14.1 C
Madrid
jueves 29 septiembre 2022
Inicio Internacional Biden insiste en su compromiso de proteger Taiwán de un ataque de...

Biden insiste en su compromiso de proteger Taiwán de un ataque de China

El cuarto torpedo de Joe Biden al comienzo de «vaguedad estratégica», un pilar de la paz en el estrecho de Formosa, ha recibido la inmediata repulsa de China. El Ministerio chino de Exteriores ha alertado de que el compromiso del presidente de los E.U. de enviar tropas a Taiwán en el caso de invasión china es “una señal horriblemente equivocada” cara el independentismo isleño y enfatizado su “extremo descontento y resuelta oposición” a sus últimas declaraciones.

“Estamos deseando esmerarnos para lograr una pacífica reunificación con todos nuestra fuerza y sinceridad”, mantuvo Mao Ning, portavoz ministerial. “Pero al tiempo no toleraremos ninguna actividad que conduzca a la secesión y vamos a tomar todas y cada una de las medidas necesarias”, resolvió.

La última patada de Biden al ‘status quo’ del estrecho llegó en una entrevista emitida el último día de la semana en el programa “60 minutos”. Preguntado por si asistiría al rescate de la isla, respondió que lo haría en el caso de “un ataque sin precedentes”. Urgido a aclarar si pensaba en el envío de tropas, asintió nuevamente, mas se apuró a aclarar que no apoyaba el independentismo y que proseguía leal al comienzo de una sola China. Pocas horas después, cumpliendo la ceremonia, la Casa Blanca negó virajes en la política oficial. Beijing está persuadida en caso contrario.

«Vaguedad estratégica»

3 veces en un año, 3, había afirmado Biden que defendería Taiwán si era atacada por China. El compromiso es nuevo por el hecho de que el Acta de Relaciones con Taiwán de mil novecientos setenta y nueve  contempla la gaSeosa declaración de que Washington le proveerá los medios para defenderse. Si eso implica la intervención militar es una cosa que ningún presidente estadounidense había aclarado en 4 décadas. Y 3 veces en un año, 3, salió el equipo de prensa de la Casa Blanca para corregir a su presidente, responsabilizar a la prensa de tergiversar sus palabras y sentar la vigencia de la “ambigüedad estratégica”.

Ese principio ha garantizado la paz en una de las zonas más erógenas de Asia. Por una parte, desincentiva el ataque chino por la posibilidad de que Estados Unidos intervenga. Y, por el otro, frena los excesos de la isla por la posibilidad de que no intervenga. La línea roja es la declaración unilateral de independencia que Beijing ha prometido responder por la vía militar. La presidente taiwanesa, Tsai Ing-wen, sublima la sensatez, mas la han antecedido tipos tan incendiarios como Chen Shui-Bian, quien se despertaba día tras día reflexionando de qué forma irritar a China. Amedrenta meditar a qué lugar habría llegado Chen con la certidumbre del apoyo militar estadounidense o qué podría pasar si un líder populista rigiera en Taiwán en el futuro. La cuarta intervención de Biden contra el principio de “ambigüedad estratégica” certifica una estrategia de demolición y cuestiona las promesas estadounidenses de que ninguna política relevante ha alterado sobre Taiwán.

Xi Jinping, presidente chino, le aclaró en una reciente charla telefónica a su análogo estadounidense que Taiwán era el primordial escollo en la salud de la relaciones a dos bandas. Más que las guerras comerciales o tecnológicas de Trump o que las demandas de violaciones de derechos humanos en Xinjiang. Taiwán afecta a la soberanía y la integridad territorial, temas sagrados para China pues entroncan con el colonialismo y otros traumas históricos. Biden no solo ha continuado las ventas de armas y las visitas oficiales de la administración Trump sino las aumentado. En China se atiende con inquietud a la aparente jubilación de la “ambigüedad estratégica”, al febril desembarco en la isla de políticos estadounidenses de todo pelaje o a las voces que solicitan jubilar el principio de “una sola China”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor introduce tu comentario.
Por favor introduce tu nombre aquí.