La Audiencia de la villa de Madrid ratifica la condena a Miki Nadal por «humillaciones leves» a su mujer

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Una vez que se hiciese público su separación el mes pasado de junio, Miki Nadal y la que fuera su esposa, Carola Escámez, se han vuelto a ver las caras en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número cuatro de la capital de España, donde el humorista ha sido condenado por un delito de humillaciones leves el mes pasado de mayo.

Si bien Miki Nadal recurrió frente a la Audiencia de la villa de Madrid, el órgano jurisdiccional ha ratificado la sentencia contra el comunicador y sostiene el criterio del juzgado que consideró la manera en la que se dirigía a su mujer como un delito continuado de humillaciones leve, condenando al humorista a una pena de veinte días de trabajos en beneficio de la comunidad, pese a que rechaza la orden de protección pedida por Carola.

En las discusiones que tuvieron sitio los días veintiseis de abril y tres y ocho de mayo de este año, Nadal recrimina a su esposa una infidelidad y le dirige expresiones como «fétidas», «mierda», «payasa», «eres un montón de mierda», «zorra» o bien «te marchas a joder con cualquier», las que están recogidas en el Código Penal como degradación a una persona. Las pruebas son vídeos que Carola grabó mientras que tenía sitio las distintas discusiones, reproduciéndolos a lo largo del juicio oral.

Miki ha reconocido que se trataba de voz, justificando su comportamiento por la infidelidad de su esposa y asegurando que los dos se dedicaron palabras de mal gusto por culpa de la bastante difícil situación que atravesaban y la nueva de su divorcio, considerando los abogados de Nadal en el recurso este demanda como una estrategia de Carola para conseguir beneficios de cara al divorcio.

El comunicador y la atleta se casaron en dos mil catorce. Un año después tuvieron a su hija Carmela. Después debieron hacer en frente de un divorcio. Ahí empezaron los inconvenientes que llevaron a Nadal a enfrentarse judicialmente asimismo con su suegra y verse las caras en los juzgados con su mujer.

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