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jueves 28 octubre 2021
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¿A quién pertenecerá el terreno ganado al mar por la erupción del volcán de La Palma?

El terreno que la lava del volcán de Cima Vieja en la isla de La Palma gane al mar va a ser de forma automática dominio público marítimo terrestre, o sea, propiedad del Estado, al tiempo que las propiedades enterradas en tierra firme por la colada magmática proseguirán siendo privadas. Sin embargo, el Estado tiene la obligación de resguardar este nuevo bien que es parte del patrimonio geológico y en consecuencia sujeto a la Ley de Patrimonio Natural y la Biodiversidad, de tal modo que este va a poder o bien no expropiar semejantes propiedades.

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Conforme con la Ley de Costas, pertenecen al dominio público marítimo terrestre estatal los terrenos o bien islas que estén formadas o bien se formen por causas naturales en el mar territorial o bien en las aguas interiores de los ríos, hasta donde se hagan sensibles las mareas. En consecuencia, estos terrenos que de forma previsible va a ganar el dominio público marítimo terrestre van a ser inalienables, imprescriptibles y también inembargables.

En la medida en que estos recursos son públicos, la Constitución De España establece también que tanto la zona marítimo-terrestre, igual que las playas, el mar territorial y los recursos naturales de la zona económica y la plataforma continental, se encuentran regulados por la Ley de Patrimonio del Estado y el Patrimonio Nacional para su administración, defensa y conservación.

De la misma manera, en el marco de la Ley de Patrimonio Natural y la Biodiversidad de dos mil siete, las nuevas formaciones geológicas son parte del patrimonio, de forma que se establece la obligación de su protección con ciertas diferentes figuras.

Específicamente, reconoce el valor patrimonial de la pluralidad de elementos geológicos, incluidos rocas, minerales, fósiles, suelos, formas del relieve, formaciones y unidades geológicas y paisajes que son el producto y registro de la evolución de la Tierra; como las formas geológicas únicas, de singular relevancia científica y que son representativos de la historia evolutiva geológica.

De la misma forma, incluye como una parte del patrimonio geológico a las formaciones y estructuras geológicas, formas del terreno, minerales, rocas, meteoritos, fósiles, suelos y otras manifestaciones geológicas que dejan estudiar el origen y evolución y también la Tierra como sus paisajes.

No obstante, el especialista vulcanólogo del Ilustre Instituto de Geólogos, José Luis Barrera, ha explicado a Europa Press que los terrenos privados que queden bajo la colada volcánica proseguirán siendo de sus dueños. «Solo va a ser de forma automática del Estado el nuevo terreno que se produzca si la lava llega al mar. Entonces ese terreno va a ser de dominio público», precisa.

No obstante, los dueños de las propiedades enterradas ya no van a poder regresar a edificar sobre ellos, salvo que se modifique lo que es patrimonio geológico o bien histórico y «seguramente» estas hectáreas tragadas por el volcán van a ser declaradas zona protegida.

Ley del Suelo

Además, el geólogo precisa que la Ley del Suelo en vigor establece que la utilización de los terrenos con valores ambientales, culturales, históricos, arqueológicos, científicos y paisajísticos que sean objeto de protección por la legislación aplicable, va a quedar siempre y en toda circunstancia sometida a la preservación de tales valores, y entenderá solamente los actos de perturbación del estado natural de los terrenos que aquella legislación de manera expresa autorice.

Así, comenta que ahora está en el tejado de las administraciones qué hacer con estas propiedades, si intercambian los terrenos a sus dueños con otros nuevos, si edifican una nueva aldea o bien pueblo para resituar a los perjudicados, en suma, apunta que queda un proceso «complejo» por delante.






La ceniza del volcán amenaza los cultivos
Video: Agencia Atlas | Foto: EFE

A su juicio, lo más «asequible» es edificar una pequeña aldea nueva, con casas nuevas y que se den metros cuadrados afines a los que tenían anteriormente los dueños.

Aunque, advierte: va a ser fundamental determinar dónde se establece nuevamente la población pues «al lado del Cima Vieja va a salir otro volcán». «Esta no será la última erupción, puede regresar a generarse en, por poner un ejemplo, veinte años, pues el mantón terrestre está muy próximo a la superficie, a unos quince quilómetros de profundidad», insiste Barrera, que equipara la distancia al mantón terrestre en las islas occidentales de Canarias con, por poner un ejemplo, los sistemas volcánicos del Campo de Gibraltar, donde la corteza terrestre es de unos treinta y cinco quilómetros de espesor.

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