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martes 18 enero 2022
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Querer, ¿tan simple como semeja?

Todo empieza de una manera positiva. Nos sentimos atraídos, es esto quizá uno de los factores de más peso en la unión de una pareja. Una atracción que puede darse en múltiples planos, el sicológico, el físico, el social, etcétera

Medramos viendo como en las películas “el amor siempre y en todo momento triunfa”. Pareciese que es suficiente con que, esas 2 personas, se quieran a fin de que su relación funcione.

Hacemos oídos suecos a la información tan destructora que se ve en las relaciones que nos rodean hoy. Si bien, estadísticamente hablando, hay pero separaciones y divorcios que matrimonios, acostumbramos a ilusionarnos con la idea de que nuestro amor si que va a funcionar. Soñamos con la esperanza de que eso que hemos visto en las películas, se transforme o bien se acerque a nuestra realidad. Mas de Hollywood a nuestra realidad hay más de un eslabón perdido.

Con lo que, pese a nuestro ferviente deSeo de que funcione…volvemos a fallar, a tropezar, a quedarnos en el intento. En verdad, cada vez se utiliza más la oración de “vamos a probar”. Probar vendría a ser algo como un intento sin demasiada determinación, como una suerte de ensayo. Semeja que eso nos consuela un tanto y, si no marcha, solo hay que decir “no somos compatibles”, que semeja a ser algo como que lo hemos intentado mas no era la persona. Y tan panchos, proseguimos en esa busca del amor…atribuyendo a casusas externas (la culpa acostumbra a ser del otro) que no se haya conseguido proseguir.

Es curioso que, aun, esos que pretenden ser tipos duros, al final, en su fuero interior sostienen esa necesidad universal de ser amados y de querer. Lo precisamos tanto y no obstante nos desatendemos en una relación.

Y me pregunto, en la mitad de tantos descalabros cariñosos, ¿absolutamente nadie se marcha a cuestionar la manera en la que amamos? ¿Podríamos hacer una autocrítica donde veamos nuestras faltas? Tal vez, esta sería la única forma de remediarlas.

Por último, mi reflexión viene a ser que la pareja tiende a la separación. En un planeta individualista, somos educados para ser de este modo. Nuestras tendencias nos llevan a separarnos. De ahí que, si bien al comienzo podamos ver a nuestra pareja muy afín a nosotros, transcurrido un tiempo cambiará. No se debe olvidar que se trata de 2 mundos diferentes que tenderán a la inercia de proseguirse su rotación.

A fin de que una relación funcione y se sostenga, va a ser preciso pelear contra esa tendencia intrínseca a la separación. No va a ser cuestión de querer más, sino más bien de querer mejor. Va a ser vital no solo “probar” sino más bien decidir. El que decide se implica, el que se implica se esmera, el que se esmera lucha y el que lucha es el que más posibilidades tiene de triunfar.

Con lo que, si pretendemos que nuestra pareja funcione, debemos salir de nuestra comodidad, de nuestra inercia y edificar puentes para llegar al otro. Debemos aprender a querer.

Manda tus preguntas a Anna Gil Wittke

La especialista en inconvenientes de pareja y sexualidad, la sicóloga Anna I. Gil Wittke, responderá el próximo miércoles doce de enero a las 18:00 horas a las preguntas de los lectores sobre las dudas que tengan ¡Manda las tuyas!

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