Los aficionados de las salas de escape aumentan por ser una diversión segura

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En una época en la que los videojuegos son una adicción para muchas personas, que pasan horas delante de un ordenador, el móvil o un televisor, la aparición de otro tipo de juegos como las salas de escape, donde interviene lo mental y lo físico para resolver el juego, es muy alentador. Este tipo de juegos permite la concentración, el trabajo en equipo, y poner en práctica la inteligencia para poder resolver la salida del cuarto.

Las salas de escape están presentes en todas las ciudades más importantes del mundo

Los escape room llevan un tiempo en las grandes ciudades como Madrid, aunque la ciudad española pionera en este tipo de entretenimiento completo, fue Barcelona. En Madrid son ya muchas las salas disponibles y la demanda por estos juegos de escape, donde se manifiesta la destreza, el conocimiento, la lógica, o lo deductivo, es cada vez mayor.

Este entretenimiento consiste en encerrarse en una habitación junto a algunos amigos, familiares, o desconocidos que pasan a ser compañeros de esta aventura, para entre todos intentar salir en menos de 60 minutos. 

Hay habitaciones de todas las temáticas imaginables, que convierten a los participantes del juego en diferentes personajes. Pueden ser habitaciones basadas en cuentos, salas para adultos donde se adentran en sitios perversos, ser espías en plena guerra fría, resolver misterios de novelas de épocas, jugar a ser detective al estilo Sherlock Holmes o escapar de una cárcel, entre muchas otras. 

Quienes prueban una sala de escape desean probar otra más difícil aún

Son muchas las personas que al resolver la salida de una sala de escape, desean repetir la experiencia, pues la adrenalina que les provocó es adictiva. Y es que este entretenimiento tan divertido gana cada vez más adeptos en todas las ciudades del mundo, y es posible disfrutarlo con amigos, con la pareja y hasta con los niños, pues hay salas de diferentes dificultades. Algunas que son muy sencillas, son especiales para disfrutar con los niños.

También existen de las más complicadas, donde hay que tener cierta experiencia para poder salir, y en estos casos, la labor en equipo puede ser fundamental. Por esta razón, si bien el tiempo generalmente es de 60 minutos para resolver el escape, algunas salas tienen ciertas complicaciones que pueden tener 90 y hasta 120 minutos para resolver cómo escapar de allí. 

Para tranquilidad de quienes nunca han participado de este apasionante juego cooperativo, siempre se está en comunicación con el Game Master, que mientras dura el juego está allí vigilante. No ayuda a resolver cómo salir de allí, pero puede dar una pista cuando las personas se han quedado sin ellas o se les complica demasiado encontrarlas. 

El ingenio y el análisis son las herramientas más efectivas para poder salir

En este tipo de juegos no es necesaria la fuerza, sino que los retos dentro de la habitación están preparados para ser resueltos mediante el ingenio, la observación, la deducción, la cooperación en equipo, y a través de pistas que se encontrarán en la sala. Se debe prestar atención a la información que dará el Game Master antes de entrar a la sala de escape, pues hay ocasiones en las que éstos pueden dar pistas encubiertas, y en otras, será necesario pedir ayuda con una pista para poder salir. 

Para hacer más divertido aún el juego, es mejor si el equipo que ingresa a la sala está compuesto por amigos, familiares o conocidos. Lo importante es seguir todas las pistas, recordar siempre que es un juego cooperativo y que el mayor protagonista es la diversión. 

En estas salas nada se resuelve al azar, sino que se hace a través de las pistas para ir resolviendo los distintos retos, por lo que si hace falta una combinación o un código para resolver un enigma, seguramente en alguna parte de la habitación estará escondida la respuesta, por lo que no se deben poner los números probando porque sí.

La mejor forma de salir de las salas de escape es jugar en ellas, pues cuando se ha resuelto una, lo más seguro es que se quiera pasar a otra más compleja, por esto se las considera adictivas. 

La cantidad de público que se apasiona con estas salas crece, los que ya jugaron una o varias veces invitan a otros a compartir la aventura. Es una de las razones por las cuales cada vez son más las empresas que las montan.

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