según el documento.
La ONU estima que
los gobiernos gastan a nivel global más de 400 mil millones de dólares cada año
en subsidiar los combustibles fósiles. Y estima que sólo la Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, destina un monto similar a
subsidios agrícolas.
El panel señala que
deben establecerse nuevas metas para el
acceso universal a la energía sostenible para 2030 y a internet de banda
ancha en 2025.
También afirma que
debe establecerse un "fondo global para educación", que permita
cumplir las actuales Metas de Desarrollo
del Milenio de lograr acceso
universal a la educación primaria en 2015 y a la educación secundaria en 2030.
Esta y otras metas
deben incorporarse en un nuevo conjunto de Metas de Desarrollo Sostenible en
los próximos años, señala el panel.
Muchos de los
objetivos y medidas recomendadas coinciden con las incluidas en un borrador de la ONU para Rio+20, la
conferencia sobre desarrollo sostenible que tendrá lugar en junio dos décadas
después de la Cumbre de la Tierra de
1992.
GENERACIONES FUTURAS
El panel de alto
nivel incluye a Gro Harlem Brundtland,
la exprimera ministra de Noruega que presidió la llamada Comisión Brundtland en
1987.
El informe
divulgado en aquella época contiene una de las definiciones más conocidas de
desarrollo sostenible como "desarrollo
que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades".
Veinticinco años
después, el nuevo informe concluye que si bien ha habido progreso en varios
campos, como la reducción de la pobreza, el
modelo de desarrollo actual dista de ser sostenible.
"Este informe
es divulgado en un momento de volatilidad económica global e
incertidumbre", señala el documento.
"Las economías
están frágiles, la desigualdad está creciendo y la temperatura global del
planeta sigue aumentando. Estamos
poniendo a prueba la capacidad del planeta".
Para afrontar la crisis actual, concluye el informe,
"necesitamos un cambio dramático,
comenzando por modificar la forma en que pensamos sobre las generaciones
futuras y los ecosistemas que hacen posible nuestra vida". |