Células tumorales.

Células tumorales.
Shutterstock

Un conjunto del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) ha descifrado los mecanismos implicados en el freno del desarrollo tumoral que se genera en los linfomas cuando se bloquea la capacitación de nuevos ribosomas, la maquinaria celular responsable de la síntesis de proteínas.

En un comunicado, el Idibell ha explicado este miércoles que el estudio, publicado en la gaceta «Blood», revela que la inhibición de la capacitación de nuevos ribosomas no solo acarrea una minoración de la síntesis de proteínas, y en consecuencia una bajada en la proliferación de las células tumorales, sino asimismo fomenta la muerte de las células tumorales.

Los linfomas ocasionados por afectaciones del gen myc tienen una elevada dependencia de la capacitación de nuevos ribosomas, la maquinaria celular responsable de la síntesis de proteínas.

Estos, como la mayor parte de cánceres, tienen una tasa de desarrollo celular elevada con lo que precisan del aporte de nuevas proteínas para sostenerse.

Esta alta dependencia transforma el proceso de capacitación de nuevos ribosomas en una diana terapéutica ideal.

«Llevamos años tratando de inhibir myc mas hasta el momento no se ha tenido demasiado éxito«, ha explicado la primera autora del trabajo, Ana Domostegui.

«Nuestra estrategia consiste en agredir uno de los puntos flacos de estos tumores, la capacitación de ribosomas, usando la Actinomicina D, un medicamento que lleva años aprobado, con lo que la posibilidad de ofrecer un tratamiento a pacientes con estos géneros de linfomas está al alcance de la mano», ha añadido.

Dejar respuesta

Por favor introduce tu comentario.
Por favor introduce tu nombre aquí.