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jueves 24 noviembre 2022
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La carrera espacial llega a Europa: el ochenta y cuatro por ciento de la ciudadanía apoya acrecentar la inversión para competir contra otras potencias

La exploración espacial se ha transformado en una prioridad para los europeos. El ochenta y cuatro por ciento de los europeos es conveniente a acrecentar la inversión e integración de las industrias nacionales para competir contra otras potencias. Son datos de una encuesta de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus iniciales en inglés) publicada el martes, donde asimismo se revela que el ochenta y uno por ciento de la población está en favor de asegurar la independencia de las actividades espaciales europeas.

La carrera espacial ha aumentado su velocidad en los últimos tiempos, on-line con el discute sobre acrecentar la soberanía estratégica de Europa. En verano, el Gobierno anunció dos pasos en la apuesta por la exploración extraterrestre. Por una parte, la creación de la Agencia Espacial De España, cuya elección de la sede ha generado una fuerte polémica por la pretensión de llevarla fuera de la capital. Por otra parte, el brazo aéreo de las Fuerzas Armadas se ha rehabilitado y ha pasado a llamarse el Ejército del Aire y del Espacio, siguiendo la estela de propuestas afines en otros países como U.S.A. o Francia.

La encuesta efectuada por la ESA a veintiuno personas de los Estados miembros de la agencia revela que el compromiso de los europeos ha aumentado respecto a dos mil diecinueve, cuando el setenta por ciento y el sesenta y cuatro por ciento estaban a favor, respectivamente, de mayor integración e independencia de la actividad espacial.

Próximas misiones

Hasta la invasión de Ucrania, la mayor parte de las misiones europeas con astronautas dependían de las cápsulas Soyuz de origen soviético lanzadas en Kazajstán en cooperación con Roscosmos, la agencia espacial rusa. Por otra parte, la mayor parte de los proyectos de la ESA dependen en buena medida del apoyo de la NASA, la agencia espacial estadounidense, como los satélites y componentes de la Estación Espacial Internacional.

La rotura de las relaciones debido al enfrentamiento y el temor a la dependencia estadounidense ha llevado a una situación frágil para la ESA, que solo cuenta con el programa Ariane como ocasión de lanzamientos de misiones espaciales propias.

El ochenta y seis por ciento de los ciudadanos estima que la limpieza de la basura espacial habría de ser la máxima prioridad de las próximas operaciones de la ESA. Esta cantidad supera a la organización de una exploración robótica en Marte (setenta y siete por ciento ), mandar astronautas a la Luna (setenta y uno por ciento ) o a Marte (setenta por ciento ). Por otra parte, 9 de cada diez personas encuestadas aseveraron que la colección de información sobre el cambio climático y la entendimiento de lo que sucede en la Tierra habría de ser el uso más esencial del espacio.

«Esta encuesta muestra que los ciudadanos europeos apoyan de manera firme la inversión en el espacio para prosperar la vida en la Tierra, y que hay un mayor deSeo de acrecentar la ambición por el espacio en Europa”, aseguró Josef Aschbacher, directivo general de la ESA. “Mientras vemos de qué manera los líderes mundiales se reúnen en la COP27, los ciudadanos europeos demandan que el espacio se utilice aún más para supervisar y atenuar el cambio climático. Debemos actuar ahora para acrecentar la autonomía, el liderazgo y la responsabilidad de Europa en el espacio», añadió.

Segunda carrera espacial

A lo largo del siglo veinte, la carrera espacial se resolvió esencialmente entre la Unión Soviética y E.U.. Los logros que las dos superpotencias lograron en apenas veinte años sorprendieron al planeta y sirvió como mecanismo de publicidad, avances militares y progreso científico. Tras el fin de la Guerra Fría, una gran parte de la inversión y la atención por el exterior se difuminó.

Ahora, hasta doce Estados tienen el propósito de lanzar su programa espacial. Aparte de U.S.A. y Rusia, China, India, EAU o Israel cuentan con planes durante esta década para explorar las estrellas. Beijing ha terminado de acoplar su estación espacial este mes, que ha provocado múltiples alarmas mundiales por la caída de restos desde la órbita, y desea establecer una base lunar en dos mil treinta y cinco.

Nueva Delhi, que busca transformarse en la cuarta potencia espacial, desea en el futuro próximo poner a sus primeros astronautas en el exterior y pisar nuestro satélite. Por otro lado, EAU se transformó a inicios del año pasado en la primera potencia del golfo Pérsico en lograr que una sonda entrase en la atmosfera de Marte.

En el caso de Europa, la ESA agrupa la mayoría de las actividades espaciales del continente. Reúne a veinticuatro Estados miembros y cuenta con otros 8 países asociados o cooperantes. Emplea a doscientos treinta personas y tiene instalaciones repartidas por toda Europa, aparte del cosmódromo ubicado en la Guayana Francesa. La agencia europea representa el dieciseis por ciento de la financiación pública mundial en programas espaciales.

Los próximos veintidos y veintitres de noviembre se festejará en la ciudad de París un consejo ministerial en el que se van a invitar a todos y cada uno de los Estados miembros y asociados. En esa cima, se espera que haya un fuerte impulso a un pacto político que podría materializarse el próximo año y el posible anuncio de un aumento de la inversión en el programa espacial europeo.

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