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sábado 31 julio 2021
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La exmujer de Gimeno padeció un incesante trato humillante y degradante

Tomás Gimeno se movió veloz en la noche de los hechos. Mas sus movimientos quedaron registrados merced a la geolocalización que aportó su móvil en el área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife y en el mar. A las 21:27 horas, Tomás Gimeno retornó hasta la Marina Tenerife, al lado de la Dársena Pesquera, y se paró frente a la valla de acceso a dicho puerto deportivo, conforme se recoge en el auto emitido el día de ayer por la juez que hasta el momento ha llevado el caso del secuestro y asesinato de las pequeñas Anna y Olivia.

En el momento en que llegó a la entrada de Marina Tenerife, el vigilante de seguridad le abrió la puerta a fin de que accediese al circuito. Nuevamente, aparcó delante del pantalán A, donde tenía atracada su embarcación. Desde ese instante hasta las 21:36 horas, Tomás da 3 viajes desde el vehículo hasta la lancha Esquilón, con diferentes objetos, entre aquéllos que estaban las 2 bolsas en las que portaba los cadáveres de las pequeñas. Al final, a las 21:40 horas, el individuo partió con su navío con rumbo ignoto.

«Ya estoy fuera de la Isla»

A las 21:51 horas, Beatriz Zimmermann se puso en contacto telefónico con Tomás, que en ese instante le comunicó que estaba «fuera de la Isla con las niñas». Conforme consta en la información recabada por los profesionales de la Guarda Civil, a las 21:59 horas, la madre de las pequeñas lo volvió a llamar y el empresario le refirió que ya no iba a ver más ni a las pequeñas ni a él; que se iba con ellas, y que comenzaría una nueva vida. A las 22:30 y a las 22:40 horas, Beatriz repitió las llamadas, ya desde el puesto de la Guarda Civil de Radazul. Y la contestación fue exactamente la misma, si bien intervino un agente, conforme la relación de hechos que aparece en el auto judicial.

Al mar

Cuando ya estaba suficientemente distanciado de la costa y sobre una zona que sabía que era muy profunda, cara las 22:30 horas, el hombre lanzó al mar desde el navío las bolsas de deporte que contenían el cuerpo sin vida de su hija Olivia y, presuntamente, el de Anna; las dos amarradas a un ancla a través de una cadena y un cabo. Los convocados bultos quedaron depositados en el fondo del mar a un quilómetro de profundidad. A las 22:30 horas, el propio Tomás volvió a llamar a Beatriz para decirle a esta que no podía dejar que sus hijas creciesen sin él. A las 22:44 horas, el móvil de Tomás se quedó sin conexión, aparentemente por quedarse sin batería. En ese instante decidió retornar a puerto.

Denunciado

A las 23:15 horas, en la bocana de la Dársena Pesquera, el empresario se cruzó con una embarcación de la Guarda Civil. Los agentes comenzaron una supervisión a distancia y le afirmaron que atracase en el pantalán. Los funcionarios del Instituto Armado lo denunciaron por saltarse el toque de queda. Tras dirigirse a su vehículo a buscar la documentación, le preguntó a los guardas si podía desplazarse a su casa. Mas después le afirmó a los agentes que dormiría en la lancha. La embarcación de Servicio Marítimo se dirigió hasta la Punta de Anaga, de donde retornó a las 2:30 horas.

Recargar el móvil

Después, el padre de las pequeñas le preguntó al vigilante si tenía un cargador compatible con su móvil, mas no encontraron ninguno de este modo. A las 23:45 horas, salió con su turismo cara una estación de servicio en la autovía de San Andrés, donde adquirió el cargador, tabaco y una botella de agua. Volvió al puerto y puso a cargar el terminal. Después, aguardó a lo largo de prácticamente una cuarta parte de hora en su navío. Al recoger su teléfono, le preguntó al trabajador si sabía dónde estaba la patrullera. El vigilante respondió que podían caminar por San Andrés. Minutos después, volvió a partir.

Los repetidores

A las 00:41 horas del veintiocho de abril, el móvil de Tomás estuvo de nuevo operativo. Desde ese instante hasta la una de la madrugada, se conectó a los repetidores del área metropolitana, Añaza y Acantilado Grande. Desde las 2:00 horas, las antenas que lo enlazaron fueron una ubicada en la vía entre Santa María del Mar y Las Chumberas (TF-dos) y otras en La Laguna. La última comunicación, a las 2:28 horas, se genera merced a un repetidor en la plaza del Adelantado. En ese instante, charló con la madre de las pequeñas múltiples veces para decirle que con el tiempo las pequeñas iban a estar bien con él, puesto que tenía suficiente dinero para vivir, como que se iría lejos. A las 2:11 horas, el supuesto asesino se despidió de forma terminante.

Mensajes al padre

A las 1:51 horas, mandó mensajes a 2 amigos para despedirse y para dejarles múltiples de sus posesiones, como su motocicleta, su quad y también, aun, la embarcación en la que estaba en ese instante. Y a las 2:05 horas le escribió otro texto a su padre, para explicarle que lo sentía de veras, que lo sentía por él, mas que precisaba esto. Además de esto, le aclaró que, al fin, estaría bien y como deseaba. El último mensaje lo remitió a las 2:27 horas.

Cambio de juzgado

El jueza de Güímar dictó su pérdida de conocimiento sobre las actuaciones, que van a ser asumidas por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Santa Cruz de Tenerife, al tener la madre su domicilio en este último partido judicial. La juez levantó el día de ayer el secreto de las actuaciones, con lo que van a tener acceso a exactamente las mismas la Fiscalía y la progenitora de las menores. Asimismo anula la orden de busca internacional de Gimeno como supuesto autor de un delito de sustracción de menores, y la altera por una requisitoria por 2 delitos agravados de homicidio (esta es una calificación preliminar y susceptible de alteración) y uno contra la integridad ética en el campo de la violencia sexista, conforme notificó el día de ayer el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

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