La PECCEM recomienda seguir las indicaciones fijadas por la UE en materia preventiva y discrepa de la actitud del Ejecutivo.
Ante la noticia de que la OMS había clasificado las
radiofrecuencias como carcinógeno tipo 2 B y la posterior reacción de la
Sanidad Pública española tranquilizando a los consumidores (incluidos a los
niños usuarios del móvil) sobre el uso del móvil, la Plataforma Estatal
Contra la Contaminación Electromagnética (PECCEM) considera oportuno recordarle al Gobierno español y a
los responsables de la Sanidad Pública española varios aspectos:
1.- Que hace menos de una semana la Asamblea
Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó la Resolución nº 1815 en la que se
decía claramente que "el principio de precaución debe aplicarse incluso
cuando la evaluación científica no determina el riesgo con suficiente
certeza". En dicha resolución el Consejo de Europa pidió a los
gobiernos europeos adoptar "todas las medidas razonables" para
reducir la exposición a campos electromagnéticos, incluyendo las
radiofrecuencias que emiten los teléfonos móviles, "y en particular la
exposición de los niños y jóvenes, para quienes el riesgo de tumores de la
cabeza parece mayor". En nuestra opinión no debemos esperar a una
catástrofe sanitaria, como ocurrió con otros casos por todos conocidos. El
coste humano de la inacción puede ser muy elevado si son ignoradas las alertas,
como muy bien dice la citada resolución del Consejo de Europa, que nos recuerda
los casos del amianto, tabaco, gasolina con plomo, etc…). No debe
confundirse alarmar con prevenir.
2.- Nos llama la atención la diferencia de actitud de la
Sanidad Pública española con respecto a la alarma sanitaria de la gripe A, en
la que sí era adecuado advertir e incluso informar hasta la saciedad, además de
gastar cantidades ingentes de dinero en vacunas. Ahora resulta que la
valoración de Sanidad ante la OMS cambia en función de no sabemos qué, y se
dice que no hay que alarmarse y que no hay que tomar medidas. Entonces, ¿por
qué las toman los gobiernos europeos como el alemán, el francés, el ruso o el
austriaco recomendando el cable frente al Escuela 2.0 con WIFI que impulsa el
Gobierno español? ¿Por qué entonces un gobierno como el francés sí aplica este
principio de precaución -prohibiendo el uso del móvil por ley a los menores en
las escuelas por los riesgos de las microondas- o los gobiernos ruso e israelí
advierten claramente del uso del móvil por los niños?
3.-¿Porqué esta actitud tranquilizadora de la Sanidad
Pública española que se arriesga a no tomar medidas, en contraposición con
otros gobiernos europeos, cuando acaba de publicarse la resolución nº 1815 de
la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en en que se pide literalmente
"dar preferencia, para los niños en general, y especialmente en las
escuelas y en las aulas, a los sistemas de acceso a Internet a través de
conexión por cable [evitando a conexión inalámbrica WiFi] y regular
estrictamente el uso de los teléfonos de los estudiantes en el recinto
escolar"?
4.- ¿Por qué no se establecen campañas de información y
concienciación sobre los riesgos de los efectos biológicos potencialmente
nocivos a largo plazo al medio ambiente y a la salud humana, especialmente
"a los niños, adolescentes y jóvenes en edad reproductiva" como pide
esta misma resolución?¿Quien se hace responsable de los posibles daños en el
futuro cuando ninguna aseguradora en todo el mundo se extiende pólizas de
seguros a las industria inalámbrica por posibles daños en la salud provocados
por las microondas?
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