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jueves 29 septiembre 2022
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Día Internacional del Chocolate: ¿Por qué no debes dejar de comerlo si bien desees adelgazar?

Los más chocolateros, que son toda una suerte de humanos, tienen una data marcada en colorado en el calendario: el trece de septiembre, el Día Internacional del Chocolate.

¿Y por qué es hoy el día del chocolate?

Puesto que vayamos por partes. Esta festividad nace en mil novecientos noventa y cinco en Francia como homenaje al escritor y argumentista británico Roald Dahl, conocido por su obra ‘Charlie y la Factoría de Chocolate’, que asimismo se ha amoldado a la enorme pantalla.

Además de esto, asimismo fue un trece de septiembre cuando nació Milton S. Hershey (mil ochocientos cincuenta y siete), creador de una de las compañías fabricantes de chocolate más grandes de USA y del planeta.

¿Es sano el chocolate?

Pese a lo que la mayor parte de las personas puede meditar, el chocolate tiene incontables beneficios para nuestra salud, y ha adquirido tanta relevancia que hoy está presente en la mayor parte de los regímenes del planeta.

Y si bien es cierto que el chocolate es un comestible muy calorífico (cien gramos de chocolate negro con noventa y nueve por ciento de cacao contiene quinientos veinte calorías)no es menos cierto que aporta beneficios importantes:

  • Acrecienta la actividad antioxidante

  • Reduce la presión arterial sistólica y diastólica.

Conforme explica el doctor Francisco J. Sánchez-Múñiz, del Departamento de Alimentación y Bromatología de la Universidad Complutense de la capital española, en una investigación publicado en la gaceta Alimentación Hospitalaria:

  • «Desde la antigüedad se le han atribuido al chocolate propiedades saludables que lo han aproximado más cara un uso terapéutico que alimentario”.

  • “Y si bien no existe acuerdo sobre la cantidad perfecta a consumir, puede sugerirse que el consumo diario de chocolate rico en cacao (y polifenoles) es buena elección para reducir, por lo menos parcialmente, el peligro cardiovascular”.

Acción antioxidante

El cacao tiene una enorme capacidad antioxidante que deja resguardar nuestros tejidos del agobio oxidativo. Y por eso su poder antioxidante juega un papel esencial en el momento de reducir el daño oxidativo de las células.

Por eso, apunta la investigación que:

Tras el consumo diario de chocolate con leche conteniendo ciento sesenta y ocho mg de flavanoles, los marcadores de agobio oxidativo cambian propiciamente y logran:

  • Una minoración del doce por ciento de los niveles séricos de malondialdehido (marcador de peroxidación lipídica), esencial pues en cifras altas se asocia a las dificultades en forma de pancreatitis aguda

  • Una reducción del once por ciento de la actividad lactato deshidrogenasa, que cuando está alta puede apuntar que determinados tejidos del cuerpo han sufrido daño por una enfermedad o una lesión.

Ayuda a adelgazar

Una investigación de la Universidad de Murcia, dirigido por la catedrática Marta Garaulet y el doctor Frank A.J.L. Scheer, del Brigham and Women’s Centro de salud (USA), sugiere que el chocolate, además de esto, tiene efectos sobre el metabolismo conforme la hora a la que se toma.

Y como destaca la primordial autora de la investigación:

  • «La hora de el alimento es un sincronizador de relojes internos asociados con la obesidad, por lo que la hipótesis de partida era que, en dependencia de la hora de ingesta, el chocolate tendría un efecto diferente sobre el hambre y otros factores relacionados con el peso anatómico».

Tras examinar a un conjunto de mujeres posmenopáusicas a lo largo de catorce días (alternando el consumo de chocolate por la mañana o de noche), se ha llegado a una conclusión:

  • Si se toma a lo largo de las primeras horas del día, se reduce la glucemia en un cuatro con cinco por ciento y la circunferencia abdominal en un dos por ciento .

Y como apunta otra de las estudiosas, Teresa Hernández-González:

  • «Todos estos efectos de tomar chocolate por la mañana se traducen en la reducción de la cintura, algo que llama la atención, singularmente teniendo presente el elevado consumo de kilocalorías que suponen los 100 gramos diarios de chocolate».

Muy nutritivo

El chocolate es un comestible que aporta fósforo, magnesio, hierro, potasio, calcio, vitaminas A, B1, B2, B3, C, E, cinc o manganeso.

Por poner un ejemplo, consumir cien gramos de chocolate negro (el que se aconseja consumir, con un porcentaje de cacao superior del setenta por ciento ) cubre una parte fundamental de la cantidad diaria de minerales necesarios:

  • veinte por ciento de hierro.

  • veintisiete por ciento de potasio.

  • veinticinco por ciento de cobre.

  • trece por ciento de calcio.

  • treinta y tres por ciento de magnesio.

  • treinta por ciento de fósforo.

Colesterol

Otra investigación, publicada en The Journal of Nutrition, remarca que su consumo diario ayuda a reducir los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y que todos conocemos como colesterol malo.

Su ingesta asimismo se asocia con:

«Una reducción significativa de la presión arterial sistólica. Es esencial resaltar que estos beneficios se observaron sin un efecto desfavorable sobre el peso anatómico», destacan los estudiosos.

No obstante, los resultados de este estudio señalan que:

  • El consumo regular de una porción de chocolate como una parte de una dieta baja en grasas puede reducir significativamente los niveles de colesterol en sangre”.

Estimulante

La teobromina es un compuesto muy ignoto, muy afín a la teofilina y la cafeína, y que está presente en el chocolate.

Es una opción alternativa a la cafeína o la teína tradicional, con un efecto estimulante menos perjudicial y, lo que es más esencial, con una acción más prolongada que si se consume café o té.

Mas la mayor diferencia es que no genera ningún género de adicción, como sí puede acontecer con la cafeína. Lo que lo transforma en una alternativa más saludable y con exactamente los mismos efectos.

Sin embargo, a fin de que el chocolate nos aporte todos las ventajas, debemos decantarse por uno que tenga un porcentaje de cacao superior al setenta por ciento . Y si bien pueda resultar un tanto amargo, podemos ‘educar’ a nuestro paladar incrementando poquito a poco la cantidad de cacao que contiene.

Mas eso no impide que podamos darnos un capricho y gozar del chocolate con leche o blanco en ocasiones. Eso sí, siempre y en toda circunstancia con moderación, ya que estas opciones alternativas poseen una mayor cantidad de azúcares libres, o sea, añadidos a lo largo de su procesamiento.

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