11 C
Madrid
jueves 24 noviembre 2022
Inicio España El Gobierno y el PP, al máximo, se dan "cuarenta y ocho...

El Gobierno y el PP, al máximo, se dan "cuarenta y ocho horas" para cerrar el CGPJ y el Constitucional

Últimas horas de contactos entre el Gobierno y el PP para convenir la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Constitucional. Conforme aseguraron este lunes a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, del conjunto Prensa Ibérica, fuentes conocedoras de la negociación, que el primer día de la semana por la tarde seguía, «o sale en cuarenta y ocho horas o no sale«. La autoimposición de este plazo es, sobre todo, la constatación de que las dos partes se ven abocadas a un resultado.

La propia portavoz del Partido Socialista y ministra de Educación, Pilar Alegría, apuntó en público por la mañana que «estamos en la parte final y es la más compleja». Esta sensación de que o se remata ya o no va a haber acuerdo es la que transmiten asimismo otros interlocutores.

A pesar de que las conversaciones se han extendido más de lo previsto, persiste la idea de que el pacto prosperará. Poco más queda por discutir. Fuentes próximas al PP apuntan a que se ha pactado que la presidencia del Constitucional la ocupará Cándido Conde-Pumpido, si bien formalmente su elección depende de una votación siguiente del propio tribunal, que escoge asimismo al vicepresidente. Se había especulado con la otra juez progresista, Asunción Balaguer, del cupo de dónde debe surgir el nombre del presidente -el tercio que va a salir en la próxima renovación-, mas estas fuentes aseguran que va a ser Conde-Pumpido.

Las negociaciones han sufrido avatares por nombres como el juez José Ricardo de Prada que, apuntan fuentes entendidas del contenido de los contactos, está «superado» o por la juez y encargada del Gobierno contra la violencia sexista, Victoria Rosell. Sobre De Prada pesa un veto directo del PP, que impidió que fructificará el alumbramiento de un nuevo CGPJ la ronda precedente, por el hecho de que se le atribuye una de las oraciones más concluyente de la primera sentencia del caso Gürtel, que derivó en la petición de censura contra Mariano Rajoy.

En el caso de Rosell, la juez ha tenido un papel protagonista, sobre todo por el hecho de que Podemos, que la plantea para ser parte del CGPJ, conminó el viernes con descolgarse de un acuerdo entre el Gobierno de alianza y el PP si no integraba el órgano de los jueces. Esa postura se fue templando este lunes, cuando menos por la parte del ámbito que se agrupa en torno a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y de IU, que solicitaron eliminar el foco sobre la identidad de los posibles aspirantes para intentar desbloquear el pacto.¡

A pesar de este cambio, la presencia o no de Rosell ha sido objeto de discute entre los dos negociadores, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y el vicesecretario de Institucional del PP, Esteban González Pons. A Rosell se le reconoce como una de las dificultades del tramo final por el hecho de que Alberto Núñez Feijóo había demandado perfiles independientes que cumplan con el «requisito de la despolitización». Fuentes próximas a las conversaciones defienden que el nombre de esta juez, con cargo en la actualidad en el Gobierno, ya está «amortizado» y «se ha pasado página».

El escollo del cambio de la ley

Aun así, quedan flecos abiertos, ya que tanto el CGPJ, el TC y la solicitud del PP de pasear cara una modificación de la ley orgánica del Poder Judicial a fin de que los jueces tengan un «peso determinante» en la elección de su órgano de gobierno se negocia a la vez. Son parte de un conjunto que se debe llenar en sus líneas.

En este sentido, se apunta a que no se ha acabado de cerrar el compromiso conjunto, que se reflejará por escrito, de avanzar en el precepto del PP de que «los jueces escojan a los jueces», si bien sea mediante una propuesta siguiente, que estudiaría y redactaría el nuevo Consejo General del Poder Judicial, para impulsarlo cuando exista una mayoría suficiente.

Conforme ha podido saber este diario, Bolaños y González Pons siguieron el primer día de la semana por la tarde con las negociaciones para poder rematar el acuerdo en las próximas horas. La impresión hace un par de semanas, cuando el expresidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, anunció en público su renuncia y eso provocó un contacto entre el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que derivó en una asamblea al día después en Moncloa, es que el pacto se lograría más veloz.

Mas una vez superada la barrera de los 4 años con el CGPJ caducado, por el persistente bloqueo del PP que llevó al Gobierno a una serie de acrobacias legales para impedir primero los nombramientos del Poder Judicial y facilitar después la renovación del TC, hasta los más incrédulos en política aceptan que bien está lo que bien termina.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor introduce tu comentario.
Por favor introduce tu nombre aquí.