Una vez más, los pésimos
pronósticos existentes se han demostrado infundados y el sector hotelero , un
colectivo tan "llorón” o más que el agrario o el automovilístico, por citar dos
ejemplos de clásicos plañideros caza-subvenciones, han tenido que reconocer que
sus ocupaciones han sido entre buenas y excelentes, y que se han incrementado las pernoctaciones,
el número de viajeros y el gasto medio por turista con respecto al 2009, según
los primes datos que ha adelantado el INE.
No obstante, los datos de 2010 vienen a confirmar una
tendencia que ya se observaba antes de la crisis y que, las dificultades
económicas no han hecho más que agudizar. Señores, nuestros turistas, tanto los
de extranjeros como los nacionales, están cambiando. Están cambiando sus
gustos, sus destinos, sus estancias.
En efecto,
frente al modelo heredado del franquismo
de desarrollo turístico: precios baratos, alcohol barato y mucho sol y mucha
playa y mucho flamenco hortera, que no auténtico, se está abriendo paso y
consolidando, de grado o por la fuerza
de los hechos, un turismo de mayor calidad, con estancias más breves o
itinerancias más marcadas, con mayor contenido y, habitualmente, con más gasto
por día de estancia y turista alojado que el anterior.
Es reflejo de esta nueva tendencia que crece el turismo de
interior frente al de playa, que crece el turismo temático (deportivo,
aventurero, cultural, de naturaleza, ornitológico, lingüístico, enológico,
gastronómico y un largo etcétera de posibilidades) frente al mero alojamiento…
Todo esto abre el abanico de opciones a nuestros municipios
para poder participar de la tarta de ingresos y posibilidades de desarrollo que
ofrece el turismo. Pero, una vez más, habrá que contar con una cierta capacidad
de planificación y ejecución ordenada.
Es habitual oír a los propietarios de
alojamientos rurales explicar que año tras año cae la ocupación. Y es sólo una
verdad a medias. Por ejemplo, según los datos de julio de este año, los últimos
disponibles, la ocupación en este segmento de alojamiento turístico cayó un
2,9% con respecto a 2009… pero es que la oferta global de este tipo de
establecimientos ha crecido un 3,2%
anual, siempre según el INE, con lo que la verdad es que el número de usuarios
sigue creciendo de modo sostenido, pero no a un ritmo tan rápido como para
absorber todo el crecimiento de la oferta, que se incrementa campaña tras
campaña.
Otra lección importante de esta temporada es que los
turistas, generalmente, quieren algo más que clima y simpatía (cuando la
encuentran). Quieren una oferta de actividades articulada, que extraiga todas
las posibilidades que ofrece el territorio. Quizás un ejemplo evidente de
cuanto exponemos es la actividad turística en el Valle de Arán y valles
adyacentes.
Durante el invierno, evidentemente, el tirón turístico lo
protagonizan las estaciones de esquí, con Baqueira a la cabeza, pero durante el
resto del año se está articulando y cada vez más, una oferta turística
complementaria con deporte de aventura, senderismo, a todos los niveles, desde
travesías pirenaicas a paseos familiares, una oferta cultural que saca partido
del patrimonio monumental y natural, con una programación de eventos, rutas,
visitas, museos, etc.
Pero también hay otra cara del turismo, que padecen
sobre todo los pequeños municipios, muchos de los cuales ven desbordarse sus
poblaciones en los meses de verano, cuando se multiplican exponencialmente sus
habitantes, y por tanto, el consumo de servicios municipales (basura,
alumbrado, alcantarillado, suministro de agua…) pero sin embargo, no crecen de
la misma manera los ingresos municipales: los veraneantes suelen exigir
servicios de calidad pero, en muchos casos, son cuando menos "remolones” a la
hora de pagar los impuestos locales de las segundas residencias, o asumir
derramas por obras que, al final tiene que acometer el Ayuntamiento por el bien
común… Sin contar con que el reparto de fondos se hace en función de los
vecinos censados de manera permanente, y no contempla ayudas para los
"aluviones de población” en temporadas.
Un tema sobre el que volveremos en un
articulo futuro.