Los epidemilogos sospechan del plan para la Navidad

Los epidemilogos sospechan del plan para la Navidad

Una buena parte de los especialistas en enfermedades infecciosas sospechan del plan de Navidad aprobado por el Consejo Interterritorial y de obligado cumplimiento para las autonomías. Estiman que las autoridades sanitarias han perdido la ocasión de trasladar el mensaje de que nada de celebraciones y de comidas y cenas navidadeñas con familiares o bien amigos pues la incidencia prosigue altísima y, si se quiere eludir la temida tercera ola, no hay más antídoto que sostener, sino más bien endurecer, las presentes medidas de limitación.

El plan de Navidad deja asambleas hasta diez personas los días veinticuatro, veinticinco y treinta y uno de diciembre y 1 de enero, ampliar el toque de queda hasta las trece y treinta horas en Nochebuena y Nochevieja y los viajes entre autonomías para visitar a «familiares y allegados». Si bien recomienda que no se interaccione con personas no convivientes, es solo una recomendación, al paso que el resto de medidas citadas son bastante difíciles de supervisar, lo que hace temer a los epidemiólogos que la incidencia del covid repunte pasado el periodo festivo.

Por servirnos de un ejemplo, Daniel López Acuña, exdirector de situaciones de crisis de la OMS estima que la estrategia aprobada «es un plan de mínimos muy mínimo». En su entender, que las asambleas toleradas sean de «6 o bien diez personas no es el tema relevante», sino más bien el número de burbujas toleradas. El plan aconseja que no se superen los 2 conjuntos de convivencia, mas a su juicio «falta definición» y hubiese sido preferible dejar en claro que no hay que quedar a comer o bien cenar con absolutamente nadie con quien no convivas.

La evolución

Por su lado, el epidemiólogo Joan Caylá considera que las asambleas a diez «deberían limitarse a dos o bien tres celebraciones en todo el periodo» y informa de que todavía faltan 3 semanas para la Navidad y, por lo tanto, «las indicaciones deberían amoldarse a la evolución» de la pandemia en los próximos días.

Por su parte, Benito Almirante, jefe de enfermedades infecciosas del centro de salud Vall d’Hebrón, estima que se trata de un plan «prudente y razonable» mas sobre el papel. Él asimismo considera que no se deberían permitir los encuentros entre personas no convivientes mas apunta que el quid de la cuestión es que de qué manera se impedirá que en un domicilio haya más de diez personas o bien que se viaje únicamente para visitar a «familiares o bien allegados» y no por turismo. «Sin la responsabilidad individual esas 2 medidas no se cumplirán», opina.

Asimismo José Martínez Olmos, exsecretario general de Sanidad y maestro de la Escuela Andaluza de Salud Pública, estima que incluir la posibilidad de visitar a «allegados» en otras comunidades autónomas «amplía mucho el foco». Y como no se ha concretado de qué manera se va a poder probar a quien se visita, piensa que la policía va a tener «pocas posibilidades de evitarlo». A su juicio, la estrategia es buena en la medida que traza un «plan común», que las comunidades van a poder limitar más mas no flexibilizar, mas «revisar los requisitos» de cumplimiento es casi «imposible».

La obligatoriedad

Al respecto, Lopez Acuña apunta que para fortalecer su «obligatoriedad» el plan debería publicarse en el Folleto Oficial del Estado (BOE), algo que el Ministerio de Sanidad no prevé hacer pues el decreto del Estado de Alarma proporciona al Consejo Interterritorial poder represivo si bien el pacto no haya sido aprobado unánimemente. En verdad, Cataluña y la capital española se opusieron, la primera por motivos competenciales y la segunda por el hecho de que considera que incluye restricciones que «no tienen una aplicación real», en palabras de su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, quien sin embargo ha comunicado que su autonomía «acatará» la orden.

Finalmente, José María Molero, del conjunto de infecciosas de la Sociedad de Medicina de Familia Semfyc, informa de que todavía cumpliendo los límites de 6 o bien diez personas, en ambientes de rencuentros y celebración es «difícil» sostener las medidas de prevención como la distancia o bien la mascarilla, como ha probado el hecho de que las mayoría de los contagios se generan en los domicilios.

«Entendiendo que las personas están en su derecho a la emotividad y a las celebraciones, mas las autoridades deben trasmitir que es una situación que puede producir peligros», concluye.

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