Crononutrición: ¿comer y cenar temprano adelgaza?

Crononutrición: ¿comer y cenar temprano adelgaza?

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Si bien no es demasiado famosa, los especialistas en alimentación y dietética llevan años estudiando sobre la crononutrición. Se trata de una disciplina consistente en respetar el ritmo natural del organismo y también ingerir los comestibles cuando el cuerpo se halle más preparado para asimilarlos.

Y es que, conforme esta disciplina, el instante ideal de ingerir comestibles está muy influido por los llamados ritmos circadianos, que no son más que los cambios físicos, mentales y conductuales que prosiguen un ciclo diario, en función primordialmente de la luz y la obscuridad.

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Estos cambios circadianos condicionan el efecto que generan los comestibles conforme la hora del día a la que los consumamos.

¿Por qué razón? Por el hecho de que en nuestro organismo existen una serie de hormonas cuya concentración cambia dependiendo del instante del día. Además de esto, cada órgano y tejido tiene su reloj que determina su horario de funcionamiento.

Entre estas hormonas se hallan la leptina, encargada de regular el hambre, la melatonina, que interviene en el ciclo natural del sueño, o bien el cortisol, que tiene múltiples funciones como contestar al agobio, regular el nivel de azúcar en la sangre, sostener la presión arterial o bien organizar el metabolismo.

Las hormonas que más se activan a lo largo de la noche son, por poner un ejemplo, la melatonina y la leptina. Esta última le informa a nuestro cuerpo que está harto y que no precisa comer a lo largo de la noche. Al contrario, hormonas como el cortisol están más presentes a lo largo de las horas solares.

Lo que sucede cuando rompemos estos ritmos circadianos, comiendo por la noche, por servirnos de un ejemplo, es que los relojes que regulan todas y cada una estas substancias se desajustan, y eso puede provocar un aumento de peso y otros problemas médicos.

Una investigación efectuado por Marta Garaulet, Doctora en Farmacia y Catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Alimentación en la Universidad de Murcia, muestra de qué manera a aquellas personas que comen tras las 3 de la tarde, les cuesta más perder peso en comparación con los que comen ya antes de esa hora. Y esto independientemente del número de calorías que consuman.

El estudio, publicado en la International Journal of Obesity, apunta que a lo largo del reposo se genera una mejora de la metabolización y de la oxidación de los hidratos de carbono. Además de esto, el nivel de glucosa en la sangre es menor y los niveles de cortisol son mejores con respecto a los que comen desde las tres de la tarde.

Mas no solo el horario de las comidas influye en el perder peso. Asimismo hay que sumarle otra serie de factores como la exposición a la luz solar, la práctica de actividad física, las horas de sueño o bien el nivel de agobio. Todo ello influye en el agravamiento de nuestra calidad de vida y, por consiguiente, puede ocasionar una interrupción circadiana o bien cronodisrupción (perturbación del ritmo circadiano).

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Mas ¿de qué manera compasar la nutrición con nuestros ritmos circadianos? La Fundación De España de la Alimentación apunta una serie de recomendaciones para conseguirlo:

1. Ingerir el alimento primordial del día ya antes de las 15:00 h.
dos. Cenar cuando menos dos,5 horas ya antes de ir a dormir. No después de las 21:00 horas
tres. Eludir comer en las horas de sueño.
cuatro. Dedicar de quince a veinte minutos para el desayuno, entre treinta-cuarenta y cinco minutos para el almuerzo/comida y una hora para la cena.
cinco. Eludir la exposición a la luz a lo largo de la noche, y dormir en obscuridad cuando resulte posible.
seis. No efectuar actividad física a lo largo de las dos o bien tres horas anteriores a la hora frecuente del sueño.
siete.Dormir a lo largo de la noche y estar activos a lo largo del día.
ocho. Dormir suficientes horas al día (siete-ocho horas).
nueve. Dormir siesta de corta duración al medio día (veinte minutos).
diez. Y como es lógico, continuar una dieta mediterránea.

En España se acostumbra a comer y cenar tarde, horarios que no facilitan el perder peso y, además de esto, no favorecen una adecuada secreción hormonal, lo que supone además de esto un peligro para la salud. Y si deseamos perder peso de forma notable a corto y en un largo plazo, lo mejor es continuar las recomendaciones de los especialistas en alimentación.

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