El Supremo no ve el IRPH ms manipulable que el Eurbor

El Supremo no ve el IRPH ms manipulable que el Eurbor

El Tribunal Supremo ha argumentado que el IRPH no es desmesurado pues «sería irrazonables» estimar que su integración a las hipotecas es contraria a la buena fe cuando el Gobierno central y múltiples gobiernos autonómicos lo consideraron como el más conveniente en la financiación de residencias de protección oficial (VPO).

Asimismo basa su consideración en que no se ha justificado que este índice sea más sencillamente manipulable que el resto de índices oficiales, remarcando aun que la Comisión Europea ha impuesto fuertes sanciones por la manipulación del Euríbor y del Líbor.

De este modo lo recoge en las sentencias dictadas en 4 de los temas que se deliberaron en el Pleno del veintiuno de octubre, que examinan el fallo del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) de tres de marzo de dos mil veinte, que no acabó de despejar las dudas para ciertos jueces que solicitaron al Tribunal Supremo que volviera a pronunciarse para dar luz a los juzgados.

El Tribunal Supremo ya adelantó el pasado veintiuno de octubre su dictamen sobre que en las hipotecas ligadas al IRPH analizadas existía falta de trasparencia por no haberse informado de la evolución del mismo, mas no abusividad. Con la publicación de las sentencias este viernes, se ha conocido exactamente en qué fundamentos se apoyó.

En lo que se refiere a la trasparencia del IRPH, el Tribunal Supremo ha excluido de los factores tanto la comprensibilidad del funcionamiento matemático-financiero del índice como la información comparativa con otros índices oficiales.

Para esto, una parte de que el Tribunal de Justicia de la UE había considerado que la publicación del IRPH en el BOE dejaba al consumidor medio entender que el índice se calculaba conforme el tipo medio de los préstamos hipotecarios a más de 3 años para la adquisición de residencia, incluyendo de este modo los diferenciales y gastos aplicados por las entidades, «de tal modo que esa publicación salva, para todos y cada uno de los casos, las demandas de trasparencia en lo que se refiere a la composición y cálculo del IRPH».

El segundo factor de trasparencia establecido por el TJUE es la información que la entidad prestamista facilitó al consumidor sobre la evolución pasada del índice. Aunque la carencia de información directa sobre la evolución del IRPH en los un par de años precedentes determina falta de trasparencia de la cláusula cuestionada, el Tribunal Supremo afirma que ello no acarrea necesariamente su nulidad, sino más bien la posibilidad de efectuar el juicio de abusividad, esto es, valorar si la cláusula, contra las demandas de buena fe, causa un desequilibrio esencial de los derechos y obligaciones de las partes en perjuicio del consumidor.

Al efectuar el juicio de abusividad, el Tribunal Supremo, conforme con los factores del TJUE, estima que el ofrecimiento por la entidad de un índice oficial, aprobado por la autoridad bancaria, no puede vulnerar por sí solo la buena fe, menos todavía cuando el Gobierno central y múltiples Gobiernos autonómicos han considerado el IRPH como el índice más conveniente para usarlo en la financiación de residencias de protección oficial (VPO).

«Resulta irracionales estimar como actuación contraria a la buena fe la integración de ese índice a préstamos concertados fuera de ese campo de financiación oficial«, ha argumentado el Tribunal Supremo.

Con respecto al desequilibrio de los derechos y obligaciones de las partes, el Alto Tribunal ha apuntado que la evolución aproximadamente conveniente del índice a lo largo de la vida del préstamo no puede ser determinante de abusividad, pues «el control de contenido no puede derivar en un control de costes» y el TJUE ha descartado que los bancos tuviesen obligación de facilitar información comparativa sobre los diferentes índices oficiales, sobre su evolución futura o bien de aconsejar a sus clientes del servicio sobre el mejor préstamo posible.

Conforme el Tribunal Supremo, tampoco se ha justificado que el IRPH, «que está más fiscalizado, en cualquier caso, por la administración pública», sea más sencillamente manipulable que el resto de los índices oficiales. En verdad, remarca que el Euríbor, que es el índice cuya aplicación piden los prestatarios, se calcula por una entidad privada y en los últimos tiempos la Comisión Europea ha impuesto fuertes sanciones por la manipulación tanto del Euríbor como del Líbor.

Por todo ello, el Pleno del Tribunal Supremo decretó que los índices IRPH de las hipotecas analizadas no presentan abusividad.

El voto disonante

La resolución no fue unánime, puesto que las sentencias cuentan con el voto particular del juez Francisco Javier Riachuelo Fiestas, que estima que las cláusulas enjuiciadas son nulas, por no superar el control de abusividad, y que procedería la substitución del IRPH por el Euríbor.

Específicamente, este juez estima que la carencia de trasparencia apreciada sí supuso un perjuicio al consumidor, puesto que por la carencia de información no pudo equiparar con otras ofertas del mercado, de manera que «se le privó del ejercicio de un lícito derecho de opción». «No es la Sala la que debe valorar cuál índice le resultaba más interesante a la parte demandante, sino era el consumidor quien debía tomar dicha resolución con la información que no se le facilitó», asevera.

Además de esto, mantiene que el profesional no trató al consumidor de forma fiel, al no ofrecerle toda la información, lo que «priva de buena fe a la conducta del profesional». Tras la nulidad del IRPH, el juez estima que se debería reemplazar por el Euríbor, por ser el índice mayoritariamente seguido en la práctica hipotecaria de España, cuya aplicación supone un restablecimiento de lasexpectativas del consumidor sobre el costo del crédito.

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